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Qué hacer en caso de pinchazo en moto

Qué hacer en caso de pinchazo en moto

Sufrir un pinchazo cuando vas en moto es un problema: pierdes estabilidad y tienes que parar. Te damos unos consejos para prevenirlo, y cómo arreglarlo si te pasa.

Marisa Nocea / Josep Armengol
Archivo / Unsplash
07/09/2022
Qué hacer en caso de pinchazo en moto
Marisa Nocea / Josep Armengol
Archivo / Unsplash

07/09/2022


Siempre insistimos en la importancia de las ruedas en la estabilidad de la moto: deben estar en buen estado y a la presión adecuada. Pero ¿y si pinchamos? Da igual si esa rueda pierde aire despacio o rápido, habrá que arreglarlo inmediatamente por seguridad. Pinchar una rueda no es algo frecuente (y ahora toca madera con nosotros…) pero puede ocurrirte tanto cuando vas en coche como yendo en moto. En moto lo más frecuente es pinchar el trasero, afortunadamente, ya que es más fácil controlar la moto que si pinchamos delante...

Prevenir pinchazos

Pinchar es un poco una cuestión de (mala) suerte, pero puedes poner de tu parte para evitarlo. Los neumáticos son la única parte de la moto que nos conecta con el asfalto, por lo que es de vital importancia que revisemos continuamente la presión y los mantengamos en buen estado para evitar cualquier problema con ellos. Un neumático gastado pincha más fácilmente que uno nuevo.

A pesar de tener los neumáticos en buen estado, también hay acciones que puedes evitar para que tus neumáticos corran menos riesgo de sufrir un pinchazo. Circular por zonas como arcenes o cunetas aumenta este riesgo, ya que son zonas donde fácilmente encontrarás pequeños objetos metálicos como tornillos, clavos, chapa, cristales...

Otra posible prevención está en usar “vacunas” (líquidos que sellan interiormente la rueda en caso de pinchar), que los usuarios de bicicletas usan con éxito. Como no son productos cien por cien eficaces (a largo plazo en el tiempo que puede durar un neumático de moto y las temperaturas que alcanza) otra “prevención” recomendable es llevar productos que nos pueden hacer salvar la situación: un kit antipinchazo o/y spray repara-pinchazos.

En caso de pinchazo

Si has tenido la mala suerte de pinchar y sufrir una pérdida rápida de presión, notarás enseguida que tu moto va mal: si fuera delante, una pesadez de dirección notable, y te conviene parar cuanto antes frenando con suavidad y sujetando fuerte el manillar. Si es detrás, como decíamos lo normal por suerte, la moto no será estable y la parte trasera se moverá: de nuevo, mantén la calma y no hagas movimientos bruscos.

Si te encuentras en un entorno urbano, retírate en el primer lugar que encuentres, señalizando con el intermitente como harías en cualquier otra ocasión.  En caso de que te encuentres en autovía o carretera, deberás retirarte al arcén de la misma forma, además de activar las luces de emergencia y, al detener por completo tu moto, colocarte el chaleco reflectante siempre evitando invadir la vía. Si tienes una salida cercana, siempre será mejor que salgas y pares en un lugar más seguro antes que en el arcén.

Lo normal es que se haya pinchado con un clavo u otro elemento punzante que, al clavarse, hace de tapón y el aire sale del neumático de forma lenta, por lo que no será algo brusco, incluso puedes darte cuenta después de parar y al volver a la moto al ver la rueda deshinchada.

Arreglar un pinchazo en moto

En el caso de que sufras un pinchazo cuando vas en coche, deberás parar en el arcén, colocar la luz de emergencia V-16 o el clásico triángulo, colocarte el chaleco reflectante y proceder a cambiar la rueda allí mismo si dispones de una de sustitución en el maletero. Bueno, en algunos coches modernos ya directamente nos dejan en manos de un líquido reparador y un compresor (y que haya suerte). En moto, las cosas son más complicadas… y parecidas a lo segundo: salvo que tengas una Vespa clásica, no dispondrás de rueda de recambio.

Como comentamos antes, no podemos llevar una rueda de repuesto pero sí que podemos llevar productos que nos ayuden. De entrada, si estás vigilante con las presiones de tu moto (¡hazlo!), puedes detectar una pequeña fuga: además de hinchar esa rueda, con margen, lo suyo sería echarle un spray antipinchazos para ver si cubre ese “poro” o pequeño agujero y solucionas el problema, si no has visto nada clavado.

Lo ideal es buscar bien el objeto que ha provocado la fuga: puede seguir clavado y que el aire escape despacio… Si no tenemos un kit de reparación es mejor NO quitar ese objeto. Ese kit incluye elementos como tenazas (precisamente para quitar el objeto), pegamento, punzón, aguja con punzón, cuchilla, botella de gas comprimido, adaptador de las botellas de aire y estuche. Se trata en resumen de eliminar el clavo o tornillo clavado y rellenar el agujero con una pieza de material elástico (“mecha”) y pegamento flexible.

En casos graves convendrá pasar por un profesional, que desmontará y arreglará desde dentro (“champiñón”), pero el daño en la carcasa nos debe recordar que ese neumático no está al cien por cien (cuidado motos potentes o pesadas). Las botellas de gas sirven para hinchar la rueda, pero habrá que comprobar presión lo antes posible.

Por su parte el spray es un líquido que se introduce por la válvula, se expande y solidifica hasta sellar el pinchazo, impidiendo así la salida del aire del neumático. Solo sirve con agujeros no muy grandes o “poros”. El precio de los kit antipinchazos suele rondar los 20 euros, mientras que el spray puedes encontrarlo por precios que rondan los 10 euros: no hay excusa para no llevar uno encima, y si no, quizás alguien que nos encontremos por el camino puede ayudarnos.

Esto nos servirá siempre que llevemos neumáticos tubeless o sin cámara, ya que en los neumáticos con cámara, más habitual en motos de campo, habría que sustituir directamente la cámara (o repararla con un parche, como en las bicis): esos productos no funcionarán en este caso, tenlo presente.