Scrambler

Comparativa Scrambler: Triple evocación

El mercado manda y parece que el ¨rollo¨ Scrambler gusta. En esta comparativa analizamos a fondo a la Triumph Street Scrambler, la Ducati Scrambler Full Throttle y la Husqvarna Svartpilen 701.

Autor:
Pedro García / Rodolfo Martínez
Foto:
Javier Martínez
Publicado el 18/11/2019
Scrambler

En los últimos años hemos vivido una fuerte tendencia hacia el Cafe Racer, pero hace tiempo que la cosa ha ido tirando hacia el ¨Classic Offroad¨  y sin duda alguna podemos decir que las scramblers están de moda. Bueno, realmente todo lo que suena a clásico está tirando fuerte en todos los mundos, y el de la moto no lo iba a ser menos.

En coches hemos podido ver cómo BMW ha revivido el MINI, Volkswagen su Escarabajo, y marcas como Porsche miran hacia atrás continuamente para revivir el pasado. Colores, materiales… todo lo que evoque a historia tiene su hueco y triunfa hoy en día. Es por eso que las marcas se han puesto las pilas oteando el mercado para ver la demanda de la masa.

Con Triumph debemos romper una lanza a su favor porque sus modelos neo-clásicos, incluidas las Scrambler, formaban parte de su catálogo antes de instaurarse esta tendencia. De modo que, unido a los constructores independientes que tan de moda pusieron este estilo, son los responsables de la tendencia que estamos viviendo.

También Ducati allá por 2005, con la Paul Smart y sus modelos Sport Classic, empezaron a abrir la puerta de todo lo que ahora vivimos. En 2015 no solo sacó un modelo de moto, Scrambler Ducati nació para ser una marca en sí misma. La firma italiana miró atrás y le hizo un guiño a su modelo Scrambler, que estuvo en producción de 1962 a 1976, se apoderaron de los logos utilizados, cogieron ideas genéricas del modelo y pusieron toda la carne en el asador con esa recién estrenada marca.

La última en entrar en escena es Husqvarna, que se ha colado en la escena ¨cool¨ con sus Svartpilen y Vitpilen, con un estilo neo-clásico muy rompedor. Si bien es cierto que no es una ¨Scrambler¨ como tal, ya que la Svartpilen 701 se inspira en el mundo del Dirt Track, pero sin duda es una opción más cuando dudamos en este tipo de compra visceral y muy de corazón, y además comparte con las dos anteriores  filosofía, potencia y precio.

En Moto1pro nos hemos querido hacer eco de lo que está ocurriendo ahí fuera y nos hemos juntado con tres motos muy parecidas y muy diferentes. Así son la Triumph Street Scrambler, la Ducati Scrambler Full Throttle y la Husqvarna Svartpilen 701.

Del pasado al futuro pasando por el presente en cuanto a diseño se refiere. Así se podría resumir lo que representan las tres protagonistas del día de hoy. Empezaremos mirando atrás con la Triumph y acabaremos con la ¨futurista¨ Husqvarna. Estamos seguros que todos os sentiréis representados en esta comparativa tan igual y diferente.

Triumph Street Scrambler

La más clásica, la más Scrambler, la que más se ajusta a la definición de la palabra y de su estilo, así es la británica Street Scrambler. Si miramos hacia atrás podemos decir que la marca inglesa es en parte la gran responsable de este tipo de moto, con Steve McQueen como embajador de dicho concepto, así que hubiera estado feo que no hubieran sido fieles al concepto original, haciendo un ¨refrito¨ con la pequeña de las Scramblers.

Motor Triumph Street Scrambler

Tiene el motor menos potente de la comparativa, pero ha aumentado un 18% respecto a su predecesora y ahora cuenta con 10 CV más. El límite de revoluciones es ahora de 7.500 rpm, 500 rpm más que el año pasado.

Como no podría ser de otra manera cuenta con un bicilíndrico en paralelo de 900cc, con refrigeración líquida, de 8 válvulas y 65 CV de potencia. Lo que realmente gana la partida en este apartado es su par motor de 80Nm brindando así una excelente respuesta en todo rango de revoluciones, destacando el empuje en la zona baja y media del cuentavueltas. Tras pasar varios días con ella podemos decir que su caja de cambios de 5 velocidades es eficaz y certera, tal vez algo ruidosa pero muy directa.

