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¡Por fin alguien lo ha hecho! Un casco que viene con intercomunicador, sin que debas montar nada, y que añade un sistema de cancelación de ruido. Y además es cómodo.
Quien haya montado un intercomunicador en su casco sabe perfectamente de lo que hablo. Compras el casco que te gusta, adquieres el módulo de comunicación de turno, y empieza la odisea. Desmontas los interiores rezando para no romper ningún clip de plástico, peleas con el cableado para que no se note, cruzas los dedos para que los altavoces encajen en los huecos del EPS sin que te aplasten las orejas y, finalmente, asumes que llevarás un "pegote" aerodinámico en el lateral. Y en algunos casos oyes más el viento que a tu acompañante… todo eso se ha acabado.
Sena, que lleva más de una década dominando el mercado de las comunicaciones en moto y marcando el ritmo de la industria, ha decidido que este peaje se ha terminado. El nuevo Sena Phantom ANC no es un casco integral con un intercomunicador pegado a posteriori. Es un casco inteligente de matriz, concebido desde el minuto cero alrededor de la comunicación, el audio de alta fidelidad, la iluminación activa y, su joya de la corona: la cancelación activa de ruido.
Para comprobar si las promesas de la marca están a la altura de la realidad, no servía una prueba de un par de horas por la sierra de Madrid. Necesitábamos un escenario épico. Lo hemos sometido al test definitivo: Un viaje a dúo cruzando los caprichosos e impredecibles Alpes Dolomitas, terminando en las tórridas llanuras de la Camargue francesa. Dos semanas, miles de kilómetros y todos los climas posibles.

Para saber si un casco de corte touring tecnológico cumple realmente con su cometido, hay que sacarlo de su zona de confort. Nuestra ruta nos sirvió en bandeja los dos extremos climáticos más temidos por cualquier motero: el frío húmedo y el calor asfixiante.
Primer plato: Los Alpes Dolomitas... Lluvia, niebla y la vital importancia de las luces
A pesar de estar en pleno verano europeo, las montañas italianas tienen su propia agenda climática. Nos recibieron con tormentas constantes, niebla densa en las cumbres y temperaturas que, en pasos míticos como le Tre Cime de Lavaredo o el Monte Lagazuoi caían sin piedad por debajo de los 10°C.
Aquí brilló, en primer lugar, la estanqueidad estructural del Phantom. Al no tener módulos externos encajados en la calota ni cables expuestos por debajo del acolchado, el agua simplemente no tiene por dónde colarse a la electrónica. No hay miedo a los cortocircuitos.
Además, la pantalla de gran visión incluye de serie la lente Pinlock, que hizo su magia habitual para evitar el empañamiento mientras respirábamos pesadamente bajo el aguacero.

Pero si hubo un elemento que nos dio una tranquilidad impagable en la densa niebla alpina fue el sistema de iluminación integrado. El Sena Phantom incorpora luces LED en la parte trasera y una linterna delantera. Los LED traseros funcionan como luces de posición continuas, pero lo verdaderamente revolucionario es su giroscopio interno: actúa como luz de freno automática al detectar deceleraciones. En tramos con una visibilidad inferior a 20 metros, saber que un potente LED rojo a la altura de los ojos de los conductores de atrás se iluminaba cada vez que cortábamos gas o tocábamos el freno, es un plus de seguridad activa invaluable.
Segundo plato: La Camargue Francesa... Calor extremo y nubes de mosquitos
Tras abandonar los Alpes, el sur de Francia nos castigó con la otra cara de la moneda: humedad altísima, temperaturas sostenidas por encima de los 38°C y unas rectas interminables plagadas de insectos.
Al final del día, limpiar la calota de un casco con intercomunicador externo es un suplicio (siempre quedan restos en las juntas del módulo). La superficie completamente limpia de apéndices del Phantom de fibra de vidrio facilitó enormemente la limpieza rápida en cada gasolinera con un simple papel húmedo.
En cuanto a la ventilación, el casco cuenta con tomas de aire generosas en la mentonera y en la zona superior. Hay que ser honestos: al albergar baterías, placas base, antenas y altavoces internos, el espacio para los canales de ventilación del EPS interno es un reto de ingeniería colosal.
Sin embargo, el flujo de aire demostró ser más que suficiente para mantenernos cómodos, con unos interiores antialérgicos extraíbles que gestionaron el sudor de forma excelente.

