Yamaha Tricity 300

Prueba Yamaha Tricity 300: Movilidad y sensaciones

Yamaha lanza su nuevo scooter de tres ruedas para el carnet de coche adentrándose en el mercado de los triciclos media cilindrada, poniendo en conjunto lo mejor de su tecnología de tres ruedas y su saber hacer en el mundo de los scooter deportivos.

Autor:
Rodolfo Martínez
Foto:
Yamaha
Publicado el 16/07/2020
Yamaha Tricity 300

ASPECTOS POSITIVOS

Estabilidad
Seguridad
Comodidad

ASPECTOS NEGATIVOS

Hueco para los pies
Sin conectividad
Pantalla no regulable

Cilindrada

292cc

Motor

1 cil. EFI SOHC

Potencia

28

Peso

239kg

Carnet

Precio

7.999€

Volver a una presentación de un nuevo modelo de moto después de todo lo acontecido en estos 6 primeros meses de 2020 ha sido una experiencia sumamente gratificante. Primero por ver que con las medidas de seguridad adecuadas se puede hacer una vida normal en muchos aspectos, y por otro lado por ver que las marcas apuestan por modelos que hacen que cualquier usuario solo con el carnet de coche tenga toda la movilidad y las sensaciones que las motos son capaces de trasmitir, algo sumamente útil en los nuevos tiempos que corren.

Y ese es el caso de la nueva Yamaha Tricity 300, un scooter deportivo de tres ruedas que es capaz de generar las sensaciones de una moto convencional pero con un extra muy notable de seguridad gracias a su doble rueda delantera. Pero es que además estas sensaciones son accesibles a todo aquel que tenga carnet de coche, aunque no haya llevado una moto nunca.

Yamaha Tricity 300

En lo que se refiere a coger una moto sin haber montado nunca y salir a la carretera, debemos hacer algunos matices, ya que siempre convendría tener unas nociones básicas del comportamiento general de cualquier moto. Siempre es necesario recibir una serie de instrucciones y consejos sobre cómo se comportan las motos en general, para que cuando salgamos a la carretera sepamos qué está pasando y cuál es la filosofía adecuada. Con estos conocimientos básicos, el tener dos ruedas en el tren delantero nos dará una seguridad y una capacidad de inclinar y frenar que tardaríamos mucho tiempo en conseguir si empezásemos en una moto convencional, y corriendo menos riesgos.

Y por supuesto, en una moto convencional por mucho que sepamos, nunca llegaríamos a tener la seguridad del tren delantero en terrenos deslizantes o en frenadas inclinados que sí nos permite la doble rueda delantera.

La doble rueda delantera

La nueva Yamaha Tricity 300 cubre todas las necesidades de movilidad necesarias en ciudad -evitar el tráfico, problemas de aparcamiento, fluidez en desplazamientos...- como en carretera -buena aceleración, velocidad punta, recuperaciones, estabilidad...-  siendo además un medio de transporte individual tan necesario hoy día, y además es accesible a todos aquellos con carnet de coche, y dará un extra de seguridad a los nuevos usuarios del mundo de las dos ruedas (o tres) y también a los expertos en situaciones complicadas.

Y es que la utilidad de los scooter de tres ruedas es evidente y sus ventas siguen creciendo paulatinamente. En Yamaha ha querido participar en la creación de mercado haciéndolo más grande, y después de su Tricty 125 han querido continuar con la cilindrada media, situándose junto a los Piaggio MP3, el Peugeot Metropolis o los modelos de Quadro de tres y cuatro ruedas.

En la creación de este nuevo modelo de han juntado dos mundos bien conocidos por Yamaha. El tren delantero se ha desarrollado con la base de la tecnología Leaning Multi Wheel System -LMW- creada y desarrollada en la Yamaha Niken, que ha sido adaptado y montado en sobre la XMAX 300. Es decir, tenemos una Yamaha XMAX 300 con dos ruedas delanteras. Toda la parte trasera es idéntica a la XMAX 300, motor, chasis, amortiguadores,… mientras que la parte delantera ha sido modificada y reforzada para adaptar la tecnología de tres ruedas de Yamaha. De este modo tenemos las prestaciones y calidades de la XMAX potenciadas con un extra de seguridad.