También debemos de decir que el escape por arriba, si bien es muy estético, está presente y lo sentimos en todo momento. Con frío hasta se agradece pero los día de calor la cosa cambia, pudiendo ser molesto si circulamos en ciudad con poca circulación de aire.

Parte ciclo Triumph Street Scrambler

Con un comportamiento ejemplar, y sin alejarse de la fórmula ganadora de la Bonneville, su chasis es una cuna de acero doble de estructura tubular. Por su parte, el basculante sigue la misma fórmula de doble brazo de acero también tubular.

Las llantas de radios rememoran a una moto clásica; además la medida de 19’ de la rueda delantera le brinda aún más ese aspecto clásico. Mientras en el tren trasero monta una de 17¨, y aunque esta mezcla de 19¨/17¨ dista del uso deportivo, su manejo sorprende para bien cuando la pides acción.

En el apartado de suspensiones Triumph ha decidido usar lo más simple. Si bien es cierto que la horquilla Kayaba es ahora más ¨corpulenta¨ y pasa a tener 41 mm con 120 mm de recorrido, sigue siendo muy austera sin ningún tipo de ajustes, pero con un buen rendimiento, quizá algo blando para nuestro gusto.

Otra vez más Triumph apuesta por la sencillez en un producto dedicado a los más nostálgicos. Desde luego, bajo mi punto de vista, si quieres ofrecer algo ¨vintage¨ no tiene sentido montar una horquilla invertida con todo tipo de ajustes.

Los confortables amortiguadores cumplen su función. También están firmados por KYB y son ajustables en precarga, con 120mm de recorrido de la rueda trasera.

Los frenos con ABS desconectable, algo que se agradece mucho a la hora de visitar terrenos off-road, están firmados por Brembo en su parte delantera y Nissin en la trasera. Su disco flotante de 310mm con pinza fija de 4 pistones hace sus veces a la hora de detener la moto con un tacto agradable, para mí, el mejor de la comparativa. Suave, con recorrido y adaptable a las necesidades del momento, si bien algo penalizado por la menor rigidez del tren delantero que sus competidoras.

Mientras, en la parte trasera su disco de 255mm con pinza flotante Nissin de 2 pistones cumple a la perfección su cometido.

Panel de instrumentos / tecnología en la Triumph Street Scrambler

Para seguir la fórmula de lo sencillo, de lo clásico, en resumen para seguir la fórmula ¨Scrambler¨, Triumph vuelve a acertar con un panel de instrumentos muy simple, fácil de usar y con la información necesaria.

El velocímetro es analógico, punto a favor si lo que queremos es mirar atrás en el tiempo, y cuenta con una pequeña pantalla multifunción LCD donde podemos ver dos cuentakilómetros parciales, la marcha engranada, el nivel de combustible, la autonomía, el consumo medio e instantáneo, el tacómetro y el odómetro.

También, en todo momento vemos el estado del control de tracción (TTC) y en el modo de conducción elegido de los tres disponibles: Normal, en el que la moto no tiene restricción de motor y cuenta con todos los controles que ayudan a nuestra seguridad; Lluvia, que hace la moto más suave para ganar en seguridad sobre terrenos resbaladizos y off-road, que desactiva el ABS para un mejor uso en campo.

Respecto a las ópticas, faros, piloto e intermites son convencionales, Triumph huye del LED para fijar su mirada en el diseño de antaño.

Dimensiones de la Triumph Street Scrambler

Con una altura de asiento de 790 mm es la más baja de las tres, pero no la más pequeña, de hecho, podríamos decir que es la menos compacta, su altura (sin espejos) de 1180 mm le brinda una postura natural y agradable.

Con una distancia entre ejes de 1445 mm, un lanzamiento de 25,6º y un peso de 203 kg en seco se convierte en una moto de lo más placentera para el día a día en ciudad, pequeñas escapadas e incursiones a la zona ¨marrón¨.

