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Entrevista: Brad Freeman, Campeón inesperado...

La fortuna acostumbra a estar siempre de parte de los que arriesgan, de los que lo ponen todo... y el joven británico es uno de ellos. Charlamos con Bradley Freeman, flamante Campeón del Mundo de Enduro...

Autor:
Nicki Martínez
Foto:
Nicki Martinez
Publicado el 08/11/2018
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El piloto del equipo Beta Boano conquistó contra todo pronóstico el título Júnior de la pasada temporada tras un final de infarto. Y este 2018, tras lograr la victoria en los últimos cinco grandes premios Freeman ha repetido la misma gesta del año pasado -aunque esta vez en E1 y en su estreno en la categoría- tras un electrizante duelo sobre el que ha sido su más directo perseguidor, Jamie McCanney.

Antes de entrar en materia, nos gustaría saber un poco del Brad Freeman anterior al debut en el Mundial...
Cuando era pequeño comencé en el motocross; si no recuerdo mal cuando debía tener seis años. Más tarde, cuando ya contaba con doce años perdí mi motivación por el cross y estuve un tiempo parado, sin entrenar ni competir hasta que empecé a practicar enduro. Cuando cumplí los dieciséis me saqué la licencia en Gran Bretaña, que es la edad en la que ya puedes competir y allí empezó todo en el enduro.

Eres uno de los pilotos del paddock que ha ido quemando etapas más rápido.
Como te decía, cuando tenía dieciséis años empecé en el ‘British’ y allí competí tres años. A los dieciocho ya probé suerte en el Europeo; quería asegurarme a mi mismo de que podía ser también igual de rápido más allá de nuestras fronteras y salí a competir fuera, al Europeo y también a algunas carreras que se disputaban en Francia porque me quedaba relativamente cerca y el coste de ir allí no era muy alto. En 2016 gané el Europeo, hablamos con Boano y el año pasado ya entré a formar parte de este equipo y a correr con ellos. Fue una buena decisión. La mejor.
 

Un acierto que te llevó a ganar el mundial júnior del año pasado prácticamente sobre la bocina...
La temporada pasada fue muy complicada para mi porque durante una sesión de  entrenamientos de pretemporada en Italia, me caí y me rompí varias costillas. No tomé parte en el primer Gran Premio en Finlandia y tras ello pensé que el campeonato se había acabado para mi y que sólo me quedaba ir carrera a carrera. La siguiente prueba fue en España y me dije: “Okay, vamos a aprender” ya que nunca había participado en ninguna prueba del Mundial. Conseguí unos buenos tiempos, rodé cada vez más y más rápido y subí al podio, así que me di cuenta de que no todo estaba perdido y que el campeonato no se acabaría hasta cruzar la línea de meta de la última crono.
Cuando llegamos a la recta final del calendario supe que si ganaba los tres últimos grandes premios ganaría el título. El primer día en Portugal acabé cuarto, lo cual complicó un poco las cosas pero me llevé el segundo día. Gané también las dos jornadas en Inglaterra, en Hawkstone Park y me puse a sólo cuatro puntos del líder. Sabía que si ganaba las dos jornadas de Alemanía ganaría el Mundial ¡y así fue! La guinda del pastel, el colofón a una temporada que será ya siempre inolvidable para mi.
¿Cuáles fueron tus primeras sensaciones tras ganar el Mundial de esa manera?
Fue increíble porque, en verdad, no tenía ninguna presión por ganar el título. ¡Aquel era mi primer año¡ En Zschopau hice una gran carrera no sólo en la categoría Júnior sino también yendo muy rápido en la de EnduroGP, la clasificación de tiempos absolutos.  Creo que hicimos un gran trabajo junto a mi equipo durante todo el año y la victoria en esa última carrera fue la mejor forma de rematar la temporada. ¡Una recompensa para nosotros!

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Tras ganar el título Júnior diste directamente el salto a las categorías Sénior. Parece como si todo vaya a un ritmo distinto en tu carrera deportiva, como más acelerado de lo normal.
El año pasado gané y lo cierto es que me costó asimilarlo porque todo había pasado muy deprisa y de repente me encontré que debía dar el paso a Sénior. Este es sólo mi segundo año en el Mundial, mi primero en categorías absolutas y no tengo demasiada experiencia... así que el reto para mi es maravilloso. En Finlandia conseguí un muy buen resultado teniendo en cuenta que jamás había participado en una carrera sobre nieve. En Portugal gané una de las jornadas y poco después, en Estonia, las dos de E1, además de ganar el primer día de EnduroGP y ser tercero el domingo. A partir de allí todo me ha salido redondo en las dos pruebas de Italia -Trentino y Edolo- y en la de Francia aunque el segundo día me cayera y me llevara la victoria ¡por menos de un segundo! Este año he dado un gran paso adelante para seguir creciendo como piloto y estoy realmente contento por ello y sobretodo por mi equipo porque ellos han sido los que me han empujado a seguir mejorando. Sólo tengo 21 años y sé que todavía necesito aprender mucho más.

