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Prueba Triumph Speed Triple RS 1050 2018

Triumph renueva su mítica Speed Triple, con una estética totalmente nueva, un ciclo mejorado, un motor optimizado y un pack de electrónica de última generación. El resultado de la ecuación es +3 de par y -3 de inercias. Comprobado.

Autor:
Álvaro Guardia
Foto:
Triumph
Publicado el 06/03/2018
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Poca inercia motor
Par motor
Aplomo alta velocidad
Altura estriberas (bajas)
Precio

Triumph renueva su mítica Speed Triple 1050, uno de sus pilares básicos de sus motocicletas deportivas de carretera. Porque, no nos engañemos, es un arma de curvas a la que le han robado los carenados y se maneja como una deportiva. Si además, le introduces un paquete de electrónica de última generación, reduces las inercias del motor, y la adecentas con un ciclo de alta gama… apaga y vámonos.

La nueva Speed Triple RS 1050 introduce bastantes novedades, sobre todo en electrónica y motor, aunque lo que más va a notar el usuario es el trabajo fino que han optimizado en ciclo y geometría.

Electrónica

La Triumph Speed Triple RS 1050, en lo que a electrónica se refiere incorpora un paquete electrónico de última generación, con diferentes modos de conducción:

   - Rain: la potencia se reduce a 100cv y los controles se ajustan a sus niveles más intrusivos
   - Road: la potencia se mantiene en los 150cv pero la respuesta del acelerador se dulcifica y los controles electrónicos se mantienen en un nivel medio.
   - Sport: la potencia es de 150cv con una respuesta de acelerador más directa y con controles de tracción y ABS poco intrusivos.
   - Track (solo en la RS): como el Sport, solo que se desactiva el ABS en curva y el resto de controles se sitúan al mínimo.

Al margen de estos modos, esto es como una base, sobre la cual tú puedes realizar cambios a tu gusto, pasando así a un modo de conducción denominado “rider” que sería el que tú personalizas a tu gusto. El ABS y el control de tracción son desconectables, solo que hay que hacerlo en parado.

Además también incorpora, control de crucero, llave keyless, control de tracción, control anti-wheelie, abs, abs en curva, cambio semiautomático opcional, y diferentes gestiones del acelerador.

Motor

Otro adelanto importante es el motor, que siendo el mismo bloque, trae un trabajo fino en los volantes motor que reduce considerablemente las inercias (donde me gustaría hacer incapie), apoyos de bancada, recubrimientos de pared de cilindros de nikasil, pistones forjados de aluminio aligerados, 1000rpm más de giro motor y un 4% más de par motor que el modelo anterior. En términos de potencia, esto significa 150cv llenos de par, por lo que, os pido que olvidéis esos 150cv y admiréis los 117 Nm que logra en la zona media y de forma muy homogénea.

Aunque para los fanáticos de los caballos de vapor, también hay una importante ganancia

Ciclo

Todo este derroche no tendría sentido sin un chasis a la altura.  Personalmente, además del gran trabajo de frenos y suspensiones, he percibido dos aspectos que hacen la Speed Triple RS 2018 bastante mejor que el modelo anterior, y sobre todo, muy superior a otras naked “gordas”:

   - Aplomo del tren delantero (sin contar la fuerza del motor para levantar la rueda delantera en línea recta), y con ello me refiero a curvas rápidas donde el manillar se clava al suelo.
   - Facilidad para redireccionar su balanceo: cero inercias. Si bien es cierto que en este apartado el motor juega un papel fundamental, no hay que olvidar que, si no hay ciclo, no hay giro.

Pero bueno, lo importante de esta Triumph Speed Triple RS 1050 es como va, porque sinceramente, es lo que más me ha impresionado. Sobre el papel, me atraía como cualquier otra moto nueva con su nuevo paquete electrónico etc etc, pero otra cosa es su comportamiento dinámico en conjunción a todos los nuevos implementos técnicos, su personalidad, su carácter, como te pide ser cpilotada, etc etc… Es una moto con mucha personalidad, mucho carácter, pero con la nobleza necesaria para disfrutar de ella sin ir más tieso que el mástil de un telesilla.

