Pont Grup Circuito de Ascari
Club Pont Grup Safety School en el Circuito de Ascari

Pont Grup ha realizado su curso de conducción segura un año más en el espectacular circuito de Ascari, con la colaboración de ZK competición, y nosotros hemos estado allí descubriendo el increíble despliegue de Pont Grup.

Autor:
Álvaro Guardia
Foto:
David Maldonado
Publicado el 09/08/2017
Pont Grup Circuito de Ascari

Pont Grup realiza para sus asegurados un curso de conducción cada año: el Club Pont Grup Safety School. Esta edición del 2017 trataba sobre la conducción segura y preventiva en ciudad y tendría lugar en el exclusivo Circuito de Ascari, todo un privilegio de circuito, cerrado fuera de eventos especiales como este.

El Club Pont Grup Safety School de 2017 es un curso enfocado a la conducción segura en ciudad, y aunque suene contradictorio, el circuito de Ascari es el mejor emplazamiento para el desempeño de tal curso. El Circuito de Ascari es un circuito que no tiene nada que ver con los circuitos normales tal y como los entendemos. Es un circuito a la vieja usanza, pero en perfecto estado. Particularmente me recordaba bastante al circuito madrileño del Jarama, pero con un asfalto impoluto y unas instalaciones increíbles. Sin duda era un entorno privilegiado que solo gracias a un evento como este, permitía conocer este paraíso de la automoción.

Pero entrando en detalle, se trata de un circuito con muchos rasantes, muchas variables, curvas ciegas, muros, encinas que se rodean…etc.

El Circuito de Ascari pareciera que lo construyeron “encima de lo que había”; el trazado se desenvuelve como una lengua de asfalto a lo largo de la orografía del interior de Ronda. ¿Qué hay una colina? el trazado sube y baja. ¿Qué hay un árbol? el circuito la rodea. Esto, añadido a una serie de curvas muy cerradas y lentas, con un par de chicanes de muy poco ángulo, permite simular muy bien situaciones extremas que podemos encontrar en la vía pública.

Una de mis frases favoritas, que más escuchaba al principio de mis inicios en el mundo de la moto y que más veracidad reúne es: “Un dia en circuito equivale a un año en carretera”.

Este curso no podía redefinir mejor esta frase, ya que en un dia en circuito llegas a conocer tu moto como no podrás hacerlo en carretera, esto es, llegando a su límite. Esto es solo es viable en un circuito cerrado, bajo unas condiciones de seguridad y espacio preparadas. Una vez conoces el límite de la moto y tú límite, dispones de una noción del riesgo mucho más tangible y real. Esto es uno de los puntos con los que me quedo del curso y pilar principal en el que Pont Grup  apoya el resto de conceptos aprendidos en la jornada del Pont Grup Safety School.

En mi caso particular me vino bien como refresco, para recordar pequeños detalles que había ido olvidando con el tiempo, puesto que soy un asiduo a circuitos, pero no a cursos de conducción.

Fui testigo de evoluciones de muchos participantes, evoluciones que me costaba dar crédito ver. Recuerdo un caso en particular, un chico con una MT-07, que al principio del día iba rápido, suelto, pero en cuanto se le atragantaba una frenada (sobre todo curvas ciegas que aparecen derrepente) le invadía la falta de reacción, la situación le superaba, y cometía pequeños fallos, que a lo largo del día, pude observar cómo supo dominarlos con los consejos que impartían los monitores. No hablo de ritmo o de que entrase más rápido en curva, no, eso ya lo sabía hacer bastante bien, a pesar de llevar una moto no R. Hablo de la capacidad de reacción bajo la templanza necesaria para gestionar la situación en el límite de tiempo y espacio que le suponía haberse despistado en una frenada, o una curva muy cerrada, tal y como nos puede suceder en ciudad; un camión repentino, una frenada sobre una alcantarilla … todos estos imprevistos, para los que no existen técnicas específicas, pero donde sí existe una capacidad más entrenada de reacción, una capacidad de exigirle a la moto lo que aún no crees que pueda hacer hasta que no la llevas al límite. Sin duda, este chico cuando acabó el curso, no sé si era más rápido que al empezar, pero desde luego si era más coordinado, más capaz, más experimentado, más conocedor de su moto, con más confianza, y sobre todo, más seguro.

