Peugeot Metropolis 400

Peugeot Metropolis 400: para todos

El Peugeot Metropolis 400, de tres ruedas y 400 cc, puede ser conducido con el carné de coche. Se trata de uno de los scooter de tres ruedas con más aceptación para todos aquellos que ya tengan el permiso de concucir B y no se conformen con un 125.

Autor:
Roberto Ruiz Amigo
Foto:
Javier Martínez
Publicado el 01/06/2016
Peugeot Metropolis 400

ASPECTOS POSITIVOS

Estabilidad
Motor
Acabados

ASPECTOS NEGATIVOS

Tacto de frenada combinada
Visibilidad del cuadro de instrumentos
Amortiguación delantero no independiente

Ponemos a prueba el Peugeot Metropolis 400. Si Peugeot se distingue por algo es por ofrecer scooters de una distinguida gama premium, con un alto nivel en la calidad de sus acabados y siempre apostando por los diseños más elegantes.

El Peugeot Metropolis 400 no iba a ser menos. La firma del león sabe que gran parte de su clientela viene del mundo del automóvil y eso se nota rápidamente en dos detalles: uno, en su diseño, de líneas automovilísticas; y dos, en el propio concepto del Metropolis, un scooter de 400 cc convalidado para usuarios que sólo tiene carnet de coche y podrían como máximo conducir un 125.

Matemática básica: 3 son más que 2

El usuario que busca un extra de seguridad o que simplemente no va sobrado de experiencia y dos ruedas le parecen pocas ruedas no pierde de vista los scooters de tres ruedas como el Peugeot Metropolis. Para que te hagas una idea en España durante 2012 se vendieron 600 scooters de tres ruedas, acaparando Madrid el 40% de esa cifra. En Francia también la capital se lleva la mayor parte del pastel, pero en este caso París alcanza el 80% de los scooters vendidos en el país galo.

Hacer un scooter de tres ruedas no es precisamente sencillo, ni barato, y desarrollar un sistema de dos ruedas delanteras desde cero tiene su miga, porque además Peugeot ha querido diferenciarse por completo de Piaggio. Los ingenieros franceses tenían todo un reto por delante, pero por suerte la división de scooters de Peugeot tiene detrás una de las mayores marcas de coches del mundo, así que todo queda en familia a la hora de desarrollar el nuevo Metropolis.

El sistema que Peugeot ha desarrollado ha sido denominado como DTW, o Dual Tilting Wheels, y ha sido posible como te decimos gracias a la división de coches de Peugeot. Se trata de un paralelogramo deformable de inyección de aluminio, de doble triángulo, en el que se monta un solo amortiguador que une ambos brazos y actúa sobre los dos al mismo tiempo. Sobre cada uno de ellos se monta un amortiguador de inercia con los que absorber irregularidades, pero al fin y al cabo una rueda depende de la otra al sostenerse ambas en el mismo elemento.

Como en el Piaggio MP3 este sistema permite que las ruedas se puedan inclinar por igual de un lado a otro y así el scooter tumba al paso de una curva, al girar o echar peso como en una moto cualquiera. Igual que en el Piaggio se opta por montar un bloqueo de este balanceo de un lado a otro para poder convertir el Metropolis en un trípode rígido a la hora de estacionarlo o pararnos en un semáforo, para activarlo debemos de actuar sobre un pulsador en la piña derecha, y para desactivarlo podemos hacer eso mismo o simplemente dar gas para que al subir de revoluciones se desconecte automáticamente y podamos seguir con nuestra marcha tranquilamente. Se ha incorporado además un freno de estacionamiento que activaremos y desactivaremos desde otro pulsador en el centro del manillar, ya que con él activado el motor no subirá de vuelta y ni el scooter se moverá ni el bloqueo del balanceo se desactivará, así todo está bajo control.

Peugeot Metropolis: Mucha tecnología

Ya que hacía un scooter a la última Peugeot no se iba a andar con chiquitas en el apartado tecnológico. El Metropolis puede presumir de ser el primer scooter del mundo que cuenta con un sistema de detección de presión de neumáticos. Las válvulas de las ruedas llevan incorporados unos sensores capaces de percibir una perdida de presión de 0,2 bar y si esto ocurre rápidamente somos informados a través del cuadro de instrumentos. En un scooter o una moto de dos ruedas convencional esta pérdida de presión en una de las ruedas la podemos detectar fácilmente si prestamos atención al comportamiento de la moto, pero al tener tres ruedas las sensaciones son diferentes y no es tan sencillo percatarse de ello, por lo que este sistema no viene nada mal. En cuanto paramos a solucionar el problema el aviso desaparece de la pantalla del Metropolis y volvemos a circular con seguridad.