En la Tricity 300 han querido unir la comodidad, sencillez y seguridad del Tricity 125 (con el mismo sistema en el tren delantero) con la calidad y confianza de la superventas XMAX 300, uno de los modelos insignia de la gama sport scooter de la marca, creando una versión premium y con más prestaciones que en el Tricity 125.

Parte ciclo y motor Yamaha Tricity 300

Como os decíamos el chasis es el mismo que en la XMAX 300, que ha sido reforzado en la parte frontal para adoptar el tren delantero de doble horquilla de 100mm de recorrido. El sistema LMW de geometría Aekerman recibe una modificación importante con respecto a la Yamaha Niken, colocando la doble horquilla en el interior en vez de en el exterior. Con esto se consigue reducir la anchura del conjunto pero manteniendo una buena amplitud entre ruedas, colocándose a 470mm (10mm más que el mínimo exigido para poder conducirse con el carnet B). Este sistema hace que la moto transmita una inclinación natural manteniendo el ángulo correcto de alineación de las ruedas delanteras en relación con la rueda trasera.

Respecto a la suspensión trasera se encarga un doble amortiguador -con 87mm de recorrido- anclado directamente al chasis y motor. Las tres ruedas son de 14 pulgadas -las más altas de su categoría- sobre las que se montan discos de 267mm con sistema de frenada combinada y ABS en las tres ruedas, que son controladas individualmente.

Además disponemos de freno de pie, algo que se monta por necesidad de homologación y que en un primer momento no vimos muy útil, pero al probarlo durante la conducción nos pareció excelente para los usuarios que nunca hayan llevado una moto y no estén acostumbrados a manetas. Funciona a la perfección repartiendo la frenada en las 3 ruedas permitiendo no tener que prestar atención a las manos. Por lo que sin duda es muy recomendable su uso en nuestros primeros pasos en el mundo de la moto.

El reparto de pesos se ha configurado un 50:50 repartiendo los 239kg de peso del conjunto a partes iguales, lo que hace que dispongamos de una muy buena relación estabilidad-agilidad.

Además dispone de un sistema de equilibrio asistido que bloquea la amortiguación delantera, pudiendo parar sin tener que apoyar los pies. Simplemente pulsando un botón en los mandos cuando estamos cercanos a parar -a menos de 10km/h- automáticamente se bloquea la dirección, dejándonos en equilibrio sin tener que posar los pies en el suelo.

Su hueco bajo el asiento tiene una capacidad de 43,5 litros, lo que nos permite guardar dos cascos integrales con comodidad o bolsas y mochilas bastante voluminosas.

También viene de serie iluminación Full LED, Smartkey -con la que podemos arrancar y parar la moto, bloquear la dirección o abrir el asiento o la tapa de la gasolina-, conector de 12V y freno de mano para el estacionamiento. Todos este equipamiento hace aporta sin duda un extra de comodidad en el uso urbano.

La instrumentación corre a cargo de una pantalla LCD donde recibimos la información de manera clara y limpia, pero sí echamos en falta conectividad y un cuadro más completo, ya que sería lo último que la faltaría para colocarse en la vanguardia de la tecnología en el mundo de los scooters.

El motor, al igual que toda la moto excepto el tren delantero, es el de la XMAX 300, que bajo la denominación “Blue Core” esconde un monocilíndrico de 292cc de refrigeración líquida con 28cv de potencia y 29Nm de par motor. Su oscilamiento es por bieletas, lo que le da más progresividad en el movimiento, y dispone de con control de tracción desconectable.

Además su consumo es muy reducido con medias de entorno a 4l/100km durante la prueba, lo que unido a su depósito de 13 litros hace que dispongamos una excelente autonomía.

