Prueba de la Triumph Street Cup 2017
Triumph Street Cup: Café Racer para todos los días

La Triumph Street Cup es la segunda versión de esta saga basada en las míticas Bonneville y orientadas a ser el modelo de entrada del mundo del fabricante británico sobre la base de la T100.

Autor:
Juan M. Muñoz
Foto:
Triumph
Publicado el 13/02/2017
Prueba de la Triumph Street Cup 2017
Estética
Suavidad
Asistencias electrónicas
Precio
Prestaciones
Frenos

Con la Triumph Street Cup y Street Scrambler ya son tres los modelos de iniciación a la familia Triumph, junto con la Street Twin, sobre la base de la Bonneville T 100. Las tres comparten las misma filosofía, la de motos sencillas de conducir, con un motor suave, cómodas y con un estilo inconfundible.

La Triumph Street Cup es la más deportiva y la más “made in england” de los años 70. Desde que vimos sus primeras fotos estáticas, hasta que hemos podido subirnos en ella se ha convertido en toda una de nuestras motos más deseadas de esta temporada. Y es que es todo un juguete. Personalmente me recuerda al estilo de la Thruxton, pero a un precio más asequible y con un comportamiento menos exigente y más abierto al gran público.

A pesar de su apellido street, el uso que le podemos dar a esta Triumph no es sólo ciudadano. Te puedes divertir mucho con ella dentro y fuera del casco urbano gracias a una buena combinación de elementos que equilibran mucho el conjunto. Comenzando con la postura de conducción, notarás que a pesar de adoptar una postura deportiva, no es exagerada. Sí que te condiciona algo el manillar tipo Ace. No es tan radical como los semimanillares de la Triumph Thruxton R, pero sí notarás que son estrechos y que te obligan a actuar con todo tu cuerpo para hacer girar la moto. Ocurre lo mismo con la posición de nuestros piés Las estriberas están algo retrasadas pero no tanto como para tener que ir excesivamente aplanado sobre el depósito, logrando un conjunto deportivo pero sin comprometernos mucho en nuestro día a día. Los retrovisores colocados en los extremos del manillar son algo pequeños, tendrás que mover algo la cabeza para ver claramente lo que sucede a nuestras espaldas.

El motor de la Bonneville es un bicilíndrico en línea. Me gusta especialmente su progresividad y su suave entrega de potencias, sin estridencias y sin ser demasiado agresivo. Si buscas una deportiva pura, esta no es tu moto. Pero pienso que quien se acerque a la Street Cup no busca ir haciendo carreras, si no conducir con estilo. El sonido cambia discretamente con respecto a la Triumph Street Twin, porque sus silenciadores son diferentes, más cortos y con terminación en negro. Han cuidado bien estos detalles para que vayan a juego con el color de las tapas del motor, chasis y llantas. Apenas llegan vibraciones al manillar de nuestra Street Cup, las justas para ver que el motor está vivo y que ha llegado el momento de cambiar de marcha.

Prueba de la Triumph Street Cup

Triumph Street Cup: Neoclásica con mucha tecnología

Como en todos los productos Triumph, la estética neo clásica no significa que vayamos a renunciar a la más avanzada tecnología. A muchas retros les gustaría llegar al nivel de equipamiento de esta Street Cup. Acelerador electrónico, control de tracción desconectable y embrague anti-rebote y asistido, nos trae de vuelta al Siglo XXI. La gestión de la electrónica de su motor han permitido a los técnicos de Triumph hacer que cada una de las motos de la saga Street tenga un carácter diferente. Además de pasar la normativa Euro 4, la Triumph Street Cup es una moto limitable para el A2 cumpliendo las nuevas imposiciones europeas en este aspecto. Por su carácter y facilidad de conducción se nos antoja una de las candidatas perfectas para conducir con este carnet limitado y dar el paso dos años más tarde al carnet A si tener que cambiar de moto.

El motor es de 900 cc. con un simple árbol de levas y caja de cambios de cinco relaciones. En estos modelos ya los intervalos de mantenimiento se han establecido a los 16.000 kilómetros en lugar de los tradicionales 10.000, lo que abarata bastante el mantenimiento programado de la moto. Además Triumph es de los pocos fabricantes que tiene una tabla de tarifas de mantenimiento cerrada, por lo que antes de dejar la moto ya sabrás cuánto te costará la puesta a punto. Los sistemas de embrague asistidos y antirrebote han hecho que el aceite lubricante permanezca mucho más estable durante todo su ciclo de vida útil.