La moto al fin y al cabo, en el papel es impecable, pero eso ya lo sabemos, por tanto donde me gustaría profundizar es en su comportamiento en carretera y lo que he podido descubrir llevándola al límite en el circuito.

La Speed Triple RS en carretera

La nueva Triumph Speed Triple trae electrónica de última generación, y me repito en este aspecto, porque de no ser por ella la carretera sería un circuito muy peligroso con esta moto si no te sabes comedir. Debo reconocer que en carretera abierta, es el arma perfecta, la máquina definitiva, y sospecho que la DGT fomenta su venta a escondidas: se puede ir muy muy rápido con ella, lo saben, y les viene muy bien.

El comportamiento de la Triumph Speed Triple RS 1050 es muy noble, no es esa radicalidad imperante de los modelos deportivos de hace años, y ese es el “problema”: cuando te quieres dar cuenta vas a un ritmo endiablado por que te lo hace muy fácil.

Las curvas lentas son su hábitat natural, con un manillar bastante ancho y una electrónica que te permite cualquier imperfección, incluso con superficie de baja adherencia, pero es en las curvas rápidas donde descubres su potencial oculto: el tren delantero va clavado como el de una RR, el motor empuja con más energía que la monitora de una guardería y entra en las curvas como una 125cc. Bueno quizá esto último es una exageración, pero la entrada a curva no precisaba de contramanillear ni descolgar en exceso, super liviana en la acometida del ápice y sobre todo en los cambios de dirección. Para más inri, de serie viene calzada con las pegajosas y picudas Pirelli Supercorsa SP, por lo que siempre tienes una sensación parecida a la de viento lateral a favor del interior de la curva. Carece de inercias laterales a alta velocidad, y el motor lejos de morir, empuja sin fin y sin decaer.

Parece que solo digo bondades de ella, y las pruebas de motos cada día hieden más a este tipo de dirección redaccional, y es cierto que no todo son puntos positivos: las naked tienen por naturaleza un problema, y es su escasa protección aerodinámica. Esto es un problema bien conocido y que no pilla a nadie de nuevas, pero, cuando incrementas todas sus capacidades dinámicas, el tema de la protección aerodinámica se agrava, y con esto quiero decir: hay algunos cascos que son incompatibles con esta moto a partir de cierto ritmo, hay un límite de forma física con la que no podrás conducirla a partir de cierto ritmo, y hay un límite de climatología con la que no podrás conducir a partir de cierto ritmo.

Esta moto, precisa de media hora de meditación antes de salir de casa y de un temple de acero una vez te subes a ella, y da gracias que incorpora un buen paquete electrónico.

La Speed Triple RS en circuito

La prueba en circuito era posterior a la prueba en carretera, por lo que, viendo lo bien que se comportaba en carretera abierta, me ponía nervioso solo de pensar su rendimiento en pista cerrada. Pues bien, la Speed Triple se comporta en circuito de notable alto. Dentro de mi escala (insuficiente-sobresaliente) la naked que más me había sorprendido en pista rozaba el aprobado alto. Con esto quiero decir que, aunque su rendimiento es espectacular, las carencias inexistentes en carretera, en circuito si aparecen.

El Circuito de Almería fue el anfitrión de esta prueba. De esos circuitos divertidos, espectaculares y únicos… para el que se los conoce. He rodado en la mayoría de trazados españoles, pero el Circuito de Almería era nuevo para mí, y aunque las primeras vueltas iba más atento que un sordo cruzando las vías del tren, la facilidad de la moto me permitió hacerme al circuito en apenas tres tandas, a pesar de ser uno de los trazados más complejos del país (de hecho, en alguna foto se me ve claramente por una línea más abierta de la correcta, pero bueno, así le daba protagonismo a la moto, que facilitaba mucho la recuperación de la trazada aunque la perdieras, como fue mi caso en más de una ocasión).

La Speed Triple RS cuenta con un modo “track” que el modelo S no dispone. Además, Triumph comparte una serie de settings base para circuito en la horquilla delantera y en el amortiguador trasero, con los que se endurece en un 20% el comportamiento de las suspensiones y mejora su comportamiento para ritmos extremos, como sería el caso en un circuito.