Lo más:
Modos motor
Frenada
Posición de conducción

Lo menos:
Escape molesto
Cuentarrevoluciones no analógico
Sólo 5 marchas /tren delantero poco rígido

Ficha ténica Triumph Street Scrambler

Detalles Triumph Street Scrambler

Frenos:

Los frenos de la inglesa están divididos en marcas, mientras que en su parte delantera monta un disco flotante Brembo de 310mm con pinza fija de 4 pistones y ABS, la parte trasera monta un disco Nissin de 255mm con pinza flotante de 2 pistones y ABS. Tienen un tacto agradable y mordida suficiente.

Motor:

Con 65cv a 7.500rpm y un par de nada menos que 80Mn a 3.200rpm el motor de la Triumph es un bicilíndrico en paralelo calado a 270º con 8 válvulas, mono-árbol de levas (SOHC) y refrigeración líquida.
Su comportamiento es agradable, fácil de usar y con una muy buena respuesta.

Cuadro:

Su velocímetro es analógico y cuenta con una pantalla LCD multifunción que alberga tacómetro, odómetro, indicador de marcha engranada, nivel de combustible, autonomía, consumo medio e instantáneo, indicador de mantenimiento, reloj, 2 cuentakilómetros parciales y pantalla de estado del control de tracción (TTC). El panel muestra el estado y controla accesorios como los puños calefactables, cuando éstos se encuentran instalados. El control de su menú se realiza desde un botón en el manillar.

Escape:

Su sistema de escape es un 2/2 con silenciosos de acero inoxidable cepillado con salida lateral por arriba.

Suspensiones:

En este apartado Triumph apuesta por lo simple y funcional.
En cuanto a horquilla monta una KYB de 41mm, con 120mm de recorrido sin ajustes.
De la parte trasera se encargan dos amortiguadores KYB ajustables en precarga, con 120mm de recorrido de la rueda trasera

Ducati Scrambler Full Throttle

Como ya hemos dicho, desde 2015 la firma italiana decidió apoyar fuerte por este tipo de moto y no se conformó con sacar un modelo, tiró la casa por la ventana e hizo una marca de dicho concepto, desligándose así del resto de modelos Ducati.

En el caso de la Full Throttle más que una Scrambler convencional tira hacia el Dirt Track-¨Flat Track. Si es cierto que dentro de la marca Scrambler Ducati han querido tocar varios palos como el Cafe Racer, y la amarilla y negra de las Scrambler nos recuerda y mucho a las motos del gran Kenny Roberts con sus Yamaha de Dirt Track con los colores de guerra de la marca nipona en territorio americano.

Sin duda, más que una Scrambler es una ¨City Dirt Track¨ y la marca italiana hace confundir términos al público en general al tener como nombre propio Scrambler. De hecho, si queremos hilar fino, esta ¨Comparativa Scrambler¨ se podría rebautizar “Comparativa Dirt¨ o algo similar.

Motor Ducati Scrambler Full Throttle

803cc, 73cv a 8250rpm y un par de 67Nm son las cifras que brinda el motor bicilíndrico de esta Ducati, que después de usarla una semana, y con la estética que arroja, se posiciona como una moto fácil y agradable de llevar, recordándome mucho a una S2R 800 que estrené allá por 2005. El motor es suave en toda la banda de revoluciones demostrando algo más de carácter en la zona alta del cuentavueltas.

Su escape con un pequeño silencioso de doble salida hace las delicias de cualquiera, su diseño, para mí, un diez.

Respecto a la caja de cambios de seis velocidades la sentimos poco certera en ciertos momentos, apareciendo puntos muertos falsos tanto subiendo como bajando marchas. Debemos prestar atención a hacer el movimiento de la palanca de cambios correctamente para que estos no aparezcan, es lo me deja peor sabor de boca.

Parte ciclo Ducati Scrambler Full Throttle:

Aquí la italiana se lleva la palma entre las tres en cuanto a facilidad y manejabilidad. Un buen chasis multitubular de tipo Trellis hace que la pequeña Full Throttle tenga un excelente paso por curva con capacidad de realizar correcciones en la trazada sin ninguna dificultad.