Mención especial merece el visor solar retráctil, fácilmente accionable desde la parte superior, indispensable contra el sol bajo del atardecer provenzal. Puestos a criticar: Lo hubiese puesto un poco más oscuro.
Conectividad Sin Límites: Mesh 3.0 y el revolucionario Wave Intercom
Si pasamos al apartado de la comunicación, el cerebro de este casco es una auténtica bestia parda. Sena ha integrado toda la artillería pesada que vimos en su reciente intercomunicador 60S y la ha hecho invisible.
Las posibilidades de conexión son totales y se gestionan fácilmente o bien mediante los botones discretamente integrados, o a través de comandos de voz nativos ("Hey Sena").
La comunicación con el pasajero es inmediata, natural y con latencia cero. Convertir las monótonas autopistas de peaje francesas en una charla amena o ir comentando el paisaje sin tener que gritar ni girar la cabeza es un lujo al que te acostumbras en diez minutos.

Mesh Intercom 3.0
Si te unes a un grupo de motos, el sistema Mesh de Sena sigue siendo el rey indiscutible. Permite conectar con un número prácticamente ilimitado de usuarios sin la pesadilla de emparejar dispositivos por orden de cadena como en el viejo Bluetooth. Si alguien del grupo se queda rezagado o se pierde, la red se reconfigura automáticamente.
La magia del Wave Intercom™
Esta es la gran novedad de la marca. Si un compañero con otro dispositivo compatible se sale del rango de alcance de la antena Mesh (unos 2 kilómetros en campo abierto), el sistema Wave Intercom toma el relevo automáticamente utilizando la red de datos móviles de tu smartphone. ¿El resultado? Mientras haya cobertura telefónica, el alcance es literalmente ilimitado. Podrías estar en París y tu compañero en Madrid, y seguiríais hablando como si fuerais codo con codo.

Confieso que este sistema me ha sorprendido. Llegamos a la corona de este modelo y el motivo por el que lleva sus siglas: ANC (Active Noise Cancellation).
Si eres un devorador de kilómetros, sabes que el mayor enemigo de la fatiga no es la postura, sino el ruido. El zumbido constante del viento a velocidades de autopista causa un agotamiento mental severo y, a largo plazo, daños auditivos.
Sena ha integrado el primer sistema de cancelación activa de ruido verdaderamente efectivo en un casco de moto de serie. ¿Cómo funciona? A través de Inteligencia Artificial. Varios micrófonos repartidos por el exterior e interior de la calota leen constantemente el entorno acústico. Un procesador analiza estas frecuencias en milisegundos y genera una onda de sonido inversa a través de los altavoces, cancelando el ruido.

El resultado es una reducción comprobada de unos 20 dB del ruido aerodinámico (el molesto rango de bajas y medias frecuencias). En marcha, a 120 km/h, la experiencia es casi mágica. El "ruido blanco" del viento simplemente se apaga.
Y aquí viene el apunte vital sobre seguridad: no te aísla del mundo. El algoritmo está diseñado para permitir el paso de frecuencias críticas, por lo que sigues escuchando perfectamente el motor de tu moto, el claxon de un coche, las sirenas de una ambulancia y el tráfico general. Solo elimina el ruido que te fatiga. Cuando experimentas esto por primera vez, cuesta volver atrás.
Acústica de Estudio a 120 km/h: Harman Kardon de 2ª Generación
De nada sirve cancelar el ruido si lo que vas a escuchar después suena a lata. En este apartado, Sena ha vuelto a colaborar estrechamente con el gigante del audio Harman Kardon, dotando al Phantom de unos altavoces y un micrófono de 2ª Generación.

