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Vídeo: Técnica: las motos de los años noventa... ¡que no interesa comprar!

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Te vamos a decir qué motos de aquella época (años noventa) no nos compraríamos ni se las recomendaríamos a nadie…

Hace poco lanzamos un vídeo dedicado a las motos japonesas más destacadas de los años noventa que, todavía hoy 30 años después, se pueden comprar y usar. Había muchas Honda, ya lo avisé al empezarlo, pero en aquella década la marca del ala dorada marcó diferencias con la fiabilidad  y eficacia de sus motos.

Hoy haremos lo contrario: te voy a decir qué motos de aquella época no me compraría ni se la recomendaría a nadie… y, qué sorpresa, no hay ninguna Honda.

Bueno, no corras tanto, sí que hay alguna Honda, lo descubrirás al final del vídeo.

Podemos empezar con una moto que cité en el vídeo anterior: la Suzuki GSX-R 750 de 1992, la primera con motor “de agua”, que tuvo serios problemas de motor (el recubrimiento del escape se desconchaba, parte iba a los cilindros y…). La última SACS (1991) es otra cosa, y las SRAD (1996 en adelante) también, pero la “del 92”… no. Ojo que un motor reparado (hubo llamadas en garantía) será otra cosa, pero cuando han pasado 30 años…

Otra moto que se ganó mala fama por su fiabilidad fue la Kawasaki ZZR 1100. Aquel motor era una delicia cómo empujaba y corría, pero muchas acabaron con problemas de bielas, de hecho hay quien dice que es solo cuestión de tiempo que esa catástrofe interna ocurra. Realmente tiene que ver con el engrase de la biela del tercer cilindro, usando buen aceite, importante con el nivel al máximo siempre, podría no ocurrir. Pero, de nuevo, cómo conoces seguro la historia de una moto con 30 años.

Seguimos con motos “noventeras” con mala fama, y aquí me temo que empezamos con las italianas. Ducati no tuvo su mejor momento por entonces, mejor dicho la marca de Bologna fue víctima de sus proveedores, porque las motos sufrían averías, algunas graves, por culpa de piezas “tontas”. Te contaré una que no sé si es muy conocida, pero vi con mis ojos varias veces: el sensor de la presión del aceite del cárter (una pieza de ¿un euro?) se agrietaba por el calor y, claro, por la grieta salía aceite del motor a presión… a veces manchando directamente la rueda trasera. Aparte del peligro inmediato para el piloto, si la moto perdía mucho aceite imaginarás la consecuencia. Qué diferencia, tengo que decirlo, con las Ducati de ahora.

Tampoco su “hermana” Moto Guzzi se salva: no recomendaría comprar una Ducati de los noventa para usarla (¡porque tendría con mucho gusto una 916 en el salón!) pero tampoco una de las motos de Mandello del Lario… Recuerdo muchos tubos de escape sueltos o rotos, y otros problemas también derivados de la (desastrosa) industria auxiliar transalpina de la época. Los británicos tiene el mito de su famoso Doctor Lucas, cuya electrónica dejaba tirados a los motoristas con toda suerte de problemas, pero los italianos tuvieron sus propios “Lucas” hace treinta años.

En el otro vídeo recomendé la Yamaha FZR 1000 Exup, porque es un mito y si no viajamos con ella su consumo de aceite no será un problema. Pero mencioné este problema, y es común a las FZ 750 (también con culatas de cinco válvulas) y la FZR 600. Tuve una FZR 600, me pareció maravillosa y aprendí a ir (quizás demasiado) deprisa con ella, pero a largo plazo no era una moto intersante, lo sé porque sufrí otra FZR 600 en casa (mi mujer) y el día que la vendimos lo celebramos. No solo por el consumo de aceite del motor: el chasis y basculante en acero daban guerra, los frenos necesitaban mantenimiento frecuente… No, no me compraría una ni la recomiendo.

En aquella época hubo algunas motos más que no recomendaría, pero que no fueron tan populares y por eso ahora pueden tener el encanto de la rareza. Un ejemplo es la Suzuki TL 1000 S: en realidad el motor de esa moto fue una joya, y treinta años después lo lleva la trail V-Strom 1050 casi tal cual, cosa que dice mucho a su favor. Pero esa moto fue un poco experimento, con un chasis justo y un amortiguador trasero que no fue buena idea (rotativo) y en algunos mercados la llamaban “hacedora de viudas”, no digo más.

Bueno ya estamos acabando este vídeo y al principio adelanté que habría alguna Honda… Pues sí, pero no es solamente una Honda. Ahora es cuando algunos me vais a querer quemar en la hoguera, una hoguera alimentada con mezcla de gasolina y aceite: yo no me compraría ni recomiendo ninguna de las 125 “dos tiempos” de aquella época. ¡Ninguna! No, tampoco la Honda NSR (con chasis de fundición de aluminio).

Ya sé lo bonitas que son las Cagiva Mito o las Aprilia Futura, lo racing que son las Gilera SP o la Crono, que la Freccia 125 superó con buena nota una prueba de 25.000 kilómetros, etcétera, pero me habéis pedido que sea sincero y lo seré. Esas motos eran delicadas, el motor necesita mucho cuidado y revisiones o limpiezas frecuentes, se puede sucumbir fácilmente a prepararlo al límite, y al final en la práctica y en carretera son motos que corren igual o menos que una 250 moderna (no hablemos una 500). Hice muchos kilómetros con ellas y al final era una pelea cuando había viento en contra o cuesta arriba… Soñemos con ellas, pero no las tengamos en el garaje si es para usarlas.

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