La Triumph Street Cup la puedes limitar para el Carnet A2

Triumph Street Cup

Triumph se ha convertido en todo un especialista en ocultar la electrónica para que sus motos sigan teniendo los detalles y elementos que caracterizaban a las motos clásicas. Esto lo puedes ver en las tapas y los falsos carburadores que encontrarás detrás de los cilindros que dan paso a la caja del filtro del aire. También ha sabido mantener en una posición muy discreta el radiador de agua entre la cuna de su bastidor y las aletas de la refrigeración de sus cilindros, pulidas para que destaquen sobre el negro de la terminación de su motor. En el día a día la accesibilidad para comprobar los niveles del aceite o líquidos refrigerante o de freno es muy buena. Tiene detalle ocultos que son prácticos, por ejemplo la toma de corriente tipo USB ubicada debajo del asiento.

El cuadro de instrumentos está inspirado en el de la Thruxton. Una doble esfera de estilo clásico que nos guarda un montón de información extra gracias a sus dos pantallas digitales. Información de marcha engranada, temperatura del motor, indicador del combustible, doble cuentakilómetros parcial y el sistema de consumo instantáneo o rango de acción con el combustible que nos queda en el depósito. La verdad es que no echamos en falta nada y es otro de los elementos que destacan de estas Triumph con respecto a otras marcas. Un testigo además nos indica si llevamos desconectado el control de tracción.

Triumph Street Cup

Los encargados del diseño de Triumph se han esmerado mucho para que "este juguete" luzca como en los mejores años 60. El asiento tipo bala es biplaza, pero tienes una tapa para el asiento trasero que reafirma la estética racing. Combina todo con la pequeña cúpula delantera, que nos protege más bien poco del aire, y que marca el diseño frontal con un único faro halógeno convencional, intermitentes también tipo bala y un soporte para el faro muy bien resuelto. Poco a poco te vas fijando en detalles, los protectores de la horquilla delantera, la linea de color de las llantas del mismo color que la carrocería, el faro trasero retro pero en este casó sí de leds, el tapón del depósito con la cerradura oculta… Disfrutas tanto a sus mandos como más tarde en el garaje repasando todos sus rincones. Todos los elementos encajan bien, no hay piezas de mala calidad o poco trabajadas, y muchas piezas están claramente inspiradas en los trabajos manuales de las motos de carreras de aquellos dorados años, por ejemplo la basta terminación del manillar tipo ace.

Prueba de la Triumph Street Cup

A pesar de ser un modelo de iniciación, las suspensiones son rígidas y se comportan bien en carretera. No tienen grandes sofisticaciones, son convencionales tanto en horquilla como en su juego de doble amortiguador, pero son equilibradas. Si quisieras más tendrás que pensar en una Thruxton R con sus flamantes Ohlins. Pero te aseguramos que para el común de los mortales son más que suficientes. Lo mismo ocurre con sus frenos, el simple disco delantero de 310 mm. de diámetro con pinza de doble pistón es más que suficiente para las pretensiones de la moto; un segundo disco le vendría de maravilla. Si quieres algo más de mordiente puedes probar con unas pastillas algo más blandas.

El precio de la Triumph Street Cup es de 10.500 euros

El precio de 10.500 euros se justifica por todo lo que trae de serie esta Triumph Street Cup, por todo su diseño y exclusividad. Si te parece excesivo siempre puedes echarle un vistazo a la Street Twin por 9.100, pero claro no tendrás una pura Cafe Racer.

Detalles de la moto

Triumph Street Cup

Tienes dos colores para la Triumph Street Cup, la combinación amarillo brillante con gris, para nosotros la más llamativa, y también la más discreta y elegante negra y gris brillante. Los acabados de depósito, portanúmeros, llantas y colín trasero están muy bien trabajados.

Cuadro de instrumentos de la Triumph Street Cup

A los mandos se la Triumph Street Cup te verás sobre el manillar de una moto que pertenece a los años dorados del motociclismo. El manillar tipo ace, su soporte con el emblema de triumph, el depósito del líquido de frenos delantero de estética artesanal y el doble reloj de su instrumentación te recuerdan constantemente que tienes una bellísima moto.

Escapes de la Triumph Street Cup

Todos los escapes de Triumph en sus neoclásicas son auténticas obras de arte, o al menos son los elementos que suelen llamar más la atención. En el caso de la Street Cup se han recortado con respecto a la Twin, y se les ha dotado de un sonido más bronco. Cuando la moto recupera por ejemplo en un tramo de curvas, tiene un rugido muy cautivador.

Aleta recortada y llantas de la Triumph Street Cup

Si nos vamos al tren delantero nos encontramos una aleta recortada y muy deportiva, que deja bien a la vista la goma y unas llantas de aleación con un precioso diseño.

Asiento de la Triumph Street Cup

Está realizado con pespuntes a la vista y es otro de los detalles que reafirman la estética de esta moto. Fácilmente con unos enganches puedes retirar o poner el protector de la plaza trasera según tus necesidades… De todas formas si la vas a disfrutar en solitario te recomendamos que no quites este elemento que es otra de las claves de la estética de la Street Cup.

Texto:

Juan M. Muñoz

Fotos:

Triumph

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