La importancia de la batería en una moto de enduro o motocross

La importancia de la batería en una moto de enduro o motocross

En moto cada gramo importa y los mejores pilotos lo dicen: mejor un kilo menos que un caballo más. Una batería puede ayudar en eso y en la seguridad de arrancada.

Autor:
EnduroPro
Foto:
EnduroPro
Publicado el 23/12/2021
La importancia de la batería en una moto de enduro o motocross

No importa la disciplina en la que se compita, o se disfrute, en moto: la ligereza es fundamental para mejorar los tiempos, o para aumentar la diversión en el caso de un piloto aficionado. Una forma sencilla de aligerar una moto es montar una batería de Litio, que ahorra un buen puñado de kilos respecto a las tradicionales de Plomo.

Pero otro factor fundamental del que dependemos al contar con una buena batería es la seguridad de la arrancada. Ya sea para volver a la acción enseguida si la moto se nos cala en una caída o trialera, o para poder salir a disfrutar sin encontrarse la sorpresa de que nuestra moto no arranca... Una batería de calidad y bien mantenida garantiza que no tengamos problemas.

Baterías de Litio

Las baterías que tradicionalmente se han usado han sido, durante más de un siglo, las de ácido (sulfúrico) y Plomo. Su sencillez, económico precio y buen rendimiento -si se cuidan mínimamente- explican esa longevidad. A cambio, son muy pesadas (debido al Plomo) y contaminantes, tanto en su fabricación como posterior reciclaje, y si esos cuidados no son óptimos se deterioran rápidamente.

Las baterías de Litio son relativamente modernas y usan un metal mucho más ligero, de ahí su peso hasta un 70 por ciento inferior al de una equivalente de Plomo. Aquí tenemos su primera y fundamental ventaja, pues en muchas motos de campo ahorrar dos o tres kg sería mucho más caro a base de tornillería o piezas especiales...

Además se combina internamente con electrolitos mucho menos contaminantes que el ácido sulfúrico, y el tipo de baterías que se usa para motos (o coches entre otras aplicaciones) no sufre la degradación que llevó a las baterías de Litio a encabezar algunas noticias por incendios o explosiones (móviles o portátiles). La química de las baterías de Litio que usa BS Battery para las motos, como el modelo para la Husqvarna TE 300, es estable en cualquier condición. Son las "LiFePo4" (baterías de Litio con fosfato de Hierro) y de hecho soportan temperaturas mucho más altas que las de Plomo si va montada cerca del motor o escape (hasta 180ºC normalmente con capacidad operativa hasta 230ºC).

Otra ventaja más de las baterías de Litio: su baja autodescarga. Una batería de Plomo, aunque no esté conectada, se va descargando con el tiempo, necesitando periódicas recargas. Si no usamos la moto durante un tiempo, incluso habiendo desconectado la batería, nos podemos encontrar que el día que queremos salir... no arranca. O lo hace con dificultad. Las baterías de Litio puedes pasar meses cargadas sin perder apenas nada de su carga total: eso les permite ofrecer arrancadas rápidas y seguras incluso después de mucho tiempo.

Su alta capacidad de corriente, también superior a las de Plomo, hará posible volver a la acción inmediatamente si la moto se cala en un momento comprometido. Encontrarse en una trialera con una moto de enduro que se cala es un buen ejemplo, y agradeceremos que la moto arranque enseguida si estamos con un equilibrio precario. En plena manga de motocross, si se nos cala la moto por caída o error, también querremos arrancar y volver a rodar evitando al máximo el tiempo que nos quedemos parados, por seguridad.

Cuidados para todas las baterías

Las baterías de Plomo también han evolucionado con el tiempo: las tradicionales con electrolito líquido y tapones ventilados, que necesitaban añadir agua destilada al ácido según ésta se evaporaba, dieron paso a baterías selladas sin mantenimiento que evitan esas revisiones periódicas y ofrecen larga duración. Son las que suelen venir originalmente en las motos actuales, con contadas excepciones. Estas baterías tienen una vida media hasta tres veces superior a las de una convencional, además de no necesitar mantenimiento (ni riesgo de derrame de ácido con lo que puede implicar para algunas partes de la moto).

Un paso más en la evolución de las baterías de Plomo son las de tipo AGM: en lugar de tener el ácido en estado líquido, éste impregna un material (en este caso una malla de fibra de vidrio) de forma que forma un bloque más sólido. Son más resistentes a las vibraciones y el calor o los impactos (se empezaron a usar en cazas por su resistencia a los proyectiles) y ofrecen superior rendimiento a todos los niveles. Además se pueden colocar en cualquier posición, algo que puede resultar práctico en motos de enduro o motocross si hemos modificado su anclaje.

Las motos de campo suelen montar baterías de menor capacidad que las de carretera: lo más frecuente son 4 a 5 Ah (Amperios-hora) cuando en motos de carretera es normal el doble, entre 9 a 12 Ah, o más. Esto implica que con ellas debemos tener más cuidado porque la tasa de descarga sin uso es similar: se quedan antes sin suficiente carga para arrancar la primera vez. Por otra parte pueden estar más expuestas a vibraciones, golpes, salpicaduras o calor, y todo eso va en perjuicio de la batería.

Una batería de Litio equivalente a las anteriores dará mejor rendimiento con menos peso, como vimos, pero también agradecerá los cuidados básicos de cualquier batería, de este tipo o de Plomo: primero, desconectarla si pensamos que pasaremos mucho tiempo sin montar en esa moto, para evitar una descarga completa o "profunda" que ya deja la batería en peor forma, sobre todo si era de Plomo. Y mejor aún conectarle un cargador inteligente como los de BS Battery: además de iniciar la carga de una batería baja sin forzarla, pasan a modo mantenimiento una vez completada la carga y podemos dejarlo conectado a largo plazo sin problema.

Relacionados

Texto:

EnduroPro

Fotos:

EnduroPro

Publicado el 23/12/2021