Motos off road con historia: Derbi Diablo Super C4

Motos off road con historia: Derbi Diablo Super C4

Hace unos días nos dejó Andreu Rabasa, hijo del fundador de Derbi. Su desaparición nos ha hecho recordar una de las motos que nos quitaba el sueño a toda una generación.

Autor:
Juan Solo
Foto:
Montesa
Publicado el 13/11/2022
Motos off road con historia: Derbi Diablo Super C4

Bultaco, Montesa, OSSA y también Derbi, tenían puesta la cabeza en las ventas y el corazón en la competición; todas ellas tenían tras de sí a un empresario que era el verdadero artífice de la estabilidad financiera y emocional de la firma, como si se tratase del capitán de un barco. Era la persona que sabía tomar las decisiones en los momentos buenos y fundamentalmente en los malos. Ese fue Andreu Rabasa, que falleció recientemente y que deja un enorme vacío en el mundo de la moto.

Derbi hizo historia con los títulos de Nieto, y luego de los de Aspar. Supo fabricar grandes motos, de calle y de competición, también de off road como recordábamos hace unos meses con la Derbi Cross de Toni Elías padre.

Pero Derbi fabricó, fundamentalmente, grandes ciclomotores, muchos de ellos tan importantes que crearon y fomentaron la pasión por las motos de los jóvenes adolescentes de finales de los años 70 y principios de los 80.

Derbi Diablo Super C4

La Derbi Diablo Super fue uno de ellos, todo un sueño para los que nos debatíamos si era mejor la exitosa Puch Minicross o la roja Diablo, con un diseño mucho más agresivo y deportivo y un motor que era todo un tiro. Al menos eso nos parecía a nosotros que pasábamos los largos veranos en pueblos, intentando sacar todo el provecho a aquellos 50 cc, regados por gasolina y Castrol y reventando los retenes de las suspensiones. ¡Qué bien olía nuestra ropa a aceite 2T al término de una tarde montando en moto!

La Derbi Diablo comienza su andadura en 1979 plantando cara a la Minicross, pero con una configuración muy similar: chasis doble cuna en acero, basculante simple de acero, motor de 50 cc y una potencia máxima de 2 CV, cuatro velocidades con la primera ya hacia abajo y un peso muy contenido, unos 60 kilos.

Frente a la Minicross de ese momento presentaba ya un escape tipo bufanda, similar al que más tarde adoptó la Puch TT, aletas de plástico tipo motocross y portanúmeros en el faro delantero y las tapas laterales.

Para todos era la base ideal para comenzar a hacer nuestros “pinitos” en el mundo de la mecánica y de las transformaciones (aún no se había acuñado el término), trucando el motor, cambiando carburador (del de 12 mm de serie a uno de 18) y aligerando un poco el tubo de escape. Con subirla a 65 ya teníamos un pepino que no era legal, que no tenía bajos, pero que corría como un auténtico diablo, ¿de ahí vendría el nombre de esta moto?

Para ser una moto de los 80 tenía algunas peculiaridades, por ejemplo el depósito del combustible era metálico cuando lo normal ya por aquellas fechas era la fibra que permitía formas algo más personalizadas.

La horquilla delantera era de fabricación propia, en las primeras unidades era una Ideal, y los dos amortiguadores traseros eran los clásicos Betor que llevaban la mayoría de ciclomotores similares de la época.

Tal y como ocurría con la mayoría de sus rivales, la Derbi Diablo Super tenía su homólogación de 75 cc orientada a los mayores, los suertudos que ya tenían los 16 años y se podían sacar el carnet A1 que permitía conducir estas motos que corrían como el mismísimo demonio. ¡Qué tiempos aquellos!

Las Diablo Super fueron sustituidas por otros clásicos ciclomotores de orientación crossera, endurera y más tarde dakariana, como los Yumbo, FDS y finalmente los Senda, ya con frenos de disco y refrigeración líquida que daría lugar a toda una saga de Senda cada vez más sofisticadas y eficaces.

En el año 2000 Derbi pasó a manos del grupo Piaggio, que siguió con algunos de sus exitosos ciclomotores que en muchos casos compartían colores con las Gilera. En 2013 finalizó la producción de la factoría de Martorelles desde donde salieron nuestras queridas Diablo Super.

Relacionados

Texto:

Juan Solo

Fotos:

Montesa

Publicado el 13/11/2022