Royal Enfield Himalayan prueba
Prueba Royal Enfield Himalayan: Misión del deber

La Royal Enfield Himalayan es suspensión largo recorrido, es motor robusto fiable y lleno de par, es comodidad, es capacidad de carga… es efectividad y practicidad. Y encima mola.

Autor:
Álvaro Guardia
Foto:
Javier Martínez
Publicado el 26/04/2018
Royal Enfield Himalayan prueba
Capacidad de carga
Versatilidad
Comodidad
Prestaciones

La Royal Enfield Himalayan es la definición perfecta de una misión del deber: eficacia y practicidad, lo que no necesites déjalo, que salimos de campaña al Himalaya y no volveremos en unas semanas.

La Royal Enfield Himalayan es como ese compañero de campaña en el que podrías confiar, es ese compañero al que te llevarías a una expedición, y que hará de tu travesía una experiencia mejor. Motor robusto y fiable, comodidad y capacidad de carga, suspensión de largo recorrido, brújula, y neumáticos mixtos.

Campamento base

La Royal Enfield Himalayan es el estandarte conceptual de la polivalencia y el “todo uso”. Vale para todo, no falla en nada. No te promete el cielo, pero en la tierra te lleva a todas partes. Es fácil de conducir, fácil de disfrutar, y fácil de conectar con ella. Va bien por carretera, va bien por pista, va bien por campo. No te promete un podio en el CEV ni un Top10 en el Rally Dakar, por eso nunca te va fallar. La simplicidad es su mejor aliada, y vaya si es su mejor aliada, que en ello reside la auténtica diversión de conducirla. Conduces la moto, y te redescubres conduciéndola. No hay más, porqué no hace falta más.

Hoy en día estamos empezando a relegar partes de la diversión en los componentes tecnológicos y las ayudas excesivas. Llevar una moto es aventura, llevar una moto es “el día a día”, es el afrontar el desconocimiento desde una perspectiva mucho más atrevida, aventurera y divertida. Si no lo ves así, hay unos vehículos con 4 ruedas muy majos y muy útiles con los que también puedes llegar muy lejos, llevan ventanas y puedes ajustarte el respaldo.

La Royal Enfield Himalayan es el sherpa de las motos. Aparenta estar poco preparado, magullado, sin gracia … pero ¿Quién es el que tira del montañero lleno de gadchets, sondas, arneses, mosquetones, parches isotónicos, GPS, antenas y demás ayudas del siglo de la ineptitud cuando este no puede más? El sherpa.

Esta Royal Enfield Himalayan se podría llamar perfectamente Royal Enfield Sherpa o Royal Enfield Rocky Balboa. No importa cuánto corra o acelere, sino por cuantos terrenos circula sin dejar de avanzar. Ahí radica su concepto y su diversión. El Sherpa no tiene los mejores músculos del Himalaya, pero cuando llegue a los 7.000 metros no necesitará de tu imprescindible botella de oxígeno. Él seguirá, y le envidiarás, porque su felicidad y diversión no es sustentado por un invento tecnológico. Esto es la Royal Enfield Himalayan, una moto que no defrauda, porque no promete lo que no necesitas.


De campaña

Suena la sirena mañanera, hay que levantarse, pasan revista, y ahí está ella, con los cordones atados, el cinturón abrochado y el motor arrancado, la Royal Enfield forma en el patio, fuera de la tienda, esperando a marcar paso en la próxima expedición. Si alguien no está preparado ten por seguro que ella no va ser. ¿Que solo querías ir al centro a pasar la tarde en el mercadillo local de tu ciudad? No te preocupes que no va fallar y va desempeñar su labor perfectamente. ¿Qué quieres ir a una reunión de trabajo? ¿Qué quieres hacerte una escapada de 100km? ¿Qué quieres hacerte una escapada de 300km? ¿Qué quieres hacerte una escapada de 5.000km por tierra, caminos y fango? … ella ya está preparada, ¿tú?

Lo mejor de todo, es que no se trata de una moto restringida únicamente para pilotos experimentados ni se trata de una moto que requiera de “manos” para poder llevarla. Es una moto que solo exige tu carnet A2, un casco y unos guantes. Con eso, hasta los recién licenciados pueden cogerla, arrancar, salir y disfrutar. ¿Lo bueno? Que a los que llevamos un poco más de tiempo montando en moto, también nos divierte el reencontrarnos con algo sencillo, donde solo tengamos que accionar el embrague de vez en cuando y mirar hacia delante.

