Editorial

Motocross y los 4T: Amor y desamor

Máximo Sant
16/09/2022
De estar de moda a desaparecer, volver a estar de moda y dejar de estarlo

¿Por qué este título? Simplemente porque es la verdad, la historia de las motos de 4 tiempos con el motocross es realmente una historia de amor y desamor, de estar de moda a desaparecer, volver a estar de moda y dejar de estarlo.

En sus comienzos, a principios del siglo pasado, las motos de motocross en su inmensa mayoría eran de 4 tiempos. Sencillamente porque estaban derivadas de modelos de asfalto, con unas suspensiones más largas, un manillar más ancho y el escape por arriba, para protegerlo de los golpes… y poco más.

Pero esto cambia a finales de los años 60, cuando comienzan a llegar las motos de 2 tiempos, más potentes, más sencillas, más baratas y, sobre todo, más  ligeras. Cualquiera que haya hecho motocross a nivel serio o a nivel menos serio, como es mi caso (aunque algunas carreritas he disputado) sabrán que la cualidad más importante de una moto de motocross es su ligereza… por encima de su potencia o sus frenos, incluso por delante de las suspensiones, para mí lo segundo más importante… Bueno, creo que esto es común a todas las disciplinas off-road.

Solo Husaberg, cuando era todavía una marca sueca, aguantó el tirón de las 2 tiempos, ofreciendo unas motos de 4 tiempos “para hombres curtidos”, pesadas, con mucho par y realmente difíciles de arrancar… y lo digo por experiencia.

Pero en 1998 y casi por sorpresa, aparece una moto que lo cambia todo: La Yamaha YZ-F una 400 de 4 tiempos con la última tecnología, motor de carrera ultracorta y con cinco válvulas de titanio… una pasada. Esta moto hizo que primero en el motocross, más tarde en el enduro y luego incluso ¡quién lo iba a decir!, en el trial, las motos de 4 tiempos llegasen y ganasen carreras y ventas. La Yamaha es la protagonista de este número.

Pero luego las 2 tiempos renacieron, en parte porque la ventaja de la ligereza y el precio siempre estuvo ahí, y ahí sigue. Las motos de 2 tiempos son más baratas de comprar y sobre todo de mantener. Un “pasón de vueltas” en una 4T, algo relativamente sencillo en un salto, puede salirte muy caro… en una 2T, no. Sin olvidar que KTM consiguió hacer motos de 2T con inyección, mucho más “dulces” y, sobre todo, mucho más “limpias”.

En mi caso, que he corrido sobre todo en enduro, también se da esa relación de amor y desamor: Siempre que competí lo hice con motos de 2 tiempos, de 300 cc y, por cierto, siempre KTM; pero mi moto de fin de semana, de hacer excursiones, es una 4T. Seguro que vosotros, que sabéis mucho de motos, entendéis el motivo… si no, puede ser una idea para un vídeo o un artículo.

Máximo Sant Ramo

Máximo Sant Ramo

Soy un motero atípico. De pequeño me preguntaban si quería más a mi madre o a mi padre y ahora si me gustan más los coches o las motos. No lo sé, pero me gustan mucho. De hecho llevo casi ¡40 años! en esto del periodismo del motor… y no me aburro.

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