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La WR450F y la WR250F llegan a 2027 con cambios pensados para afrontar mejor el enduro técnico, desde la entrega del motor hasta el chasis, los frenos y la electrónica.
Yamaha introduce cambios en sus dos modelos de enduro para 2027. La WR450F recibe modificaciones en el motor, el chasis, los frenos y el embrague, mientras que la WR250F revisa su motor, parte ciclo y electrónica. Ambas incorporan además un sistema de bloqueo de la ECU y nuevos gráficos Icon Blue.
No es una renovación centrada en buscar más potencia. Yamaha ha trabajado en una zona que en enduro tiene más importancia que la cifra máxima del motor: la facilidad para dosificar la respuesta, mantener la tracción y controlar la moto cuando el terreno obliga a bajar el ritmo.
El motor de la WR450F recibe una nueva distribución del árbol de levas. Yamaha ha modificado su funcionamiento para conseguir una respuesta más progresiva y reducir la tendencia a calarse, dos aspectos que se hacen especialmente evidentes en las zonas de piedras, escalones y subidas donde el piloto trabaja continuamente con el acelerador y el embrague.
También cambia el chasis. La sección superior del tubo descendente aumenta su grosor, mientras que la inferior lo reduce, y los soportes del motor adoptan una disposición asimétrica. La combinación modifica la rigidez del conjunto y busca un comportamiento más controlable sobre terreno irregular.
El embrague hidráulico pasa a tener un accionamiento más ligero. En enduro, donde la mano izquierda trabaja de forma constante en las zonas lentas, la diferencia se traduce sobre todo en menor esfuerzo acumulado y en una dosificación más precisa.

Yamaha también interviene en el freno trasero. La WR450F utiliza ahora un nuevo material en el latiguillo, una pinza de diferente diseño y un disco de menor diámetro. El planteamiento es reducir la brusquedad y facilitar el control de la frenada en los descensos y pasos técnicos.
Las suspensiones KYB mantienen su protagonismo, pero reciben una puesta a punto específica para esta evolución. El trabajo se centra en el comportamiento a baja velocidad y en el control de la moto cuando el terreno deja poco margen para corregir una trayectoria.

La WR250F parte del propulsor utilizado por la YZ250F, aunque con una gestión electrónica específica para enduro y modificaciones en el flujo de aire. La adaptación busca que el motor responda de forma adecuada cuando la velocidad disminuye y la prioridad pasa a ser la tracción y el control.
El chasis de doble viga también ha sido revisado. Yamaha ha trabajado en el equilibrio entre rigidez, peso y resistencia, acompañado por una configuración específica de las suspensiones KYB para trabajar tanto en las zonas lentas como en los tramos donde el ritmo aumenta.
La información disponible para el piloto también crece. La pantalla LCD muestra velocidad, kilometraje total y parcial, hora y cronómetro, además de indicar el nivel de combustible y el consumo.

En las dos WR aparece otra novedad que no tiene que ver directamente con el comportamiento dinámico. La ECU incorpora un sistema de bloqueo antirrobo que puede activarse mediante la aplicación Power Tuner. La función permite impedir el funcionamiento de la moto cuando queda estacionada, en el paddock, en el garaje o durante el transporte.
La propia aplicación permite modificar la entrega de potencia entre los ajustes "Suave" y "Agresivo" y regular el control de tracción. De esta forma, el piloto puede adaptar la respuesta electrónica a las condiciones del terreno sin modificar físicamente la moto.

Las TT-R mantienen una filosofía diferente. La TT-R50 está destinada a los pilotos que empiezan y combina una altura de asiento reducida con arranque eléctrico y una posición de conducción pensada para facilitar el aprendizaje. Su motor de 50 cc es un cuatro tiempos con tres velocidades y embrague automático.
La TT-R110 ocupa el siguiente escalón. Utiliza un motor de 110 cc y una caja de cambios de cuatro velocidades, con una parte ciclo basada en un chasis de acero y suspensiones de largo recorrido. Su planteamiento permite utilizarla tanto para aprender como para seguir acumulando experiencia antes de pasar a una moto de mayor cilindrada.
Las cuatro motos reciben nuevos gráficos Icon Blue para 2027. En el caso de las TT-R, Yamaha toma como referencia la decoración de sus motos de motocross de competición.

La gama queda así dividida en dos grupos muy definidos. Las TT-R están pensadas para acompañar los primeros años sobre una moto de campo, mientras que las WR concentran las modificaciones destinadas a quienes ya buscan una moto de enduro capaz de trabajar con mayor precisión cuando el terreno se vuelve técnico.
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