Cuéntanos por qué te decantaste finalmente por tomar parte en la categoría de Enduro1 y cómo te notas sobre esta Beta 250 RR del equipo Boano.
Bueno, el año pasado gané el título con una 300 de dos tiempos; una moto que iba francamente muy bien. Este año, sin embargo, al saber que Steve Holcombe y Christophe Charlier -los dos pilotos oficiales de la marca- estarían en E3 y E2 entendí que la mejor opción para mi era cambiar a E1 con la 250. Cuando probé por primera vez la moto me di cuenta de que, a pesar de parecerse mucho a la 300, habían grandes diferencia entre ambas. He entrenado muchísimo con ella y ahora puedo decir que me siento muy cómodo con esta Beta 250 RR aunque también debo decir que al principio me costó bastante hacerme a ella hasta conseguir una moto a mi gusto. Ahora es mi moto perfecta y realmente me divierto mucho pilotándola.

¿Quiénes han sido tus rivales más duros en la categoría?
Primero, por supuesto, Jamie McCanney. Hasta el GP de Estonia ambos compartíamos el liderato de nuestra categoría y estábamos empatados a puntos. Sin embargo no le acompañó mucho la suerte en Estonia y tampoco en Italia, donde no pudo puntuar por culpa de una caída. Luego, también están Antoine Basset y Davide Guarnieri aunque este último también sufrió una lesión en la espalda que le ha hecho perderse varias carreras. Jamie, Antoine y yo hemos repetido varias veces en el primer, segundo y tercer cajón del podio. E1 es una categoría en la que si no se cometen grandes errores es difícil recuperar puntos. A pesar de ser la cilindrada más pequeña conseguí ganar una jornada de EnduroGP y tanto Jamie como yo siempre hemos estado dentro de los cinco primeros clasificados en tiempos absolutos, lo cual quiere decir que no vamos tan despacio...¿no? (Risas). Me encanta competir con Jamie. Es un tipo agradable y somos buenos amigos.

Parte de tu éxito parece radicar en el buen ambiente que se respira en el seno del Beta Boano. ¡Más que un equipo parece una familia!
Sí, este equipo es maravilloso. No es un equipo normal. Es algo completamente distinto y eso es precisamente lo que más me gusta. Ahora vivo en Italia, en un apartamento muy cercano a las instalaciones del equipo y nos vemos prácticamente cada día así que nuestra relación va mucho más allá de lo laboral. Ellos son mis amigos, compartimos muchos momentos y se han convertido en mi segunda familia. Es un equipo perfecto para mi y prácticamente no tengo que exigirles nada porque me dan todo lo que necesito. Para conseguir buenos resultados a veces sólo se necesita eso. Nos reímos mucho juntos pero también trabajamos mucho. Para mi, en este momento es el mejor equipo en el que podría estar.

Se acercan los ISDE de Chile. ¿Por qué Gran Bretaña, con el ‘equipazo’ que podría alinear, no apuesta por ir a por todas en esta carrera tan prestigiosa a nivel internacional?
El problema reside en nuestra federación. No es como en Italia, Francia, España o el resto de federaciones que conocemos, las cuales apoyan a sus pilotos y a sus equipos de club para estar allí. La Federación Inglesa, en cambio, no paga nada y son los pilotos o sus marcas las que deben correr con todos los gastos para estar allí. Yo tendría que pagármelo todo de mi bolsillo y eso resulta imposible para mi. El equipo británico debería contar al menos con cinco personas para hacer el mundial, no sólo para los Six Days. Si Steve [Holcombe], Jamie y Danny [McCanney], Nathan [Watson] y yo formaramos equipo, seguramente contaríamos con una escuadra para ganar los ISDE.

¡Sería el ‘drem team’ del momento!
Sí, pero el problema es que nuestra Federación no tiene ahora mismo ningún tipo de interés en los ISDE; por eso no apoyan a los pilotos. Lo hablé con Jamie y con Steve... y los pilotos queremos ir a los ‘Six Days’ pero sin ayudas es imposible.
Ya para acabar esta charla... ¿qué planes tienes para el próximo año?
La verdad es que todavía no he pensado demasiado en mi futuro. De hecho me había planteado este año como parte de un proceso de aprendizaje en el Mundial... ¡y he logrado vencerlo! aunque siete meses atrás era una opción que ni me planteaba. A veces has de tener la mente fría porque todo cambia muy rápido en mi vida, así que aún no me he planteado muchas cosas sobre qué haré el próximo año. Me gustaría tratar de revalidar el campeonato en la misma cilindrada y más adelante quizás mirar de luchar por el título de EnduroGP. Si ganar E1 ya es un sueño para mi, ganar EnduroGP sería el mayor logro de mi carrera deportiva, así que el próximo año quizás luchemos por eso pero de momento mi máxima motivación es rodar cada vez más rápido y seguir creciendo no sólo como piloto, también como persona. Mejorar mentalmente.

Texto:

Nicki Martínez

Fotos:

Nicki Martinez

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Número #109: Husqvarna FE 350: Personalidad marcada

Repasamos lo que han dado de sí el Nacional de Enduro y la carismática Hixpania y entrevistamos, nada más y nada menos que Graham Jarvis y al jovencísimo Brad Freeman. Probamos la Husqvarna más personal, la FE 350, recorremos los Pirineos en una Macbor y descubrimos el estado final de la restaurada Suzuki RM. Repasamos la historia de una marca legendaria como Fantic y por supuesto nuestras habituales secciones nos acercan la opinión de nombres propios de la especialidad.