Kawasaki KX Enduro 2023: Espíritu americano

Kawasaki KX Enduro 2023: Espíritu americano

Kawasaki presenta las nuevas KX450X y KX250X, motos basadas en los modelos de cross country del mercado americano pero adaptadas para circular por Europa

Autor:
José María Calleja
Foto:
José María Calleja
Publicado el 16/11/2022
Kawasaki KX Enduro 2023: Espíritu americano

Las nuevas KX-X aterrizan en Europa tras años demandando unos modelos de enduro. Estas motos están basadas en los modelos americanos de cross country, de ahí la denominación X, y que a su vez provienen de las KX de circuito.

Las KX-X son modelos que vienen de Japón sin luces ni retrovisores, y en Europa se monta el kit de matriculación para poder circular. Su aspecto es muy parecido a las KX de cross salvo pequeños detalles que las diferencian:

La llanta trasera es de 18 pulgadas como habitualmente en enduro. Los desarrollos del cambio, pese a tener 5 marchas igual que las KX, están adaptados para el cross country con una primera más corta y una quinta más larga. Las suspensiones tienen un tarado más blando y también adaptado a la especialidad. Montan pata de cabra y cubre cárter de serie. El motor trabaja con un mapa más suave, pensado para una mejor respuesta en offroad.

Además a estos modelos la empresa KL en Italia le ha montado el kit de homologación, que consta de portamatrículas, faro, cuentakilómetros, intermitentes y retrovisores. Para terminar emplean neumáticos Mitas FIM. Necesarios para su homologación en Europa.

Para 2023 estos modelos han recibido todas las novedades de sus hermanas de motocross. La que más ha cambiado es la 250 mientras que la 450 presenta mejoras menores, os dejamos la lista completa a continuación:

Novedades

La 250 recibe numerosos cambios en el motor, con unas nuevas válvulas de admisión más pequeñas y nuevos ángulos, nuevo pistón, y caja del filtro y admisión. Ahora el segundo inyector se ha colocado en la parte inferior de la caja para conseguir un mejor flujo del aire.

Se han realizado cambios en el mapa y timing del encendido para ajustarse a las nuevas piezas. El silenciador del escape es más largo, unos 100 mm lo que aumenta el par en bajos y medios. El rotor ha aumentado de peso para un mayor par motor y se ha cambiado el empujador del embrague con el objetivo de conseguir un accionamiento más suave. Los desarrollos del cambio también se han cambiado pese a ser más largos que en la KX.

La suspensión también se ha revisado para 2023 con mejoras en la puesta a punto y nuevos tornillos en los protectores de horquilla y bieletas, ahora de aluminio para aligerar peso.

Se montan unas nuevos estribos, 5 mm más anchos y 3 mm más retrasados que los anteriores. Los soportes también son nuevos, ahora de aluminio que unidos a los tornillos de la suspensión ahorran peso. El manillar es un Renthal Fat Bar, que se puede colocar en 4 posiciones.

La 450 tan solo recibe una nueva decoración para este año.

Ambas motos disponen de arranque eléctrico, mapas de potencia intercambiables mediante clemas, asistente de salida, chasis de aluminio y embrague hidráulico de serie.

Al campo

Para probar las motos contamos con dos de nuestros mejores probadores, Julio López y Abraham García. Dos ex crosseros perfectos para sacarle todo el jugo a estas KXX. Y es que estas motos son motos que piden “guerra” desde el instante de arrancarlas.

Ya de por sí el sonido es contundente y bronco con tan sólo pulsar el botón, debido a los escapes procedentes del modelo de cross. El arranque se produce de forma fácil, aunque con más eficiencia en la 250. La respuesta de gas en ambos propulsores es rápida, prueba de su herencia crossera, y pese a que se han suavizado las curvas de potencia, la primera sensación es que estamos ante motos muy poderosas pero fáciles de llevar.

La 250 es una moto que tiene un motor muy divertido para el enduro y con la que se divertirán pilotos de todos los niveles. Es suave en su inicio pero tiene potencia cuando se la demandamos, sobre todo en la parte alta de las revoluciones, con unas estiradas dignas del modelo de mx. La nueva caja de cambios se nota más suave y con relaciones más escalonadas, que unida al nuevo propulsor con mucho par disponible para rodar en bajas revoluciones, es una delicia de conducir, gracias también a una respuesta de gas enérgica y bastante directa.

La 450 es una verdadera bomba pero destaca por su facilidad de conducción. Es una moto diseñada para los espacios abiertos, en los que podamos exprimir las cualidades de su motor. La respuesta de gas pese a ser más suave que la de cross, es alegre, lo que nos ayuda mucho a salir de las curvas en cronos o senderos rápidos. El motor luego desarrolla la potencia de una forma muy progresiva lo que nos ayuda a controlar el tren trasero con facilidad pero siempre desde el punto de vista de un piloto con experiencia. Es una 450 y tiene mucha potencia disponible que si nos sabemos dosificarla nos podremos llevar algún susto.

