BMW RT vs BMW GS

Dilema al viajar en moto: ¿GS o RT?

Si realmente te ves en la disyuntiva de tener que elegir entre cualquiera de las dos BMW boxer más ruteras, te adelanto que no hay una respuesta definitiva para todo el mundo. Si sigues leyendo, puede que encuentres la tuya.

Pipe Hinojosa / Pedro García
Alex Varo
18/01/2021

Hablamos de:

BMW RT vs BMW GS
Pipe Hinojosa / Pedro García
Alex Varo

18/01/2021


De acuerdo, tener que elegir entre entre una BMW R 1250 RT y una BMW R 1250 GS Adventure no es un problema. Porque si lo es, ¡bendito problema! Lo cierto es que, cuando mi compañero Pedro y servidor nos vimos con sendas unidades de prueba, no tardamos en expresar nuestras preferencias. Pedro tenía la GS, yo la RT y los dos estábamos contentos con ello. Pero era inevitable la pregunta: ¿nos las cambiamos a ver qué tal?

Cuando llevas unos días subido a una moto te acabas acostumbrando a su dinámica. Por eso es muy interesante subirte a otra moto con la misma mecánica, pero con una orientación diferente, que no opuesta. Las dos motos están preparadas para llegar tan lejos como te imagines, son muy confortables y tienen mucha capacidad de carga. Entonces, ¿por qué existen en el mismo catálogo?

Puedes pensar que se canibalizan en las listas de ventas, pero es más bien al contrario, se complementan. Para BMW, todo queda en casa.

Antes de nada hay que decir que la comparativa no es plenamente justa, pues la unidad de pruebas de la GS venía con la especificación 2021, mientras que la RT es 2020. Pero eso no desvirtúa nuestra pregunta, porque no es una comparación de prestaciones ni eficiencia, sino de maneras de abordar el viajar en moto. Hace justo un año tuve la oportunidad de rodar una tarde con una RT por las maravillosas carreteras de la sierra malagueña y quedé prendado con las capacidades dinámicas de una moto pensada para viajar. Tenía instalado en la cabeza el prejuicio de moto grande y pesada. Lejos de eso, me vi rodando entre unidades de BMW S 1000 XR con una desenvoltura inusitada. Por eso tenía ganas de probar una en toda circunstancia.

Pipe a los mandos

El mismo día que recogí la RT me reencontré con la BMW malagueña. El amplio carenado y asiento estrecho te invitan a subir sin sacar la llave del bolsillo. Dispone de todo lo que puedas imaginar para hacerte el viaje confortable: puños y asiento calefactable, pantalla regulable en altura desde la piña, radio, cierre centralizado, guanteras… La lista es infinita y todavía no he arrancado la moto. Una vez en marcha sorprende la facilidad con que se mueve la moto, con una soltura natural que no requiere esfuerzo ni concentración. El centro de gravedad está situado muy bajo y facilita las maniobras a baja velocidad. También en parado, pero los kilos están ahí y de la misma manera que el Telelever es una bendición en marcha, no lo es tanto a la hora de remar marcha atrás con la moto, pues no puedes hundir la “no horquilla” para ayudarte con el rebote de la misma. Pero se puede hacer con mis 178 cm de altura sin esfuerzo.

BMW RT vs BMW GS

Cuando llega el momento de cambiar la moto con Pedro, la GS impone. Es el mismo motor, tiene Telelever, Paralever y todo tipo de golosinas para hacer tu ruta más confortable. Pero no tiene radio, ni la pantalla se sube con un botón. ¿Es esa la diferencia principal? La verdad es que no. La moto se siente más grande porque es más alta, bastante más alta. A la hora de moverla en parado es una seria desventaja, porque con el centro de gravedad más alto permite menos inclinación lateral antes de llegar al punto de no retorno. Así que si tu dilema es una cuestión de talla, la RT es mucho más amable y con ella tienes menos probabilidades de estrenar las defensas de las culatas. Pero en marcha cambia la cosa y viene la primera sorpresa. ¡Es más cómoda que la RT! ¿Pero es eso posible?

Llegados a este punto, es difícil de medir la comodidad, pero para mi, la posición de conducción de la GS es mejor porque las piernas van mucho menos encogidas. Seguramente no notaría la diferencia en un paseo de 100 kilómetros, pero sí a partir de los 200 kilómetros o más. Ojo, que no quiere decir que la RT no sea confortable. Lo es y mucho.

Aunque haya una diferencia visual muy importante entre los manillares de las dos monturas, no lo es tanto ergonómicamente como en las piernas. Los estribos pueden ir más bajos porque la moto (en virtud del recorrido de las suspensiones) es más alta. Rozará antes la RT que la GS en un puerto de montaña, pero en ambos casos estarás ya jugando con fuego. Con ambas puedes rodar muy fuerte, pero aunque su centro de gravedad es más alto, la GS te permite más libertad de movimientos para rodar al ataque, mientras que en la RT es más “complicado”, siempre entre comillas, cargar el peso en la rueda delantera por la posición de conducción. Lo que es sorprendente en ambas motos es que son de una conducción extremadamente fácil. Ninguna de ellas te pondrá en aprietos, ambas inspiran confianza total.

La protección de la GS Adventure es fantástica y tiene que llover muchísimo para que te llegues a mojar, pero la RT es sencillamente, superior. Además de la superficie que protege a conductor y pasajero, la aerodinámica está muy estudiada a nivel de turbulencias y acústico.

