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La Fireblade 2027 alcanza los 217 CV y estrena chasis y aerodinámica desarrollados con HRC. Las versiones especiales SP y Works Edition afinan su ADN de competición.
La superbike japonesa alcanza los 218 CV y estrena motor, chasis y aerodinámica desarrollados junto a HRC. Las versiones SP y HRC Works Edition incorporan componentes específicos para acercarse aún más a la competición.
Honda ha cambiado el planteamiento de desarrollo de la Fireblade para 2027. La marca ha tomado como referencia las exigencias del Mundial de Superbikes y ha trabajado junto a HRC para desarrollar una motocicleta que sirva como base para la competición. Esta nueva generación introduce cambios importantes en el motor, la parte ciclo y la electrónica, con tres configuraciones diferenciadas.

El motor tetracilíndrico en línea de 1.000 cc mantiene su arquitectura de carrera corta y distribución por engranajes, pero recibe modificaciones en la admisión, la distribución y las cámaras de combustión. La potencia máxima alcanza los 218 CV y el par se sitúa en 114 Nm. Entre las novedades destaca un sistema de admisión variable de dos etapas, diseñado para mejorar la respuesta a medio régimen sin perjudicar el rendimiento a altas revoluciones.
Honda también ha revisado los árboles de levas y el tren de válvulas, además de aumentar la relación de compresión. El acelerador electrónico TBW de doble motor permite gestionar la respuesta tanto al acelerar como al retener. La transmisión recibe cambios en la disposición de sus ejes primario y secundario, y la primera marcha es ahora un 5 % más larga.

El escape utiliza un silencioso Akrapovič más compacto y ligero.
La parte ciclo estrena un bastidor de aluminio con modificaciones en la rigidez y la geometría de dirección. El basculante también es nuevo y más ligero, mientras que el amortiguador trasero Showa BFRC-Lite cambia su anclaje y pasa a situarse en la parte inferior del motor. Delante monta una horquilla invertida Showa Big Piston Fork de 43 mm. Las nuevas ruedas, los discos delanteros de 330 mm y las pinzas Nissin completan las modificaciones.
La aerodinámica ha sido revisada junto a HRC. El nuevo carenado incorpora un elemento aerodinámico en su zona central y prescinde de los alerones del modelo anterior. Según Honda, mantiene el mismo nivel de carga aerodinámica. También estrena faros LED con luces diurnas DRL.

La electrónica se gestiona mediante una unidad IMU de seis ejes, que controla las ayudas a la conducción y el amortiguador de dirección Honda HESD, con tres niveles de regulación. El piloto dispone de tres modos de conducción y puede ajustar la potencia, el freno motor, el control antiwheelie y el control de tracción HSTC. También se puede configurar el Start Mode para las salidas.
La reducción de peso afecta a diferentes componentes del motor. Las tapas de magnesio, los tornillos de aluminio y los cárteres más ligeros permiten rebajar un kilogramo el peso en orden de marcha respecto al modelo 2024. El puesto de conducción incorpora una pantalla TFT de cinco pulgadas y nuevos mandos de cuatro direcciones. El sistema Honda Smart Key completa el equipamiento.

Las versiones SP y HRC Works Edition comparten las novedades mecánicas y estructurales de la Fireblade estándar, pero se diferencian por sus suspensiones, frenos y posibilidades de regulación. Honda reserva para ellas componentes de mayor especificación y soluciones destinadas a adaptar la motocicleta a un uso más exigente.

La CBR1000RR-R Fireblade SP incorpora suspensiones electrónicas Öhlins. Delante utiliza una horquilla NPX (SV) de 43 mm con sistema Smart Electronic Control SE-C3.0 y detrás un amortiguador TTX36 (SV). Ambos elementos se gestionan mediante la interfaz Öhlins Object Based Tuning (OBTi), que permite ajustar su funcionamiento.
El equipo de frenos también cambia respecto a la versión estándar. La SP monta pinzas delanteras Brembo Hypure de cuatro pistones, asociadas a discos de 330 mm. Además, presenta el depósito de combustible de titanio a la vista y una mayor altura de asiento. Conserva el motor de 218 CV y 114 Nm, así como las modificaciones de admisión, distribución y electrónica introducidas en esta generación.

Por encima se sitúa la CBR1000RR-R Fireblade HRC Works Edition, que añade posibilidades de ajuste de la geometría del chasis. Permite modificar tanto la posición de la pipa de dirección como el punto de anclaje del basculante, dos parámetros que facilitan adaptar la motocicleta a las características de cada circuito.
A diferencia de la SP, utiliza suspensiones Öhlins mecánicas y pinzas delanteras Brembo Hypure Sports. También incorpora una configuración específica del selector de cambio, con el punto muerto situado en la parte inferior de su recorrido.

La carrocería adopta un colín monoplaza y prescinde del asiento del pasajero. Entre sus elementos específicos destacan los alerones de doble elemento fabricados en polímero reforzado con fibra de carbono (CFRP), además del guardabarros delantero y los conductos de refrigeración de la zona trasera, realizados con el mismo material.
La HRC Works Edition es la variante con mayores posibilidades de ajuste para circuito, mientras que la SP combina las suspensiones electrónicas Öhlins y los frenos Brembo con una configuración más próxima a la Fireblade de producción.
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