Las llantas de diez radios le dan un aspecto moderno que dista del concepto Scrambler. Con neumáticos de mayor medida que su contrincante británica, la Ducati monta unos Pirelli con dibujo de tacos con estilo Flat Track, y nada menos que un 180 atrás con 17¨ de diámetro, mientras que el delantero monta medidas de 110 y 18¨. Teniendo en cuenta que una auténtica moto de Flat Track monta las mismas medidas en ambos trenes, de anchura y diámetro (19¨ en todo caso), por lo que la pequeña Full Throttle queda lejos de esta disciplina.

En cuanto a suspensiones, la horquilla invertida Kayaba de 41mm con un recorrido de 150 mm deja buen sabor de boca y está a la altura del conjunto. Mientras, el monoamortiguador Kayaba con precarga ajustable tiene un comportamiento más que digno, sintiéndose muy progresisvo.

En el apartado de los frenos, en su parte delantera cuenta con un disco de 330mm, pinza radial de 4 pistones y ABS Bosch con asistencia en curva de serie. En la parte posterior cuenta con un disco de 245mm, con pinza flotante, igualmente con ABS Bosch con asistencia en curva.

En general buen tacto en ambos, potencia suficiente pero sin duda con el ABS más intrusivo de las tres motos de la comparativa. Además, no es desconectable penalizándola así en el apartado off road.

Panel de instrumentos / tecnología Ducati Scrambler Full Throttle:

De LCD, el panel de instrumentos de la Full Throttle es 100% digital con todo lo que necesitas; marcha engranada, cuentakilómetros, cuentarrevoluciones, kilómetros totales y parciales y medición de combustible -que curiosamente se divide en seis rayas y cuando llegas a la segunda, poco después de pasar el ecuador del depósito, salta la reserva-.

El protector de instrumentación es de aluminio e intercambiable. También cuenta con un hueco porta objetos con toma USB que viene muy bien para la carga de tu móvil.

La iluminación en cuanto a piloto, faro e intermitentes es un mixto entre LED y convencional. Cuenta con luz diurna y esto va en consonancia en el equilibrio que hablamos y que Ducati se apodera del presente.

Dimensiones Ducati Scrambler Full Throttle

Con un peso muy inferior a la Triumph, Ducati anuncia 173kg en seco, la pequeña italiana es más ágil e invita a jugar cada vez que te montas en ella. La distancia entre ejes es la misma que la británica, 1445 mm, y cuenta con un lanzamiento de 24º.

Con 798mm de altura del asiento podemos decir que es una moto pequeña, manejable y muy fácil de llevar. Aun llevando un manillar plano la postura es muy natural con la espalda erguida, ya que el manillar se sitúa muy elevado comparado con sus contrincantes.

El asiento es de clara inspiración Flat Track, con una tapa ¨de quita y pon¨ que se sitúa sobre la plaza del pasajero. El guardarros delantero de ínfimas dimensiones le da un toque deportivo muy ¨cool¨. Las tapas del depósito y los logos de esta Full Throttle son específicas para el modelo.

Lo más:
Estabilidad
Electrónica
Estética

Lo menos:
Precio
Cambio impreciso
Asiento bajo

Ficha técnica Ducati Scramble Full Throttle

Detalles Ducati Scrambler Full Throttle:

Frenos:

En cuanto a la parte delantera un solo disco de 330mm con pinza Monobloc de 4 pistones de anclaje y bomba radial firmado todo por la marca Brembo se ocupa de detener a la italiana con un tacto y progresividad dignas de mención.
En la rueda trasera un disco de 245mm y pinza monolitos es la responsable, En ambos ejes cuenta con ABS.

Motor:

Bicilíndrico en ¨L¨ con distribución Desmodrómica el bloque motor de la Scrambler alberga 803cc que desarrollan 73cv de potencia a 8.250 rpm con un par máximo de 67 Nm a 5.750 rpm.
Motor de uso suave que esconde lo mejor en su zona alta de revoluciones.