Por otro lado está la smart-key, o llave inteligente. Bien es verdad que el Metropolis no es el primer scooter del mundo que la equipa, el Honda Forza 250 ya lo hacía hace muchos años, pero es toda una apuesta por la tecnología. La llave hace de mando a distancia y es reconocida por el Metropolis cuando está dentro de un radio de 1,5 metros, entonces sólo hemos de pulsar el contacto para que la llave sea localizada, el pulsador se ilumina indicando que está todo listo y ya podemos arrancar. Muy cómodo y muy práctico.

Y el paquete tecnológico llega también a la iluminación. El Metropolis equipa un sistema denominado DRL (Daytime Running Light), una potente iluminación LED que sustituye las luces cortas durante el día y nos hace mucho más visibles. El DRL se combina con un par de filas de LED que se incluyen en el frontal, pero eso sí, al llegar la noche debemos desactivar los LED y optar por las luces de cruce convencionales.

Peugeot Metropolis 400

Ponemos a prueba el Peugeot Metropolis

A los mandos de un scooter de tres ruedas contamos con experiencia tanto en el MP3 de Piaggio como en el Quadro 350D... Próximamente llegará el Quadro Cuatro, de cuetro ruedas. Ahora Peugeot llega ofreciendo un sistema de doble rueda delantera completamente distinto, mucho más cercano al del MP3 que al del Quadro, pero con el que poco tiene que ver de todos modos.

Cuando te pones en marcha notas una evidente pesadez delantera, contra eso difícilmente se puede hacer nada, pero es algo que se soluciona en cuanto aumentas el ritmo y comienzas a rodar con más soltura. Contar con dos ruedas delante supone un extra obvio de estabilidad, si lo notas en cualquier tipo de curva, por aplomo y seguridad, ni te cuento cómo llega a ser esa sensación cuando circulas en condiciones de lluvia, asfalto en mal estado o sobre esos pasos de cebra que a veces parecen estar puestos para complicarnos la vida.

El Peugeot Metropolis no es ligero precisamente, alcanza los 256 kg en orden de marcha, pero el nuevo propulsor de Peugeot nos ha gustado tanto que pronto te olvidas de esos kilos de más. Empuja mucho y bien desde abajo, suavemente y con una sensación de par muy lineal en toda la curva. Es el primer motor de más de 125 que Peugeot desarrolla para sus scooters y lo ha hecho a conciencia, como base también para futuras cilindradas y que pronto veremos montado en otros modelos de la firma del león.

El Peugeot Metropolis, con carné de coche

El Metropolis está sabiamente homologado como vehículo de categoría L5, es decir, no está considerado una moto, y eso le permite poder ser conducido por usuarios de carnet de coche. Piaggio hizo lo mismo con sus MP3 adaptando los modelos que ya tenía en el mercado, pero Peugeot ha hecho el Metropolis desde cero teniendo eso en cuenta, y eso se nota. Por ejemplo la homologación exige contar con un pedal de freno, como en las antiguas Vespa, además de intermitentes independientes y no integrados en la carrocería.

El pedal está perfectamente adaptado, sin que moleste lo más mínimo en la conducción y es que, atención a esto, el Peugeot Metrópolis es el único de su especie en ofrecer una plataforma plana para los pies, lo que aumenta nuestro confort y la propia capacidad de carga del scooter al poder aprovechar además esa zona.

El Metropolis monta un sistema de frenada combinada que ya habíamos visto en otros modelos de la marca. En este caso la maneta izquierda y el pedal frenan por igual en las tres ruedas, mientras que la maneta derecha frena sobre las dos delanteras, hasta que el sistema detecta excesiva carga de peso sobre ese tren, dependiendo de la inclinación, y entonces reparte potencia también a la rueda trasera.

Este sistema está pensado para frenar sólo en un sitio y olvidarte, como harías en un coche, y es muy efectivo, no se puede negar. Pero a los que venimos del mundo de la moto nos resulta un poco incómodo que al presionar cualquiera de los tres frenos los demás reciban también presión y pierdan tacto y ganen dureza. Funcionar funciona estupendamente, pero seguro que se podría solucionar de otra manera más agradable para quienes nos gusta combinar la frenada a nuestro antojo.
 