Comportamiento Yamaha Tricity 300

Llega la hora de subirnos por primera vez. El volumen de la parte delantera llama la atención pero no se siente tan pesada como parece visualmente. El asiento es sumamente cómodo y el manillar y los mandos nos encajan a la perfección. Con la llave en nuestro bolsillo solo tenemos que darle al botón de arranque y estamos listos para salir.

Al hacer giros muy cerrados en parado o a muy baja velocidad necesitamos un poco de adaptación, pero en cuando pasamos de 10km/h todo va como en una moto convencional. El motor es suave y silencioso y tiene una respuesta muy briosa, demostrando una capacidad de aceleración más que notable. Para lo usuarios que se suban a una moto por primera vez y lo hagan en la Tricity 300, seguramente quedarán sorprendidos por su capacidad de aceleración.

Una vez que llegamos a las primeras curvas la estabilidad es la característica dominante pero con una agilidad también poco esperada, y es que la Tricity 300 se mueve mejor de lo que a priori podría parecer. Podemos enlazar curvas y hacer cambios de peso con facilidad y nos permite disfrutar de sensaciones de conducción de moto auténtica. Y digo moto auténtica porque en teoría es un “triciclo”, y por eso se puede llevar con el carnet de coche.

La horquilla trabaja muy bien sintiéndose progresiva y con una dureza ideal. El amortiguador sin embargo, aunque es cómodo, su recorrido nos resulta algo corto y en badenes, ondulaciones o baches amplios su tacto nos resulta un poco seco. Esto en conducción deportiva nos ayuda a hacer frenadas fuertes y pasos por curva más estables, pero en terrenos irregulares o de mal asfalto no nos aporta el confort que la horquilla.

La frenada combinada conseguida en la tres ruedas hace que tengamos una repartición de la frenada ideal, simplemente con accionar la maneta derecha o el pedal del freno se actúa sobre las 3 ruedas sintiendo como trabajan los frenos en su justa proporción para llevar la moto por donde queremos. Para los usuarios que se inicien en el mundo de la moto estas sensaciones de frenada seguro les serán de agradecer. Y más pudiendo usar el pie en lugar de las manos, prestando así toda la atención a cosas que en primer momento pueden se abrumadoras para los principiantes. Para los usuarios de motos de más cilindrada tal vez elegirían tener más potencia y mordiente en el tren delantero, pero no es para lo que está concebido el modelo.

El motor como hemos comentado tiene una aceleración más que aceptable a bajas velocidades, pero es que además tiene unas recuperaciones muy buenas hasta pasados los 90km/h. Esto nos permitirá adelantar con solvencia y nos permite también mantener velocidades puntas en autopistas y autovías sin problemas, lo que nos abre el abanico de uso en los desplazamientos diarios desde el extrarradio de cualquier ciudad, incluso podemos hacer rutas o excursiones, ya que por motor, estabilidad y prestaciones no será.

Además la protección aerodinámica es muy buena, ya que aunque nos hubiera gustado tener más hueco para nuestros pies, gracias al amplio frontal quedamos protegidos a la perfección del viento y de las inclemencias del tiempo. Cosa que pudimos comprobar a lo largo de la mañana de la prueba ya que nos llovió copiosamente durante mucho tiempo. Nuestros pantalones solo de mojaron cuando circulábamos a baja velocidad y, aunque si es cierto que nos hubiera gustado poder regular la pantalla de forma automática -como accesorio dispone de pantalla alta-, con nuestra envergadura (1,80m) quedábamos perfectamente protegidos.

Con la lluvia también pudimos comprobar cómo se comporta la doble rueda en terreno deslizante, y hay que decir que en superficies con muy poca adherencia no tiene competidor. Por mucho nivel de pilotaje que tengamos no se puede superar la estabilidad, el agarre y la inclinación que se puede conseguir con las dos ruedas. Al igual que en pavimentos de adoquines o sobre raíles de tranvías y similares, donde la confianza que nos aporta es inmejorable. Esto se traduce en muchísima más seguridad en este tipo de situaciones independiente de nuestro nivel. Al igual que la capacidad de frenar inclinados, que siempre será mucho mejor con las dos ruedas delanteras.