El motor también tuvo su momento de gloria, a pesar de ser un tricilíndrico, la nueva Speed Triple RS 2018 cuenta con 1000rpm extra en la zona alta, que aunque tampoco supongan un extra de potencia considerable, si facilita de cara estirar marchas en caso de necesitar hacer un cambio en mitad de curva.

Los frenos, que decir de las ya conocidas pinzas monobloque Brembo M4.32, que como buena europea, son accionadas por una bomba radial y unos buenos latiguillos metálicos de serie. Nada que objetar en este aspecto. Incluso, me gustaría comentar la solidez con la que se muestra junto al setting de suspensiones específico de circuito, ante frenadas fuertes al ápice, en modo “casco rojo”, esto es buscando las décimas en cada resquicio. He visto RR desarmarse en estos puntos.

La cosa iba bastante bien hasta que te empiezas a conocer el circuito y a subir el ritmo. Cuando empiezas a pelear con el crono y si eres de inclinar mucho la moto verás que las estriberas rozan un poco. Esto puede suceder rodando muy fuerte y aprovechando el neumático al máximo. 

Triumph ofrece 50 accesorios, y entre ellos no se encuentra la opción de unas estriberas retrasadas. No todo podía ser tan perfecto… Sin duda es un reflejo del gran comportamiento de esta naked de carretera en circuito, pero que en mi particular opinión, debo achacar.

Colores y precio

Los colores disponibles son muy sencillitos, pero bien elegantes, y en el caso de la versión RS cuenta con detalles de fibra de carbono que le dan esa pincelada deportiva que precisa el modelo. Blanco y negro “jet” son las opciones disponibles.

El precio, sin duda, muy lejos del alcance de la mayoría, entre los que me sitúo, aunque vale cada euro de lo que cuesta. El modelo standard puede resultar bastante más barato en comparación del elevado precio de la RS, pero debemos recordar que no incorpora todo el equipo öhlins, que si bien vale esa diferencia y más.

Precio Triumph Speed Triple S 1050 2018 - 14.150€
Precio Triumph Speed Triple RS 1050 2018 - 16.250€

Detalles de la moto

Triumph Speed Triple 1050 2018 motor

Misma base, nuevo motor, totalmente trabajado para reducir inercias, entrega 150cv repletos de puro par motor, controlados por una electrónica, que sin ella, serían desbocados.

Triumph Speed Triple 1050 2018 optica delantera faros

Se perfila ligeramente la óptica delantera, otorgándole un “look” más moderno y mejor acabado que el modelo anterior. Tiene luz diurna de LED.

Triumph Speed Triple 1050 2018 pinzas brembo m4.32

Paquete de ciclo Öhlins, tanto delante con su horquilla NIX30 de 43mm y 120mm de recorrido, completamente ajustable, como su amortiguador trasero Öhlins TTX36 de 130mm de recorrido y multiajustable.

Triumph Speed Triple 1050 2018 horquillas öhlins NIX30

Paquete de ciclo Öhlins, tanto delante con su horquilla NIX30 de 43mm y 120mm de recorrido, completamente ajustable, como su amortiguador trasero Öhlins TTX36 de 130mm de recorrido y multiajustable.

Triumph Speed Triple 1050 2018 quickshifter cambio semi semiautomático

Cambio semiautomático tanto de subida como de bajada (accesorio de la unidad probada)

Triumph Speed Triple 1050 2018 cuadro tft pantalla informacion instrumentacion

Pantalla TFT a color, con toda la información necesaria, totalmente integrada y con diferentes “temas” o interfaces/diseños a elegir por parte del usuario.

Triumph Speed Triple 1050 2018 piñas controles retroiluminados

Controles y diales retroiluminados, para poder accionarlos en zonas de baja iluminación.

Triumph Speed Triple 1050 2018 keyless

Arranque sin llave. La nueva Speed Triple 1050 cuenta con llave a distancia, sin necesidad de sacarla del bolsillo.

Texto:

Álvaro Guardia

Fotos:

Triumph

Publicado el 06/03/2018

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