Yo NO aconsejo oír música ni hablar por teléfono en moto. Pero hay que contarlo todo. La calidad de reproducción de música, gracias al aislamiento del ANC, es muy buena. Los graves tienen pegada y los agudos son cristalinos: no echarás mucho de menos los auriculares que podrías usar en el salón de tu casa.
Pero donde la inteligencia artificial brilla de nuevo es en el micrófono. El algoritmo de Sena filtra el ruido ambiental antes de enviar tu voz. Tu pasajero, tus compañeros de ruta, o la persona a la que llamas por teléfono, te escuchan con una nitidez absoluta.
Durante una prueba, hicimos una llamada a la redacción a 130 km/h por una autopista francesa con fuerte viento lateral; nuestro interlocutor no se creía que estuviéramos encima de una moto.
El Sena Phantom no descuida su faceta de protección pasiva. Su calota está fabricada en fibra de vidrio compuesta (FRP), logrando un equilibrio excelente entre peso y resistencia, y cuenta con la rigurosa homologación europea ECE 22.06, así como la DOT americana. Otra pequeña critica: Me parece un poquito pesado… es cierto que sin querer comparas con un casco sin intercomunicador… y todo pesa.
Eso sí, al estar todos los componentes distribuidos por ingenieros desde el inicio, el reparto de pesos es simétrico, algo que las cervicales agradecen profundamente tras ocho horas de ruta; se acabó el "efecto palanca" que producen los intercomunicadores pesados instalados en un solo lateral.
En cuanto a la autonomía, te lo digo en una sola palabra: Sorprendente. Promete hasta 35 horas de conversación, aunque esta cifra varía si llevas el sistema Mesh 3.0, la música a todo volumen y el ANC activados permanentemente. En nuestras jornadas más largas (de unas 6 horas encima de la moto), nunca llegamos a agotar la batería.
Además, el casco se carga mediante un comodísimo sistema magnético (Pogo pin), y cuenta con un modo de "energía segura" que permite conectarlo directamente a un powerbank o a la toma USB de la moto si alguna vez te olvidas de cargarlo por la noche en el hotel.

Llegamos a la prueba del algodón para la mayoría de los motoristas: el bolsillo. El Sena Phantom ANC tiene un precio de tarifa oficial de 619 €. A primera vista, puede parecer una inversión seria, pero hagamos números con cabeza fría.
Si buscas un casco integral de fibra de vidrio moderno, que cumpla la ECE 22.06, con visor solar y Pinlock de una marca reconocida de gama media-alta, el desembolso rara vez bajará de los 350 € o más. Si a eso le quieres sumar un intercomunicador premium de ultimísima generación, con red Mesh, conectividad ilimitada Wave y altavoces Harman Kardon (como el equivalente Sena 60S), tendrás que pagar unos 350/400 € adicionales.
La suma de ambas compras por separado roza los 750 €. Con el Sena Phantom ANC por 619 €, no solo te estás ahorrando más de 100 euros, sino que te llevas un sistema preinstalado de fábrica (adiós a las instalaciones frustrantes), una aerodinámica perfecta sin ruidos extraños, un plus de seguridad con su luz de freno LED integrada y, sobre todo, una tecnología de Cancelación Activa de Ruido que simplemente no puedes conseguir comprando componentes sueltos.
En mi opinión el Sena Phantom ANC marca un punto de inflexión en el equipamiento touring. Después de convivir con él bajo el diluvio de los Dolomitas y el calor de la Camargue, es difícil volver a ponerse un casco tradicional.
Es la madurez absoluta del concepto de casco inteligente. Para aquellos grandes ruteros que exigen confort, seguridad, audio de primera y, por encima de todo, el ansiado silencio en marcha, este casco es un rotundo acierto.
Sena prometió el futuro, y ese futuro resulta que ya está aquí.

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Soy un motero atípico. De pequeño me preguntaban si quería más a mi madre o a mi padre y ahora si me gustan más los coches o las motos. No lo sé, pero me gustan mucho. De hecho llevo casi ¡40 años! en esto del periodismo del motor… y no me aburro.