Cuadro:

100% digital (LCD) arroja toda la información que necesitas; marcha engranada, cuentakilómetros, cuentarrevoluciones, kilómetros totales y parciales y medición de combustible.

Su protector de aluminio es intercambiable. Contamos con un hueco porta objetos con toma USB que viene muy bien para la carga de tu móvil.

Escape:

De serie la italiana incorpora un escape Termignoni de doble salida homologado para su uso en carretera con diseño muy acertado y un sonido agradable pero con carácter.

Suspensiones:

En este apartado la Ducati monta en su tren delantero una horquilla telescópica invertida Kayaba con un diámetro de 41 mm y un recorrido de 150 mm. Mientras, en la parte trasera cuenta con un monoamortiguador hidráulico 150 mm de recorrido y con regulación en precarga.


 

Scrambler

Husqvarna Svartpilen 701

Futurista, la más bestia, divertida, agresiva y con diseño cuidado pero muy ¨ella¨. No todo el mundo la entiende pero quien sabe captar su mensaje queda atrapado en concepto y diseño. Así son la familia Svartpilen y Vitpilen de Husqvarna.

Hoy nos toca hablar de la Svartpilen 701. No, no es una Scrambler, y está más cerca del Dirt Track de la Ducati por neumáticos y porta números, que del concepto que sigue a rajatabla la Triumph, pero en realidad Husqvarna en esta moto ha ido por libre.

Aunque en el modelo se ha mirado hacia el futuro vemos inspiraciones en el pasado, pero con pocos tintes clásicos. Y no es por no tener historia off-road clásica precisamente, la marca de origen sueco ahora en manos de austriacos, podría haberse inspirado a la perfección de la moto que lució Steve McQueen en 1971 en el afamado documental ¨On any Sunday¨, la 400 Cross, con ese depósito de aluminio que hace las delicias de cualquier amante de lo clásico. Pero en Husqvarna han querido desmarcarse creando algo completamente nuevo en concepto.

Motor Husqvarna Svartpilen 701.

Propulsada por un moncilíndrico de 692cc de última generación, la Svartpilen recuerda mucho a una moto de campo por su fuerte carácter, siendo el motor más potente y con más capacidad de subida de revoluciones de las tres motos que nos ocupan. 75 CV con 72Nm de par a 6.750rpm son los responsables de la patada continuada que brinda al piloto esta moto gestionada por un sistema de control de tracción desconectable, por si quieres pasarlo en grande en campo.

En cuanto a la inyección electrónica de combustible está gestionada por el moderno sistema de acelerador sin cable ride-by-wire, que ofrece una entrega de potencia muy precisa e instantánea.

Equipada con caja de cambios de seis velocidades Quick Shifter con un funcionamiento digno de aplauso, tanto para subir como para bajar de marcha sin embrague cada vez que te apetezca, que serán muchas en cuanto te acostumbres.

El sistema de escape cuenta con un presilenciador en acero y un bonito silencioso en negro, a juego con el resto de la moto. Como hemos dicho desde un principio la ¨Husky¨ es especial y te puede encantar o la puedes odiar. Son esos diseños que no dejan impasible a nadie y esto le afecta a toda la moto, incluido, como no, al escape.

Husqvarna anuncia revisiones cada 10.000 km por sus altos niveles en calidad de materiales utilizados y sus innovadores procesos de producción. Sin duda un gusto para el usuario.

Parte ciclo Husqvarna Svartpilen 701.

En este apartado la Svartpilen también saca pecho. Husqvarna ha querido cuidar todo el conjunto y la parte ciclo no ha sido menos, con un chasis multitubular en acero al cromomolibdeno de diseño similar a la italiana. La 701 tiene un comportamiento muy bueno en paso por curva mostrándose más firme y rígida que sus compañeras de prueba. Hay que tener en cuenta que le acompañan suspensiones de calidad firmadas por WP como es el caso de una horquilla invertida de 43 mm (la más robusta de las tres) y un monoamortiguador anclado por bieletas al basculante. Además, ambos componentes son ajustables para poder adecuar tu modo de conducción a todos los terrenos y con 150 mm de recorrido.

