Editorial

Estoy indignado: Somos más víctima que culpables

Máximo Sant
29/10/2020
Si la DGT estigmatiza a los motoristas, en nuestra mano está hacer algo para mejorar nuestra imagen. Dejémosle sin argumentos.

Ahora las brillantes mentes de la Dirección General de Tráfico se gastan en dinero de los contribuyentes -se ve que les sobra- en amenazarnos a los motoristas no ya solo con radares fijos, móviles, de trípode o laser, no ya solo con helicópteros… Ahora también con drones, como a los terroristas.

Cuando llego a una carretera y veo la señal que pone “Atención motoristas” se me pone una mala uva que solo lo que disfruto conduciendo una moto y charlando con mis amigos, consigue hacerme olvidar.

¿Cómo que “atención motoristas”? ¿Se olvidan de sus propias estadísticas? ¿Se olvidan de que en dos de cada tres accidentes el motorista es víctima y no culpable? ¿Por qué no pones, simplemente, “atención conductor”? ¿Nos estigmatiza la DGT? La respuesta es sí. La DGT es un “terminal tonto”: Si se mata mucha gente en moto, acabemos con las motos. Eso es lo que parece pensar.

Tenemos un problema: La imagen de unos pocos. Esos que van haciendo eses, adelantan en prohibido y usan escapes ruidosos, son los que dan la imagen a todo un colectivo que, en su mayoría, en su inmensa mayoría, somos conductores sensatos.

Pero creo que es tarea de todos, motoristas y moteros, si es que esa diferencia existe, acabar con estos pocos motoristas y tratar de hacer ver a la sociedad y a la DGT que la mayor parte de gente que va en moto es gente normal y corriente, que no quiere tener ningún accidente, que respeta la normas y que no quiere molestar.

Y voy a ser drástico: Echa de tu grupo al que pone el escape libre, presume de ser el más rápido en carretera o de tocar la rodilla bajando no-se-qué puerto. ¡Para eso están los circuitos! Que en España tenemos muchos y muy buenos.

A ver si entre todos convencemos a la DGT, a asociaciones relacionadas con la Seguridad Vial y a la opinión pública que los motoristas, para desgracia nuestra, somos más víctimas que culpables.

Máximo Sant Ramo

Máximo Sant Ramo

Soy un motero atípico. De pequeño me preguntaban si quería más a mi madre o a mi padre y ahora si me gustan más los coches o las motos. No lo sé, pero me gustan mucho. De hecho llevo casi ¡40 años! en esto del periodismo del motor… y no me aburro.

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