Ambas motos disponen de mapas de potencia, seleccionables mediante clemas al igual que los modelos de mx, pero solo pudimos probar el mapa estandard, que es el que se proporciona para la homologación y el que es legal para circular. También disponen de embrague hidráulico, y quizá sea de lo que menos nos ha gustado de ellas. En zonas rápidas y senderos funciona genial pero en trialeras o zonas lentas hay que estar pendiente de accionarlo bien porque si no la moto se cala, algo por otra parte habitual en motos de 4T de origen crosero. La 250 la hemos notado mejor en este aspecto que la 450.

Las suspensiones cambian de un modelo a otro, montando Showa la 450 y Kayaba la 250. Ambas motos ofrecen tarados más blandos que las hermanas de cross, pero nos quedamos sin duda con la 250. El material Kayaba es más benevolente en zonas lentas y de piedra pero no pierde la firmeza cuando intentamos ir rápido o hacer zonas de motocross. Hemos alabado siempre estas suspensiones en cualquier moto que las monta y este es otro ejemplo de ello. Además las barras disponen de un tratamiento de Kashima que reduce la fricción y hace que la primera parte del recorrido sea realmente absorbente.

El material Showa de la 450, es de una calidad excelente, derivado de los antiguos Kit A de la marca. La horquilla dispone de tratamiento antifricción DLC en las barras. También funciona de maravilla en las zonas rápidas y de crono, pero en las zonas de piedra se siente un poco más duro. Esto va acorde con el carácter de la moto, pensada más para cross country, largas rutas y zonas abiertas, mientras que la 250 nos permite hacer un enduro un poco más lento y ratonero.

Y es que ambas motos son pesadas para los estándares de la categoría. Es cierto que las podemos aligerar eliminando intermitentes y retrovisores de manera fácil, y con un escape de titanio, ganaremos casi 2 kg, pero en estado de serie y más aún la 450 cuando tenemos que moverla no es una pluma. Es otro motivo por el que no se encuentran a gusto en zonas muy trialeras, pero en cambio en marcha, este peso no se nota en absoluto y las motos transmiten mucha estabilidad y manejabilidad gracias a sus ligeros chasis de aluminio.

Los frenos de ambas motos son material de primera calidad, bombas y pinzas Nissin montadas con discos Braking de 270 mm delante y 250 mm detrás. En este aspecto las motos vuelven a mostrar su carácter racing con una gran potencia de frenada y muy directa, algo que nos ayudará mucho a detenerlas cuando luchamos contra el crono. Los amantes de los frenos más esponjosos necesitarán un poco de adaptación pero en este apartado nos han gustado mucho.

Los neumáticos Mitas también nos han gustado. Al principio de la sesión los notamos un poco duros y es que venían con mucha presión de serie. Una vez los ajustamos ofrecen muy buen agarre en todo tipo de terrenos y reacciones predecibles. Un detalle de calidad que hace que las motos den mucha confianza.

Conclusión

En general son motos que como hemos dicho piden “guerra”. Cuanto más rápido vamos con ellas mejor funcionan gracias a sus fenomenales motores, y sus efectivas suspensiones. Un detalle que nos ha gustado mucho es la capacidad de ajuste que ofrecen para adaptarse a pilotos de todos los tamaños. Además del manillar que se puede colocar en cuatro posiciones, las estriberas también nos ofrecen dos posiciones de ajuste, algo único en el mercado que sólo ofrecen las KX y que se muy útil para que todo piloto se sienta gusto sobre ella.

Destacar también su calidad de fabricación con el chasis de aluminio, el ajuste de perfecto de todas las piezas, las suspensiones tope gama, las llantas en negro, los frenos con discos Braking o la batería de litio.

Como mejoras, podríamos contemplar un depósito de mayor capacidad y traslúcido para poder ver de un vistazo la gasolina restante, y un filtro de aire de acceso lateral para poder sustituirlo sin herramientas, algo típico en las motos de enduro y que le vendría genial a las nuevas KX-X.

Con las nuevas KX los aficionados al enduro más tradicional, a las cronos, al Super Enduro o incluso al motocross se sentirán muy a gusto. Son motos para los que les gusta disfrutar de la conducción y no meterse en zonas de trial. Rodar por senderos, cross country, cronos y motocross será una gozada con estas motos, y si nos apetece ir a por el pan o a tomar algo al bar, también lo podremos hacer gracias a su homologación.

12.166 € cuesta la 450 y 11.566 € la 250, así que no son las motos más económicas pero la exclusividad y efectividad de estos modelos hay que pagarla. Ya están disponibles en los concesionarios oficiales de la marca.

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Texto:

José María Calleja

Fotos:

José María Calleja

Publicado el 16/11/2022