Ducati Scrambler: Hipsterbike

DucatiScrambler o ScramblerDucati, la cuestión es que estamos ante una moto que marca un hito en la firma italiana. El mito de los 70 vuelve a la vida como una moto neo-retro, actual pero vintage, y de filosofía alternativa y desenfadada.

Autor:
Roberto Ruiz
Foto:
Ducati
Publicado el 23/04/2015

ASPECTOS POSITIVOS

Diseño
Manejabilidad
Par motor

ASPECTOS NEGATIVOS

Sin nivel de combustible
Sin indicador de marcha
Horquilla no regulable

Vistes con el look que lo hacían tus padres hace 50 años pero llevas en el bolsillo un smartphone de última generación, te peinas como los cantantes de los años 70 pero nunca sales de casa sin tus cascos para escuchar música, usas camisas abrochadas hasta el último botón y dejaste de usar lentillas para comprarte unas bonitas gafas de pasta y, por supuesto, jamás habías tenido semejante barba. Sí, eres hipster, te gusta combinar lo clásico con lo moderno, no dejas ni un detalle sin cuidar y sientes que estás a la última. Es decir, eres clavadito a la nueva Ducati Scrambler.

La Ducati Scrambler ya tuvo su protagonismo en el mercado en los años 60’ cuando se lanzó en Estados Unidos, y ya en los 70’ llegó a España en versiones 250, 350 y 450. Esa época con esa ropa y esos peinados tan de moda hoy día ¿recuerdas? Una 450, por cierto, que fue la primera Ducati producida en serie con culata de distribución desmodrómica.

Ahora Scrambler llega como algo más que un modelo, más bien como una marca propia, una división de Ducati como lo podría ser Vespa respecto a Piaggio, y de hecho no hay una Scrambler, sino cuatro modelos ScramblerDucati: la Icon que te mostramos en esta primera toma de contacto, la Classic, la Urban Enduro y la Full Throttle, todas creadas sobre una misma base pero cada una de ellas con su propia personalidad.

La puerta de entrada a Ducati

La llegada de la última Monster 821, cuya prueba puedes ver en el número 45 de Moto1Pro y frente a la Kawasaki Z800 en el número 49, significó la desaparición de las Monster de menor cilindrada, tecnología más modesta y menor precio, ya que la Monster 696 salió del catálogo y la nueva 821 (una moto de 11.240€ y alta tecnología) pasó a ser el primer escalón de la firma italiana.

Pero eso se acabó gracias a la nueva Scrambler. Su motor de 803 cc proviene de la Monster 796, con refrigeración aire/aceite, pero ha sido adaptado y suavizado para que ahora sea más amable y acorde al concepto Scrambler. Se ha aumentado el par abajo a base de usar un árbol de levas más conservador y de redimensionar su mariposa. Se disminuye la potencia máxima, pasa de 87 a 75 CV, y la cifra máxima de par de 68 Nm se entrega ahora a 5.750 rpm, unas 500 vueltas antes que en la 796, por lo que la zona cómoda de uso se encuentra en una zona más tranquila del motor, disponible a poco que abrimos gas.

Tecnológicamente la Scrambler también llama la atención, pero en este caso por mostrarse sencilla y sin aditivos, como Dios la trajo al mundo. Ni modos de motor, ni controles de tracción ni ningún extra de esos que nos traen los últimos avances. ABS de serie, eso sí, pero para de contar. Y no es por racanería, sino para conseguir una moto pura, sin contaminar, y además para ofrecer un precio más ajustado con el que desmarcarse como la puerta de entrada a Ducati. De este modo tienes la ScramblerIcon amarilla por 8.350€, por 100€ más si la quieres en rojo, y las Classic, Urban Enduro y Full Throttle por 9.850€.

Ducati Scrambler

Máxima personalización

Si echas una ojeada al catálogo de accesorios que Ducati pone a tu disposición para que configures la Scrambler a tu gusto quedarás asombrado. Silenciadores Termignoni, sistemas de escape por arriba, bolsas laterales, maletas, asientos de diferentes diseños, diferentes tapas laterales, llantas, guardabarros, embellecedores, protectores, una pequeña cúpula, manillares, estriberas… Es decir, puedes tener una Icon básica y convertirla en cualquiera de los otros modelos a base de accesorios, o combinarlos todos como te dé la gana para conseguir una moto única. Además, puedes montar puños térmicos o alarma antirrobo, también como extras.

Pero el rollito Scrambler va mucho más allá de tener una moto de cuidadísimo diseño y unos componentes a un buen nivel como verás en nuestro apartado de detalles, sino que no serías un verdadero Scrambler si no fuera gracias también a su amplia gama de complementos para ti. Chaquetas, sudaderas, camisetas, calzado, guantes, cinturones, gafas, cascos… lo que quieras, todo a juego con el concepto Scrambler y, como puedes imaginar al tratarse de Ducati, con un buen gusto que marca la diferencia. Todo lo necesario para que tu lado más hipster se realce aún más.