Detalles de la moto

Cuadro de instrumentos del Peugeot Metropolis 400

El cuadro de instrumentos es amplio y ofrece toda la información necesaria, con dos esferas a cada lado para velocidad y revoluciones más una pantalla digital central para todo lo demás. Además del nivel de combustible y la temperatura del motor se indica la temperatura ambiente, los kilómetros totales y parciales, los consumos medios e instantáneos, la autonomía y el sistema de control de presión de neumáticos. El fondo del cuadro es oscuro, así como el de las esferas, por lo que la visibilidad no es precisamente la mejor.

Luces LED diurnas en el Peugeot Metropolis

El DRL, o Daytime Running Light, es el sistema de iluminación diurna por LED que monta Peugeot en su Metropolis. La firma francesa presume de ofertar el primer scooter del mercado en equipar esta tecnología. No es que sea el primer scooter en montar LED, ni mucho menos, sino que esta iluminación sustituye las luces cortas durante el día, para hacernos más visibles, y cuando llega la noche has de accionar las cortas ya que tendrás que elegir entre llevar unas u otras encendidas.

Pantalla regulable del Peugeot Metropolis

La pantalla y su sistema de regulación nos ha gustado, y mucho. De su posición más baja a la más alta hay hasta 140 mm de diferencia, más que suficiente para optar entre una conducción deportiva o una más turística a ritmo rápido. El mecanismo para ajustar su altura es sencillo, basta con apretar dos pulsadores en su parte frontal para deslizarla hacia arriba o hacia abajo según nos convenga.

Doble hueco debajo del asiento del Peugeot Metropolis

El Peugeot Metropolis ofrece bajo el asiento un hueco diáfano al que se puede acceder tanto levantando el asiento como mediante un portón trasero, como si de un coche se tratara. Permite guardar objetos largos o cuadrados, como una raqueta de tenis o un ordenador portátil, o un casco integral detrás y un casco jet delante, bajo el asiento. La capacidad de carga es correcta, pero con el volumen del Metropolis y su claro espíritu GT bien podríamos haber esperado capacidad para dos cascos integrales.

Sensores de presión de los neumáticos en el Peugeot Metropolis

Peugeot presume también de ofrecer el primer scooter del mercado equipado con un sistema de detección del inflado de los neumáticos. Así, cuando cualquiera de las tres ruedas baja su presión de inflado 200 gr por debajo de lo establecido por el fabricante el usuario es advertido a través de la pantalla LCD del cuadro de instrumentos para que solucione esta perdida de aire cuanto antes. 

Propulsor del Peugeot Metropolis 400

El motor del Peugeot Metropolis 400 es un monocilíndrico de baja fricción fabricado en Francia de 399 cc, 37, CV y 38,1 Nm de par. Hasta ahora Peugeot había recurrido a los motores de Piaggio para equipar todos sus scooters de más de 125 ya que la firma francesa no había entrado a producir sus propios motores. Pero eso se ha terminado, desde ahora este motor Peugeot 400 será el protagonista de las futuras creaciones de la marca del león, como un futuro Satelis 400, y servirá de base incluso para propulsores de mayor o menor cilindrada.

Peugeot Metropolis 400

Peugeot no equipa ABS en su Metropolis, pero date cuenta de que delante disponemos de una rueda de más, por lo que la seguridad en la frenada es siempre superior a la de una moto de dos ruedas y los bloqueos mucho menos probables. Con lo que sí contamos es con frenada SBC, es decir, frenada combinada. Así, tanto la maneta izquierda como el pedal de freno actúan sobre las tres ruedas para conseguir una frenada más estable, mientras que la maneta derecha primero ejerce presión sobre el delantero, para soltar potencia y repartir también al trasero cuando el scooter detecta la inclinación que se produce al cargar demasiado peso sobre las ruedas delanteras. 

Llave por proximidad del Peugeot Metropolis 400

El Metropolis no usa una llave de contacto común. La llave funciona por proximidad y es reconocida por el scooter cuando está dentro de un radio de 2,5 metros. Con la llave en el bolsillo no tienes más que accionar el pulsador de contacto, girarlo y ya podrás arrancar. Pero ojo, cabe la posibilidad de que arranques con la llave en la chaqueta, decidas cambiar de chaqueta y dejar esa en casa, y el scooter seguirá arrancado. Si eso ocurre, y te vas dejándote la llave, no apagues el motor, porque lógicamente no lo podrás volver a arrancar. Es decir, con el motor arrancado éste no se parará porque te alejes de la llave, la llave sólo cumple con la función de arrancar.

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Texto:

Roberto Ruiz Amigo

Fotos:

Javier Martínez

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