Jorge Prado Running
Un chaval llamado Jorge Prado

Hemos querido acercarnos al aspecto más humano del flamante Campeón del Mundo de MX2. Al fin y al cabo un chaval de 17 años que se esfuerza por seguir siéndolo en la vorágine de las carreras....

Autor:
Gonzalo de Martorell
Foto:
Red Bull/Doble Ele
Publicado el 02/12/2018
Jorge Prado Running

Jorge Prado es todo desparpajo. Acostumbrados a verlo escondido tras un casco y una coraza, sorprende su naturalidad cuando se presenta simplemente como lo que es: un chaval de 17 años que aún observa entre sorprendido y escéptico el ruido mediático montado a su alrededor. Habla de su título y sus rivales en el MX-2 con el mismo entusiasmo con el que lo hace de la tortilla de patatas de su abuela o de la colección de motos de juguete que aún conserva. Como buen gallego sabe tanto tirar con bala como tener retranca... pero que nadie se engañe: Prado tiene “esa” mirada especial. “Esa” que se les pone solamente a unos pocos elegidos...

-Ahora que por fin eres Campeón... ¿pensaste alguna vez en tirar la toalla?
Nunca. De verdad. Es que hay pocas personas a las que les guste tanto el motocross como a mí. Yo cada vez que subo a la moto me lo paso bien... así que incluso en los momentos malos me divertía. No me entraba en la cabeza abandonar. No era opción. Ni antes ni ahora. Porque, además, a mi me gusta mucho entrenar, así que echarle más horas tampoco me representaba un inconveniente.

-Pero debe haber algún momento que recuerdes como especialmente difícil...
¡Claro que ha habido momentos difíciles! Por ejemplo, el último año en la categoría de 85 llevaba toda la temporada ganando, trabajando mucho... llegamos a la final del Europeo y por no tirar a un chavalín que iba delante, frené demasiado, me caí y cuando estaba subiendo en la moto me arrollaron y me rompieron una pierna... y me quedé sin Europeo y sin Mundial. Fueron tres años consecutivos de lesiones a final de temporada. ¡No me lo podía creer!

-¿Y qué lesión recuerdas como la más especialmente dolorosa?
Cuando me rompí el codo el año pasado. Yo quería pensar que no me lo había roto... hasta intenté hacer flexiones y todo delante de mi padre para engañarme, allí con el codo abajo y todo... pero ¡qué va! estaba roto, rotísimo... arrastré ese dolor toda la temporada porque tuve una caída en Argentina que se me movió el tornillo...

Cuestión de carácter

-¿Recuerdas lo que pensaste nada más instalarte en Bélgica?
Yo me fui en verano del 2012 con mis padres en la autocaravana y ya cuando estábamos ahí miramos una casa y nos instalamos. Realmente era todo muy diferente... pero tampoco lo pensé  demasiado. Era una decisión que habíamos tomado toda la familia y que todos teníamos claro que se tenía que tomar. Por eso te decía que no tenía opción al fracaso. Había arrastrado a la familia...  imagina que después de tres o cuatro años en Bélgica no vienen resultados o yo decido dejarlo... pero repito que jamás tuve ninguna duda.

-Y después de Bélgica, ahora vives en Italia. ¿No te cansa tanto tiempo fuera? ¿Te planteas volver a España?
Realmente por ahora no me lo planteo. Necesito un equipo competitivo para entrenar y mi equipo esta en Italia. Si tuviera un equipo en España ¿quién sabe? pero la verdad es que llevo ya tanto tiempo fuera que ahora mismo, para mí, ir a España es un viaje más en el sentido de que estoy bien instalado en Italia y no me siento extraño. Evidentemente me gusta volver a casa pero más por vacaciones y para descansar.

-¡Sigues teniendo muchísimo acento gallego!
¿Sí¿ ¿Tu crees? Pues yo creía que lo había perdido mucho. Esto es porque acabo de llegar de Galicia y siempre que estoy en Lugo me vuelve el acento gallego... porque, ademas, en Lugo hablamos un gallego muy cerrado. Cuando yo era pequeño tenía muchísimo más acento...

-Algún capricho te habrás dado en Galicia ¿no? Es imposible ir a Galicia y no comer bien...
Bien y mucho.  ¡Ya sabéis cómo se come en las casas gallegas! Cuando voy a casa de mi abuela es un no parar de comer... acaban los entrantes y yo ya no puedo más. He de tener un poco de cuidado con la comida... pero es imposible resistirse a la tortilla de patatas de mi abuela que sigo diciendo que es la mejor del mundo. ¡De concurso!
La tortilla de mi abuela y el jamón son mi “dóping”... un amigo me manda jamoncito a Italia... ¡proteína pura! Lo admito: es mi vicio.