La organización estuvo muy bien resuelta, no se trataba de un briefing inicial y a tirar millas en el circuito. Se comenzaba con unas clases teóricas de mano de los monitores y directores de Pont Grup, con una parte más teórico-pasiva, y otra parte más dinámico-técnica a manos de los monitores de ZK competición, que te mostraban cómo aplicar los conceptos a través del manillar de la moto, y hacer llegar del neumático al asfalto todo lo que tú quieres y necesitas que haga. 

Mientras atendía a la clase teórica, ví que muchas cosas ya las sabía, pero otras tantas las realizaba por puro instinto, y ver el “porqué” de tal acción o reacción, me ha hecho ser mucho más consciente de la necesidad de aplicar estos conocimientos. Con esto hago hincapié que no es solo un curso para primerizos, sino que tiene beneficio también para los más experimentados. Servidor, piloto de moto3, supersport 600, probador de neumáticos y más de 100.000km en carretera y viajes, puedo dar fé de ello.

Tras la primera clase teórica, se salía a pista para tener toma de contacto, pero siempre con los consejos presentes en tu cabeza. El monitor nos iba observando única y personalmente a uno durante dos vueltas, y así hasta el final de tanda. Tras esto, volviamos a sala teórica, y se repasaban conceptos, se exponían nuevas experiencias vividas en pista que tengan relación con situaciones límite, y se estudiaban ahora más enfocando la conducción a circuito, aplicando la solución más óptima.

Y vuelta a pista, para terminar de redefinir lo que fuera de un circuito no podrías hacer. Extrapolando todo este curso a mi experiencia personal, fue de lo más curioso, ya que todo lo que enseñaban, me dí cuenta que ya lo aplicaba de forma inconsciente, pero no lo sabía. Tras el curso, soy consciente de muchas acciones que hago que antes no lo era, y eso me da un mayor control, o mejor dicho, un mayor conocimiento de cara a ser preventivo y ganar tiempo ante una situación límite.

Yo no había entrado nunca en el Circuito de Ascari, y solo la oportunidad de entrar me quitaba el sueño la noche anterior. Además, para darle más posibilidad al curso, no fuí con mi propia moto (zx6r), con la que he hecho infinidad de rodadas y circuitos, sino que me ofrecieron una Yamaha R1 2007, una moto de palabras mayores, sin electrónica, y que yo desconocía. Esto añadido a un circuito que también desconocía, y con un trazado muy particular … era perfecto para poder empaparme de la teoría y conocer su aplicación

Salí a pista más frío que el pecho de una rana, todo venía demasiado rápido, todo se me iba acumulando poco a poco en la cabeza… como el chico de la MT-07.

En la segunda salida a pista, en vez de preocuparme en bajar tiempos, como suelo hacer cuando voy a circuitos, me paré a pensar todo lo que habían explicado en la teórica, y sin prisas, ya que íbamos en grupo, fuí aplicándolo. Me olvidé de mis conocimientos de circuito y que estaba en un circuito, y me imaginé en una carretera de montaña sin líneas discontinuas (tampoco fue muy difícil) y la cosa cambió radicalmente. La moto parecía que la conocía mucho más, descubrí cuando empezaba a quejarse y hasta donde yo podía exigirla.

La tercera tanda, seguí con mi mentalidad de ir asentando y aplicando lo que podría suceder en la vía pública, y cuando quise darme cuenta, estaba yendo muy fluido y con un conocimiento de los intervalos de tiempo, frenada y reacción que antes no era consciente.

Una vez finalizado el curso, tenía curiosidad por comparar la opinión de un usuario de moto R, y la de otro usuario de moto menos deportiva y más tipo Trail. Las conclusiones eran iguales, variando algunos aspectos de posición sobre la moto, ya que lo que más se instruía eran conceptos sobre ti mismo, sobre el conductor, y por supuesto su aplicación sobre la moto, pero sin duda, quedaba en manifiesto que la raíz de muchos problemas, o la solución de los mismos, es en un mayor porcentaje el conductor, no la moto.

Esta universalidad fue, bajo mi punto de vista, la clave del éxito de esta edición del Pont Grup Safety School, un curso de conducción en moto que solo una aseguradora especializada en seguros de moto sabría.

El Circuito de Ascari es increíble! y los de Pont Grup son conocedores de las dosis perfectas y nos dejaron con ganas de repetir!
 

Texto:

Álvaro Guardia

Fotos:

David Maldonado

Publicado el 09/08/2017

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