Las llantas de aluminio de cinco palos de 18¨ pulgadas en la rueda delantera y 17¨ en la trasera montan los mismos neumáticos Pirelli MT 60 RS de estilo Flat Track que la Ducati.

Si empezamos con la palabra Brembo, empezamos con garantías, firmando pinzas y discos, de 320mm en la rueda delantera y 240mm en la trasera. El ABS BOSCH es desconectable, fundamental si quieres salir del asfalto), los frenos de la Husqvarna tienen potencia y un tacto un tacto racing, que aun siendo dosificables son más sensibles y con más mordida que los frenos de sus competidoras. Y es que, no es una moto nacida para ir suave, su invitación para ir al ataque es constante.

Panel de instrumentación / tecnología de la Husqvarna Svartpilen 701.

Con un panel 100% digital de un tamaño ¨generoso¨ la Husqvarna cuenta con toda la información básica. Además puedes optar por desconectar el ABS y el control de tracción para una conducción más deportiva, o por si quisieras disfrutarla en tierra.

Debemos decir que el medidor de combustible te puede pasar una mala jugada… tan pronto tienes tres rayas como de repente salta a reserva y luego vuelve. No es muy de fiar y esto imagino que estarán trabajando en ello porque es algo serio a solventar. Mientras tanto aconsejamos hacer medición de kilómetros con el parcial y conocer bien a tu compañera que alberga 12 litros de gasolina en su depósito.

Su iluminación, en cuanto a faro, piloto e intermitentes es Full LED, para seguir siendo fiel a ese diseño futurista con el que cuenta.

Dimensiones Husqvarna Svartpilen 701.

La más alta, con 835 mm de altura del asiento y ligera -158 kg declarados-. A la hora de conducir la moto es la que más cuerpo tiene junto a la Triumph, pero esta le saca mucho en altura y no todo el público llegará con ambas plantas al suelo, recordándonos de nuevo a la conducción en campo.

Lo más:
Cambio semiautomático
Motor 
Estética 

Lo menos:
Vibraciones
Asiento alto / suspensiones duras
Mandos anticuados

Ficha técnica Husqvarna Svartpilen 701

Detalles Husqvarna Svartpilen 701

Frenos:

La Svartpilen 701 cuenta con pinzas de freno hidráulicas Brembo en combinación con discos perforados de acero de 320 mm delante y 240 mm detrás. Ambos con ABS firmados por Bosh.
Su tacto es racing y sensible con una mordida a destacar.

Motor:

La Svartpilen 701 está propulsada por un motor monocilíndrico de 693cc y refrigeración líquida. Su potencia máxima es de 75 CV y  tiene un par de 72Nm a 6.750rpm.
Al ser monocilíndrica las sensaciones y vibraciones son mayores que sus competidoras.

Cuadro:

Cuenta con un panel 100% digital de un tamaño ¨generoso¨ la Husqvarna cuenta con toda la información básica. Además puedes optar por desconectar el ABS y el control de tracción para una conducción más deportiva, o por si quisieras disfrutarla en tierra.

Escape:

Tiene un presilenciador en acero y un silencioso negro de diseño acertado, a juego con el resto de la moto. Su sonido recuerda a moto off-road.

Suspensiones:

Las suspensiones de la Svartpilen 701 están firmadas por WP APEX. En la parte delantera incorpora una horquilla invertida de 43 mm, mientras que la parte trasera presenta un monoamortiguador conectado mediante un sistema de bieletas al basculante.
Su comportamiento está a la altura del conjunto permitiéndonos un uso deportivo.

Ergonomía

En lo que a ergonomía se refiere las tres motos cuentan con una posición cómoda propia de la categoría, con la espalda bastante erguida y las piernas no demasiado flexionadas. En la Ducati encontramos el manillar excesivamente alto, quedando los brazos demasiado elevados para nuestro gusto.

La posición de conducción en la Husqvarna nos hace estar listos para subir el ritmo en cualquier momento -tiene las estriberas ligeramente más altas y atrasadas que las otras dos- al mismo tiempo que nos permite circular cómodos, pero su asiento quizá se quede algo alto para personas de menos de 1.75m. Por su lado la Triumph es la que más cómoda nos ha resultado, quedando brazos y piernas en una posición ergonómicamente muy buena y muy cómoda, pero con mucho menos carácter deportivo que la Svartpilen.


