Yamaha MT-10, prueba

Prueba Yamaha MT-10, hypernaked

La Yamaha MT 10 revoluciona el mundo de las naked de gran cilindrada con su lanzamiento. Una moto de tinte futurista que incorpora lo mejor de la su hermana Yamaha YZF-R1 pero adaptada a la vida fuera del circuito. ¡Ya la hemos probado!

Jorge Torrecillas
Alessio Barbanti / Francesc Montero
13/05/2016

Hablamos de:

Yamaha MT-10, prueba
Jorge Torrecillas
Alessio Barbanti / Francesc Montero

13/05/2016


ASPECTOS POSITIVOS

Motor salvaje
Comportamiento dinámico
Diversión sobre ella

ASPECTOS NEGATIVOS

Estriberas pasajero cerca del piloto
Piña izquierda muy grande
Tacto acelerador modo B brusco

Ya hemos probado la Yamaha MT 10. Desde que la vimos en el Salón de Milán todo el equipo de Moto1Pro estábamos esperando como agua de mayo la invitación a la presentación de la nueva Yamaha MT-10. La moto más imponente y excitante del EICMA nos sedujo con sus formas, pero el saber que dentro albergaba el alma oscurecida de una YZF-R1 nos ponía los dientes largos y los pelos de punta. Yamaha, además, completa con la MT 10 la serie de MT's que tan buenos resultado le está dando; recientemente os comentábamos los datos de la Yamaha Tracer 700, derivada de la MT 07. O la Yamaha Tracer 900 derivada de la MT 09.

Ser director a veces tiene sus cosas buenas y saqué los galones a relucir. Confirmé mi asistencia al evento, muy a pesar del mis compañeros y en especial de Nacho Aróstegui, nuestro jefe de pruebas y piloto con perfil más salvaje.

Almería y sus carreteras de millones de curvas nos esperaban para conocer a la madre de toda la familia Yamaha MT, la número 10: “el lado más oscuro de Japón” elevado a la enésima potencia.

Derroche de tecnología en la Yamaha MT 10

Antes de que conozcáis nuestras sensaciones dinámicas sobre ella es preciso acercaros a esta bestia repasando sus novedades. Como sabrás a estas alturas se aprovecha la inmejorable parte ciclo de la Superbike de Yamaha: chasis de aluminio, suspensiones KYB multirregulables (horquilla 43 mm), pinzas monobloque radiales de 4 pistones, entre otros muchos componentes. Sin embargo, se ha modificado lo necesario para adaptarla a un modelo naked que no necesita batir en crono y rodar más allá de los 250 km/h. Por eso hay un 40 por ciento de las piezas del motor que son nuevas (bielas de acero, antes de titanio, nuevo cigüeñal, nuevo cuerpo de acelerador), se ha cambiado la compresión del motor que ahora es d e 12:1 (13:1 en la R1), se ha montado una corona de 43 dientes (41 en la R1), nuevo airbox más grande y un escape rediseñado que mezcla titanio y acero. También se han cambiado las geometrías, cargando ahora el 51% del peso delante y 49% detrás.

A nivel electrónico no se renuncia a nada. Monta un equipo última generación con control de tracción en tres niveles, tres modos de conducción, ABS, anti wheelie, control cruiser y un completo display LCD muy intuitivo desde donde se controlan todos estos parámetros. Además incorpora un ordenador de a bordo con todos los datos de consumo, distancias, temperatura, etc…  

Yamaha MT 10, prueba

Piel de gallina, sonrisa en la cara

El equipo de diseño e ingenieros, capitaneados por el gran Shuichi Mori, tenía como objetivo hacer una moto cómoda, pero sin renunciar a la radicalidad que el público esperaba. Por eso la postura es muy natural y el tacto de suspensiones y mandos firme sin llegar a ser duro. Arrancas. El sonido te cautiva, su cuatro en línea crossplane ruge bronco dejando patente que hay muchos caballos y par ahí dentro. Nada menos que 160 CV y 111 Nm. Evidentemente se han rebajado los casi 200 CV de su hermana deportiva, pero se ha trabajado para que la entrega de potencia en medios y bajos sea superior.

El precio de la Yamaha MT-10 es de 15.799 €

Esto lo comprobamos enseguida. Si eres suave con el acelerador no creerás estar pilotando la nueva Yamaha MT-10. Todo dulzura y finura. Sube de vueltas rápido pero sin asustar, podrías pensar que cualquiera puede llevarla. Y en parte es así si sabes contenerte. Sin embargo, cuando abres el gas con cierta decisión descubres ese lado oscuro que tanto está anunciando la marca nipona. Deberás agarrarte fuerte porque acelera como un demonio cabreado. Se percibe perfectamente la apertura de válvulas y cambia el rugido anunciando sensaciones fuertes. Es entonces cuando el tren delantero se levanta. Da igual en que marcha vayas. A partir de 9.000 vueltas se dispara un cohete salvaje que hace que tu adrenalina fluya como la pólvora por el cuerpo. Te recomiendo que no desconectes el control de tracción si no quieres pasarte con el caballito. El mismo control de tracción de la moto regula esta elevación de la rueda delantera. En el nivel 3 estará siempre pegada al asfalto, mientras que en el 2 y el 1 se levanta a media altura de manera controlable y muy divertida.

