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Vídeo: 10 motos de competición irrepetibles e inolvidables

Publicado el 17/08/2022

Haber visto y oído estas 10 motos de competición irrepetibles e inolvidables es algo que te marca para siempre. He hecho muchos listados de motos: peligrosas, raras, militares, míticas, feas, bonitas… pero este listado es el que me toca “la patata” más de cerca. Se juntan muchas cosas: Adoro la competición, la técnica, la valentía de pilotos e ingenieros y los momentos míticos… ¡y estas 10 moto lo tienen todo! En muchos casos me acuerdo de la moto y de su piloto…

Kawasaki Godier Genoud (1974)

Esta moto de resistencia de 1974, la Kawasaki Godier Genoud, es una moto con la que soñaba de adolescente… Georges Godier y Alain Genoud eran dos franceses enamorados, como yo, por las  carreras de resistencia. Y no eran malos pilotos. Pero decidieron retirarse para hacer la moto de sus sueños.

MV Agusta 500 (1975)

Os voy a hablar de la última moto 4T de 500 en ganar un Mundial, de la MV Agusta 500. Giacomo Agostini ganó el Mundial de 500 desde 1966 hasta 1972, ambos incluidos e ininterrumpidamente. Luego se cruzó por su camino “El príncipe de la velocidad” Phil Read pero volvió a ganar en el ’75.

Suzuki RG 500 (1976)

El primer Mundial de 500 para una moto de 2T lo consiguió la Suzuki RG500 en 1976 con un genial Barry Sheene a sus mandos. Pero es que esta moto consiguió mucho más que eso: Hizo que el Mundial “sonase” a 2 tiempos y democratizó la categoría, pues muchos pilotos privados acabaron llevando estas motos.

ELF Moto (1978)

Siempre digo que detrás de los grandes proyectos hay grandes hombres. En el caso de la ELF Moto de 1978 este gran hombre era François Guiter, un enamorado de las motos y la tecnología y convencio a ELF para hacer la moto de competición más revolucionaria. Y fichó a otro genio: De Cortanze que hizo una moto muy poco convencional con motor de Yamaha TZ 750.

Honda NR (1979)

De la Honda NR ya he hablado en numerosas ocasiones…. Pero adoro esta moto. La "todopoderosa" Honda quiso hacer un milagro en 1979 y plantar cara a las 2T de 500 cm3 con una moto de 500 cm3 también, pero de 4 tiempos. La moto era espectacular y muy innovadora: motor 4T de pistones ovales, 8 válvulas por cilindro, chasis monocasco, radiadores laterales… y ninguna de esas cosas llegó a funcionar.

Ducati 900 SS Mallol-Tejedo (1980)

En 1980 y contra todo pronóstico los españoles José María Mallol y Alejandro Tejedo, sobre una Ducati 900 SS, vencieron las 24 Horas de Montjuic, en el parque, a una cohorte de motos japonesas, sobre todo Honda, Suzuki y Kawasaki, más potentes y con equipos más poderosos…  Pero es que el circuito de la montaña de Montjuic es mágico y hay que “entenderse” con él si quieres ganar las 24 horas.

JJ Cobas BMW (1983)

Nadie creía a principios de los 80 que se pudiese hacer una moto de competición partiendo de la base de una BMW K100. Pero la BMW JJ Cobas de 1983 se encargó de demostrar lo contrario.

BMW R 80 GS Paris Dakar (1985)

Una BMW R80GS no parecía la moto más indicada para el Dakar. Pero Gastón Rahier se encargó de demostrar en 1985 que se podía ganar el Dakar con una GS relativamente cercana a la serie. Eso sí… era Gastón Rahier… y lo más sorpréndete era su estatura: Era muy bajito, menos de 1,70 m de altura, lejos de los casi dos metros de su compañero y rival Hubert Auriol.

Yamaha YZ-F 4T (1998)

A finales del siglo pasado, todo el mundo, pilotos, técnicos y aficionados, daban por sentado que las mejores motos para el off-road en general y para el motocross en particular eran las ligeras 2 tiempos. Bueno, todo el mundo no. Porque en Iwata unos irreductibles japoneses pensaba que sí era posible una moto de motocross de 4 tiempos si se hacían las cosas bien. Y 1998 nació la YZ-F; en 1999, con Andrea Bartolini, se llevó el mundial de motocross de 500. Y el motocross cambió para siempre.

Aprilia RXV 450 (2006)

¿Quién dijo que las motos de Enduro deben ser monocilíndricas? Aprilia presentó esta moto que en manos de Stefan Merriman tuvo actuaciones verdaderamente brillantes. La moto era original, preciosa y muy potente. Original por su motor bicilíndrico y su chasis que combinaba tubos de acero y planchas de aluminio. Preciosa, porque estaba cuidada al detalle y era distinta a todas. Y potente, porque se serie superaba los 50 CV. Ver a esta moto en los tramos con Merriman al manillar es inolvidable.

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