Aunque sea subjetivo, reconozco que la GS me parece más bonita que la RT, más aún en la combinación de colores de la unidad de pruebas. La RT puede parecer un poco desproporcionada por su faro delantero en esta versión, aunque se ha solucionado en la versión 2021. Si vas a circular por carreteras rotas o tienes pensado ir a Marruecos, la GS es más adecuada; también es cierto que es más fácil rodar rápido con la GS. Pero han pasado unos cuantos días desde que Pedro y yo nos citamos en la sierra de Madrid para la sesión de fotos. Mientras subía por una de mis carreteras favoritas de la sierra, a ritmo pausado pero fluido, comenzó a sonar una pieza deliciosa de John Coltrane por los altavoces. Esa sensación no se me ha olvidado. Me quedo con la RT.

La opinión de Pedro

Cuando quedé con Pipe en la sierra madrileña venía de recorrer más de cien kilómetros por autopista -por el mero hecho de probarla- y de hacer curvas hasta llegar a nuestro punto de encuentro en Miraflores de la Sierra. Cada kilómetro recorrido con la nueva BMW GS 1250 Adventure me sorprendía por su polivalencia, comodidad y carácter.

Al enfrentar ambas unidades, como dice mi compañero, debemos tener en cuenta que comparten base motriz, que son motos diferentes diseñadas por y para usuarios diferentes pero que ambos modelos cuentan con un gran éxito comercial por su buen hacer a lo largo de los años. Podemos decir que ya son dos iconos del mundo de la moto y no estaríamos exagerando.

Ambas cuentan con dimensiones extremas, son muy pero que muy grandes pero gozan de una buena movilidad en parado incluso sin la ayuda que nos daría una horquilla convencional como dice Pipe. En el caso de la GS necesitaremos más envergadura a la hora de moverla, ya que en la RT todo está más bajo. Pero a favor de la aventurera diremos que es algo más ligera. Si cuentas con la altura necesaria, yo diría que a partir de 1,80 m, la GS no te pondrá en aprietos, de lo contrario, tal vez si que lo pasarás algo peor para moverla en parado. En ambos casos gozan de un muy buen radio de giro.

En cuanto a posición, con mi 1,84 m, me quedo con la GS. Tanto de piernas como de brazos parece como si la hubieran hecho a mi medida. Como dice Pipe, en la RT deberás encoger más tus rodillas y eso, con el paso de los kilómetros pasará factura.

Ambos modelos no tienen pega alguna para hacer turismo con ellas, pero como todo en la vida, cada modelo destaca en lo suyo. En el caso de la RT podríamos darle un sobresaliente en lo referente a acabados lujosos como podría ser la pantalla electrónica, las maletas con “botoncito”, la extrema protección de su carenado, su baja sonoridad y sus “chucherías”, como la radio, que convierten a este modelo en la reina de la autopista. Por su lado, la GS alcanzará el notable en este apartado. Tanto sus maletas manuales como su pantalla, su sonoridad y la no existencia de radio para “pulir” kilómetros la hace estar por debajo de su hermanastra. Ambas cuentan con calefacción en asiento y puños así que no tendrás problema en disfrutar de ellas durante todo el año.

En el apartado de carretera de montaña, la GS, para mí, se queda con el sobresaliente por su facilidad de llevarla al límite. Tanto la entrada en curva como la posterior salida serán tarea “fácil” o, al menos, más fácil que con la RT, que se quedará con el notable. Nota extremadamente alta para lo que en un principio podríamos imaginar. Porque la RT puesta en faena se mueve bien, muy bien.

Aunque no pude hacer uso de la RT en ciudad, por su volumen y baja altura del manillar perdería frente a la GS. Con esta última vas dejando los retrovisores bajo el manillar convirtiéndote casi en el “rey de la city”, sobre todo si le quitas las maletas de aluminio, tarea fácil que no te llevará más de un minuto sin necesidad de herramienta alguna.

Con respecto a la estética, aunque sea subjetiva, también me quedo sin dudarlo con la GS. Además, los colores 2021 con esas llantas doradas que recuerdan a tiempos pasados me han robado el corazón.

Para carreteras rotas o visitas a pistas, como imaginaréis, la RT suspende mientras que la nueva BMW R 1250 GS Adventure saca pecho y te grabará a fuego todas y cada una de las aventuras que estés dispuesto a vivir con ella.

Debo de confesar que yo ya sabía el resultado de mi elección antes de compararlas. Me tira lo “marrón” y la aventura más allá del asfalto y para este menester la RT tiene poco o más bien nada que decir. Con lo cual, me quedo con la GS Adventure.

Conclusión Final

En conclusión, como era de esperar, cada una tiene su público, ambas son muy válidas para recorrer grandes distancias y hacernos disfrutar cada kilómetro. Pero si tu finalidad es hacer kilómetros con todo lujo de detalles y de manera cómoda la RT será tu elección pero si, por otro lado, tienes un alma más aventurera, estás pensando en hacer pistas e incluso un viaje por Marruecos, la GS será quien cubra todas tus necesidades. Ahora es tu turno, ¿Con cuál te quedas?

Número #124: Bicilíndricas de ayer y de hoy

En el 124 hablamos de las bicilíndricas de ayer y de hoy. Probamos la Ducati Monster y la BMW R 1250 RT 2021 y te contamos cuántos tipos de bicilíndricas existen. Te mostramos en primicia cómo va la Aprilia RSV4 1100 Factory en el circuito de Misano y nos subimos a dos novedades: Triumph Trident y Yamaha MT-09 2021. Hablamos del primer motor en V y nos ponemos los pantalones Levior Meraki WP mientras probamos los aditivos Shooter de Liqui Moly. MotoSpirit, El niño de la curva… ¡Arrancamos!