De sus tres modos de potencia nos quedamos con el STD (estándar). Es el más equilibrado y amigable. Tiene un primer recorrido del acelerador más noble aunque si abres gas a fondo entrega toda la potencia sin tapujos como en el esto de modos. El A es un poco más enérgico, y el B es el directo. Este último lo recomendamos para una conducción muy agresiva o en circuito ya que la relación entre el puño y la rueda es explosiva, tanto que para una conducción normal resulta incómodo.

Yamaha mt10 colores precio

Parte ciclo de la Yamaha MT 10: Máxima precisión

Todo funciona con precisión milimétrica. El equipo de suspensiones con su tarado de serie es perfecto para un peso medio entre los 60 y 80 kg. Son efectivas y leen el asfalto de manera sobresaliente, teniendo una primera parte de su recorrido un tacto suave que se endurece a medida que se exige. Con los frenos sucede lo mismo. Sus potentes pinzas delanteras monobloque de 4 pistones no muerden de manera salvaje al primer toque, sino que son progresivas, justo lo que necesitamos para una conducción en carretera. El ABS en cero intrusivo en el tren delantero y se hace notar en el trasero con bastante frecuencia. La nueva pinza Nissin tiene bastante mordiente. El ABS no es desconectable.

La nueva Yamaha MT 10 se siente ligera. Sobre el papel declara 190 kg en seco, una cifra propia de una SBK, pero en el asfalto esos kilos parecen esfumarse. Su manillar alto y la postura erguida permiten moverla con muchísima facilidad y control. Y en las curvas el trabajo del chasis y sus ligeras llantas de aluminio ayuda a esa sensación de llevar una moto más pequeña. Es noble e intuitiva en el pilotaje, puede darte tanto como desees y sin sustos. En caso de pasarte con el gas o la frenada, las ayudas electrónicas siempre están guardándote las espaldas. Es una de esas motos que cuesta “acabarse”.

Pudimos recorrer más de 360 km en la jornada de pruebas y la sensación de fatiga fue mínima. El trabajo realizado en la aerodinámica es fabuloso. Su frontal futurista está diseñado de tal modo que proyecta el aire hacia arriba e impacta poco sobre el pecho del piloto. Si tienes pretensiones más viajeras Yamaha ha preparado un kit touring muy atractivo con maletas, asiento de gel y pantalla elevada que te seducirá seguro.

Os aseguro que fuimos a un ritmo fuerte, podría decirse que entre el bien y el mal, y marcamos unos consumos de 7,2 litros a los 100 km. Un dato bastante equilibrado teniendo en cuenta el motorazo que llevamos entre las piernas y las sensaciones que aporta. Con un depósito (17 l) pueden superarse los 220 km.

Además del kit touring, hay disponibles más de 40 accesorios y piezas muy selectas para personalizar esta MT-10 a tu gusto. Escape Akrapovic, manetas, estriberas, tapas de líquidos, torretas y todo tipo de detalles que harán de esta bestia una pieza única.

Nos ha gustado muchísimo en esta primera toma de contacto. Es una moto que sorprende por su diseño pero que te enamora por su rendimiento. Podemos afirmar que llega para pelear sin miedo con la BMW S1000R y la KTM 1290 Super Duke R. Está disponible en 3 colores distintos, gris con llantas amarillas, azul con llantas azules y totalmente negra. 

La moto al detalle...

Instrumentación

Cuadro de instrumentos grande, sencillo y práctico. Tienes toda la información de la moto de un solo vistazo y puedes controlar los modos, control de tracción  y el control cruise. Además cuenta con un completo ordenador de a bordo. 

Yamaha MT10 controles
Electrónica

Desde la gran piña izquierda se controlan todos los parámetros electrónicos excepto los modos que están en la derecha. Es grande y rompe con la estética de la moto, pero tremendamente práctica y fácil de usar. Incluye el control cruise

Yamaha MT10 basculante
Baculante y corona

Preciosos y poderoso basculante de aluminio heredado de la R1. La corona es de 43 dientes, 2 más que en su hermana deportiva.

Yamaha MT10 escape
Escape

Bonito y compacto escape para la Yamaha MT-10. Se combina titanio y acero. Su sonido es bronco e impactante. 

Yamaha MT10 frenada
Frenos

Pinzas de freno monobloque Nissin que muerden un doble disco de 320 mm. Las llantas son de aluminio de cinco radios. 

Yamaha MT10 frontal
Frontal

Espectacular frontal con doble óptica LED. Su diseño da personalidad a la moto pero lo más importante es que hace un gran trabajo aerodinámico. 

Yamaha MT10 horquilla
Suspensiones

Mismas suspensiones de la YZF-R1. Se confían en Kayaba. Horquilla de 43 mm delante multirregulable con 120 mm de recorrido. Detras monoamortiguador monocross por bieletas. Muy efectivas. 

motor yamaha mt10
Motor

998 CC, 4 cilindros en línea y crossplane. 160 cv a 11.500 rmp y 111nm a 9.000. Heredado de la R1 pero con un 40 % de piezas nuevas. Nuevas bielas de acero,  admisión, escape y alementación. Comportamiento sobresalienta a cualquier régimen. 

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