Como ves al diseño de las Scrambler no les falta un detalle. Faro redondo, depósito redondeado, líneas suaves, una trasera esbelta y sin asas para no manchar el colín, un cuadro de instrumentos pequeño y esférico, un manillar limpio bien al aire… Vamos, una moto hecha para ser mirada durante horas, perfecta para aparcarla junto a ti mientras te tomas algo en una terracita del centro de tu ciudad.

Diversión y buen rollo

Y todo esto está muy bien, pero no estaría tan bien si la Scrambler fuera simplemente una moto de salón, y no sólo de un salón de la moto, sino del propio salón de tu casa para poder verla cada día desde tu sofá. Ahora olvida todo lo hipsteriano que te contamos antes, ponte el casco y sácale a la Scrambler todo el partido que es capaz de ofrecer.

Para esta primera toma de contacto Ducati nos dio la oportunidad de rodar con ella por las inmediaciones de Barcelona y hacer una buena sesión de curvas para conocer bien su comportamiento dinámico. En autovía vas especialmente expuesto, la posición es muy erguida y la protección nula, por lo que no te apetecerá nada de nada jugártela con los radares y llegarás a la conclusión de que ir a 120 km/h no está tan mal. ¿Quién dijo prisas? Tienes motor de sobra para ir mucho más allá, pero tu cuello y cabeza te pedirán que por favor no lo hagas.

Cuando llegas a la zona revirada es cuando compruebas lo equilibrada que está la Scrambler. Su motor tira, más de lo que te podría hacer pensar su estética de moto tranquila, y se ha suavizado esa primera entrega que antes te provocaba pequeños tirones al abrir el gas. Todo el ciclo está a un muy buen nivel y es complicado sacarle grandes pegas. La horquilla delantera no es regulable, sí, pero su tarado de serie lo hace todo lo suficientemente bien como para disfrutar sin sacarle los colores, ni a ella ni al equipo de frenos. El ABS es de serie e interviene sólo lo justo y necesario, cosa a agradecer.

Su ancho manillar te permite unos rápidos cambios de dirección, tirar la moto de un lado al otro no requiere ningún esfuerzo, y eso que sus grandes neumáticos de corte mixto, al más puro estilo trail, no transmiten precisamente esa sensación cuando los ves. La Scrambler es ligera, mucho, y su peso ya en lleno es de 186 Kg, lo que le da alas a cada movimiento. El centro de gravedad es muy bajo, por lo que la manejabilidad gana aún más puntos, y además la altura del asiento, a 790 mm y rebajable a 770, le pone las cosas fáciles a los menos altos y al público femenino. En ciudad sólo le hemos encontrado un problema, y es que el radio de giro es poco generoso, por lo que girar sobre nosotros para aprovechar los huecos del tráfico no será una tarea especialmente fácil, una lástima.

La Scrambler es divertida, desenfadada, de esas motos que transmiten buen rollo cuando las conduces, que te permite ir rápido si lo quieres pero que también te hará disfrutar de una conducción relajada, con una posición de conducción y un asiento que son todo confort, para ti y tu acompañante. Una moto diferente, un nuevo concepto de Ducati que se aleja de la tecnología más sofisticada, no como el resto de sus hermanas, y que comienza una historia de amor con los amantes de las motos neo-retro que no ha hecho más que empezar.

Detalles de la moto

Ducati Scrambler

Es una de las grandes bazas de las Scrambler, y de cualquier Ducati también en general, pero en este caso se trata de una moto de corte neo-retro, minimalista, redondeada y de líneas limpias. Su capacidad de personalización no tiene fin y su diseño puede ser el que se le antoje a su dueño, con un amplio catálogo de accesorios originales con los que dar rienda suelta a la imaginación.

Ducati se ha basado en el motor de su Monster 796, refrigerado por aire, para conseguir el motor de la Scrambler, pero rebajando su potencia en 12 CV para conseguir una cifra final de 75 CV, mejorando la entrega en bajos y medios para conseguir una respuesta más inmediata. Los 68 Nm de par se dejan notar además con una muy buena patada al golpe de gas.

Ducati Scrambler

Totalmente digital, minimalista, de diseño clásico por fuera pero muy moderna por dentro. La pantalla es circular y algo pequeña, aunque tampoco es necesario ofrecer una gran cantidad de información. Echamos en falta un indicador de nivel de combustible, más allá de un simple chivato de reserva, y no estaría mal tampoco un indicador de marcha engranada.

Ducati Scrambler

La filosofía de la Scrambler no ofrece muchos lujos en este apartado, pero por eso mismo tampoco tiene grandes exigencias para el equipo de suspensiones. Delante se sirve de una horquilla invertida Kayaba de 41 mm de grosor y 150 mm de recorrido, sin posibilidad de ajustes, mientras que detrás se basa en un monoamortiguadorKayaba regulable en precarga y con un recorrido de también 150 mm.

Texto:

Roberto Ruiz

Fotos:

Ducati

Publicado el 23/04/2015

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