La Royal Enfield también logra el auténtico equilibrio entre el asfalto y el off-road. Servidor es lugareño del asfalto, y alérgico al off-road. Me desenvolví sin problemas por las pistas de tierra y los pequeños terraplenes donde realizamos la presentación. Las geometrías son muy neutras y muy fáciles de conducir para todo aquel que no haya realizado off-road nunca. Evidentemente Marc Coma puede que la encuentre algo floja, pero no habrá nadie del mundo terrenal a quien esta moto le falle.

Por carretera, la Royal Enfield Himalayan se comporta como un todoterreno. ¿Alguna vez has conducido un Patrol de los 90 por carretera? ¿Sí? ¿A que va perfectamente? Pues esta moto también.

Seguramente John Mcguinness achaque una frenada un tanto laxa y una horquilla delantera algo inconsistente, porque ciertamente lo son, pero de no ser por ello, no podría mantener el tipo tal y como lo hace cuando te sales del asfalto. No se trata de una trail asfáltica con aptitudes básicas campestres. No no, esto es una 50:50 total campo:carretera. Con esta moto puedes estar varias semanas cruzando la tundra rusa y no sentirte en peligro de caída constante, del mismo modo que puedes hacerte un tramo de curvas de carretera nacional pudiendo disfrutar, hasta donde los 25cv de su motor te lo permitan.

25cv, si, esa es la potencia final de la Royal Enfield Himalayan. Si hay algo en lo que de verdad hemos echado de menos con contundencia, es aquí, en el apartado prestacional. Sinceramente, sabemos que no se trata de un prototipo de Superbikes, pero con 10 caballitos más, hubiera estado muy bien. Aún así, el motor empuja sin reparo, ya sea cuesta arriba o cuesta abajo, empuja. El tacto que trasmite este monocilíndrico es el de un motor de carrera larga: esto es un recorrido de pistón muy largo, con una biela muy larga que ejerce mucha palanca en el cigüeñal, manteniendo un empuje constante y sin decaer en repechos a pesar de sus 24cv. La velocidad punta de esta moto ronda los 150km/h en llano. Cuesta arriba por campo tiene una velocidad punta de 150km/h y cuesta abajo por una pista de hielo desarrolla una velocidad punta de 150km/h. No, no es una errata, no he repetido tres veces por error los 150km/h. Es el comportamiento de este motor: par, y par, y par. Pocos caballos eso sí.

Pero lo más importante y lo que más nos ha gustado de la Royal Enfield Himalayan es el diseño, la ergonomía, y los pequeños detalles para la capacidad de carga. Dispone de anclaje trasero para maletas tanto laterales como para baúl central, que pueden servir también para cualquier tipo de carga adicional. Y lo más interesante, el herraje de la araña delantera es otro foco con mucho potencial de carga, ya sea con una red, pulpos, anclajes fijos etc … permite mucha imaginación.

Tras hablar de lo más importante para nosotros, toca hablar de lo indiscutiblemente mejor que ninguna: 4.390 euros. Nada más que añadir señoría. La tienes en negro y en blanco.

FICHA TÉCNICA ROYAL ENFIELD HIMALAYAN

Detalles de la moto

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La Himalayan cuenta con un chasis dividido de doble cuna, permitido para mantener rigidez y dar una sensación de control y sensibilidad en todas las áreas y superficies.

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Primera incorporación de un monoamortiguador trasero en una Royal Enfield, con barra telescópica convencional delantera de gran recorrido, que ayuda a mantener a la Himalayan capaz tanto en asfalto, pista como offroad.

Royal Enfield Himalayan faro delantero

Faro convencional halógeno redondo, posicionado en una altura bastante más elevada de lo normal para poder iluminar sobre terrenos abruptos. Además, el faro, va anclado a la araña delantera, por lo que mantiene la dirección de la moto y no la del manillar.

Royal Enfield Himalayan cuadro instrumentación

Desde los kilómetros para la próxima revisión, la temperatura ambiente, dirección cardinal de conducción, brújula con indicación constante del Norte, indicador de gasolina, ordenador de abordo…. Todo lo imprescindible bajo un diseño analógico-digital.

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Monocilíndrico de Royal Enfield de carrera larga, fiel a su filosofía de motores más de par que de potencia, así es el nuevo LS410 que monta la nueva Himalayan, permitiendo una conducción contundente en todo el rango de rpm, aunque sin gozar de estiradas radicales.

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La Royal Enfield Squadron e4 monta un único freno delantero de 300mm y pinza de doble pistón con sistema ABS

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El principal elemento de identidad de esta moto es ese herraje delantero que forma parte de la araña delantera, y que permite anclar cualquier tipo de carga, sin molestar a la conducción.

Texto:

Álvaro Guardia

Fotos:

Javier Martínez

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