Los motores

Comparando los tres motores, encontramos prestaciones similares en la Ducati y la Triumph. Aun teniendo esta última 10cv menos las diferencias de aceleración de ambas son mínimas gracias al empuje en bajos y medios de la británica. Por su parte la Ducati cuenta con una curva de potencia con un empuje mejor en la zona alta, con un ligero escalón de empuje en la transición de medios a altos, manteniéndose a altas revoluciones sin desfallecer.

La Husqvarna tiene un comportamiento superior en todo el rango de revoluciones a sus dos compañeras de comparativa. El monocilíndrico de la Husky derrocha poderío en toda la banda de revoluciones con una subida de vueltas también más rápida.

Respecto a las cajas de cambio el Quick Shifter de la Husqvarna gana la partida, ya que este sistema es imposible de batir con un cambio convencional. Las 5 marchas de la Triumph no la penalizan y se siente un cambio muy progresivo, gracias en gran parte su empuje en la zona baja del cuentarrevoluciones, que nos permite salir desde abajo con mucho par. El cambio de la Ducati, aun siendo suave y progresivo, la facilidad con la que podíamos encontrarnos con puntos muertos es un punto a mejorar.

El comportamiento

En el apartado de suspensiones las tres motos están perfectamente escalonadas. Las más suave de las tres es la Triumph, son las más cómodas y por ende las menos deportivas. Tenemos confort de marcha con un comportamiento muy bueno, pero no enfocado a una conducción deportiva, en parte también por la rigidez del tren delantero. En el lado opuesto encontramos a la Husqvarna, con un tren delantero mucho más rígido y un tarado de suspensiones más duro, sintiéndose todo el conjunto más firme, pero menos cómodo que la inglesa.

La Ducati está a medio camino de ambas, las suspensiones tienen un tarado medio con un rigidez del conjunto muy buena, que permite tanto ir cómodos en una conducción relajada como sentir aplomo y firmeza cuando vamos en una conducción deportiva.

El comportamiento del conjunto chasis-suspensiones en todas fue excelente, las tres son fáciles de llevar con gran manejabilidad y capacidad de correcciones. Quedando la Triumph como la más cómoda y la Husqvarna como la más deportiva, teniendo a la Ducati entre medias de las dos.

En el apartado de los frenos ocurre un poco lo mismo. Todas responden con un comportamiento excelente, con diferentes matices, que sitúan de nuevo a la Triumph como la más fácil, con potencia y tacto muy dosificable, a la Ducati entre medias, y a la Husqvarna como la más deportiva, con potencia más que de sobra y un tacto más sensible.


Opinión

En la compra de este tipo de motos el factor estético prima mucho y la mayoría se decantaran por una o por otra solo por la estética de cada una. La Triumph es fiel al diseño clásico y no hace innovaciones estéticas. La Husqvarna hace gala de un estilo rompedor que no deja indiferente a nadie, mostrando una moto futurista con guiños al pasado. Y la Ducati mezcla ambos mundos, manteniendo un aire clásico pero derrochando modernidad.

Pero dejando la estética a un lado tenemos en los tres modelos un carácter perfectamente escalonado. La Triumph se llevaría el gato al agua si buscamos una moto cómoda para el día a día, y la Husqvarna sería la elegida si lo que queremos es disfrutar de sensaciones de pilotaje. Por su lado la Ducati se situaría justo entre las dos, con capacidad de adaptarse a las exigencias de pilotaje de cada usuario.

Respecto al precio tienen prácticamente las tres el mismo, por lo que los que hayan estado esperando hasta este punto para decidir lo tendrán complicado… La Triumph Street Scrambler tiene un precio de 10.800€, Husqvarna Svartpilen 701 10.215€ y la Ducati Scrambler Full Throttle 10.890€.

 

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Texto:

Pedro García / Rodolfo Martínez

Fotos:

Javier Martínez

Publicado el 18/11/2019

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