-¿Cuántas veces te dijeron los belgas que los españoles no servíamos para el motocross?
Me decían que los españoles éramos demasiado blandos para este deporte... y yo les contestaba... “seremos muy blandos pero os arrasamos en MotoGP, en tenis, en fútbol... así que de blanditos nada de nada.

-¿Te llamó Pauls Jonass para felicitarte?
No. Ni un mensaje.

-¿Y te hubiera gustado?
Me habría demostrado respeto y deportividad. Yo lo hubiera hecho. Claro que yo también hubiese ido a la última carrera. Tampoco me preocupa demasiado. La próxima temporada él ya no estará en MX2 y cuando yo esté en MX1 estoy seguro que él ya no será mi rival.

-Márquez te ha pedido entrenar contigo...
Hemos hablado pero es muy difícil cuadrar agendas... aunque me encantaría.

Jorge Prado retrato

Algo personal

-¿Y te acuerdas de en qué te gastaste el primer dinero que ganaste como piloto?
Cuando corrías en las categorías pequeñas, si ganabas te daban 50 euros... y recuerdo que me compraba un helado de los grandotes y alguna moto de juguete. Me lo gastaba todo en motos de juguete... ¡Las tenía todas en casa de mi abuela! Es que de verdad que yo he estado siempre muy loco por el motocross. Hoy en día soy bastante conservador con el dinero. No soy tacaño pero tampoco me gusta gastar por gastar!

-¿Cuál es tu principal manía o superstición antes de salir a correr?
Son manías muy de piloto, nada excéntrico. Los guantes; me han de quedar perfectos. Estreno guantes en cada carrera y si no me quedan perfectos los tiro. Jamás saldría a correr con unos guantes con los que no estuviera cómodo. También estreno botas cada Gran Premio. El año pasado tenía unas gafas violetas que me daban suerte porque cada vez que me las ponía ganaba. Me las reservaba para las segundas mangas y ocasiones especiales.

-¿Qué te gusta hacer fuera de la moto de motocross?
Me gusta mucho la BMX cross y me gusta mucho el running, porque cada día que vas corriendo vas mejorando y a mi este tipo de deportes que te permiten ver pronto lo que mejoras me enganchan mucho. Tanto la BMX como el correr los utilizo también como entrenamiento. Deportes que no me sirvan como entreno practico pocos. Por ejemplo, me gusta el baloncesto... cuando tengo la ocasión de botar un poco un balón y tirar unas cestas lo hago... pero apenas puedo, la verdad.

-¿Cómo llevas la popularidad?
¡Tampoco me conoce tanta gente! Lo llevo bien... voy por la calle y me reconocen uno o dos... pero pienso que es bueno también para el motocross español. Para que remonte el motocross en España hace falta tener un piloto español que gane, que sea referencia y que atraiga a más gente. Ahora mismo ese soy yo y la gente se está involucrando. Esto es muy bueno para el motocross español y me lo tomo así.

-¿Y qué no has podido hacer que sí hacen los chavales de 17 años? ¿A qué has renunciado?
Es verdad que no puedo hacer muchas cosas que hacen los chavales de mi edad, ya lo se, pero es que yo decidí hacer lo que quiero hacer y es lo que me gusta. Tampco va mucho con mi forma de ser lo otro... Yo veo a mis amigos que salen y se tiran toda la noche fuera y tampoco me mola mucho ese rollo. A mi me va entrenar, la vida sana, el deporte... tengo muy claro que para ganar hay que entrenar y descansar y por eso no considero que haya renunciado a nada. ¡Lo que hago es mi pasión y no necesito nada más!

Texto:

Gonzalo de Martorell

Fotos:

Red Bull/Doble Ele

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Número #110: Beta RR 125: La última de las 2T

Las enduro 2T de 125 empiezan a ser una excepción en los catálogos y por eso cobra más valor la prueba de la Beta RR del octavo de litro. Este número va repleto de entrevistas de nivel; hablamos con Billy Bolt, el primer “Ultimate Champion”, con Joan Barreda antes de partir al Dakar y con Jorge Prado para conocer su lado más humano. Y por supuesto repasamos cómo han sido los ISDE y polemizamos con nuestras habituales secciones que nos acercan la opinión de nombres propios de la especialidad.