El sistema de equilibrio asistido requiere una cierta adaptación. Si queremos que la moto se quede fija en equilibrio ella sola cuando vamos a parar, debemos mantener pulsado un botón situado en la piña izquierda a menos de 10km/h, mantenido el acelerador cerrado. En ese momento suena un pitido y se enciende un testigo que nos indica que el sistema esta activado, y cuando paramos por completo la moto se queda con la inclinación que tuviéramos en el monto de pulsar el botón.

Es por esto que debemos esforzarnos en hacerlo cuando la moto está completamente recta, ya que si lo hacemos un poco inclinados así nos quedaremos y nos será incómodo estar parados en esa postura. Si lo hacemos correctamente nos quedaremos en perfecto equilibrio y bastara abrir el acelerador para que se desactive y podremos continuar circulando normalmente.

Este bloqueo también podemos usarlo para dejar la moto aparcada y para subirla al caballete, lo que junto con el freno de mano nos ponen las cosas mucho más fáciles a la hora aparcar/desaparcar.

En ciudad es muy cómoda y segura pero penaliza al circular entre los coches con respecto a un scooter convencional por su volumen y menos agilidad del tren delantero, pero su equipamiento hace que sea todo mucho más cómodo en conducción y desplazamientos urbanos.

Conclusiones y opinión Yamaha Tricity 300

De la nueva Yamaha Tricity 300 hay que destacar su usabilidad y la capacidad de acercar todas las sensaciones y ventajas del mundo de la moto a los usuarios de coches. Que personas sin carnet de moto puedan conducir legalmente un modelo que les permite disfrutar de la mejor movilidad, aportando además un extra de seguridad y con las prestaciones que esta moto es capaz de desarrollar, es todo un lujo.

Es muy útil, cómoda y segura, tanto en ciudad como en desplazamientos en autovía y autopista, incluso podemos atrevernos a hacer excursiones donde disfrutaremos de sus prestaciones. Además cuenta con acabados Premium, con un espacioso hueco del casco y nos dará sensaciones de auténtica moto, dejando muy lejos al resto de motos de 125cc y 50cc que también podemos llevar con el carnet de coche.

Ya está disponible en los concesionaros oficiales en tres colores diferentes -negro, verde y gris-y su precio es de 7.999€. Además podemos adquirirla con packs de accesorios -Sport, Winter o Urban- que nos ayudaran a configurarla a nuestros gustos y necesidades.

Detalles de la moto

Leaning Multi Wheel System -LMW-

La tecnología Leaning Multi Wheel System ha sido desarrollada por Yamaha durante los últimos años en su modelo Niken y llega ahora a la Tricity 300 otorgando niveles de inclinación y seguridad en terrenos deslizantes que sería imposibles de alcanzar con una moto convencional.

Las tres ruedas son de 14 pulgadas lo que la convierte en el modelo con la rueda de mayor diámetro de su categoría. Cada una de ellas tiene su propio disco y su propio ABS independiente.

El motor, al igual que toda la parte trasera, es idéntico al de la XMAX 300 que con 28cv y 29Nm empuja con fuerza desde bajas velocidades y hace gala de unas excelentes recuperaciones y una buena velocidad punta.

La Yamaha Tricity 300 cuanta con Smartkey, conector de 12v, freno de mano, sistema de equilibrio asistido… Que hace que dispongamos de más comodidad en todo tipo de usos.

El asiento, al igual que toda la parte trasera, es idéntico al de la XMAX 300. Es amplio, cómodo ergonómicamente y alberga un hueco bajo él de 43,5 litros que nos permite llevar dos cascos integrales. No se puede pedir más en el mundo de los scooter.

La instrumentación corre a cargo de una pantalla LCD, y aunque la información de muestra de forma clara y sencilla, echamos en falta un cuadro más completo y conectividad, para así conseguir un conjunto en el top de la tecnología.

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Texto:

Rodolfo Martínez

Fotos:

Yamaha

Publicado el 16/07/2020

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