Prueba BMW R 1300 R: la bóxer naked más deportiva y potente
ASPECTOS POSITIVOS
ASPECTOS NEGATIVOS

Cilindrada

Motor

Potencia

Peso

Carnet

Precio
La familia BMW bóxer (todas las R 1300 que son cinco) tiene dos elementos notablemente diferentes de sus hermanas: las “R” (naked) y “RS” (sport-turismo) no montan suspensión delantera Telelever (tienen una horquilla invertida convencional en su lugar) y tienen una orientación más deportiva que las otras, las trail GS y Adventure y la rutera RT. Hace poco pudimos probar la BMW R 1300 RS y nos dejó muy convencidos, es una moto que nos gusta en todos los sentidos y que se adapta muy bien tanto al uso diario como a las salidas para quemar adrenalina (incluso me atrevería a decir en circuito) pero que también es muy buena para viajar, ya sea solo o acompañado. Una auténtica “Sport Turismo” de las que ya casi no quedan.
Pero hoy toca hablar de la otra R 1300 deportiva, la naked BMW R 1300 R, que sobre el papel es la misma RS desprovista de su carenado y con un manillar plano de tubo en lugar de semimanillares… El precio de partida (17.800 euros frente a los 18.460 de la RS) y el peso (227 kg frente a 233 kg en seco) dejan ver efectivamente lo parecidas que son, pero eso engaña mucho. Con la “naked” nos hemos encontrado una moto bastante más radical y deportiva, mucho más que la “tranquila” RS en comparación, y eso nos lleva a una conclusión que desvelamos al final de la prueba respecto de cuál recomendamos...

BMW R 1300 R 2026
Introducida el año pasado, es la BMW bóxer 1300 más asequible y ligera, además de distinguirse como señalamos más arriba por no montar suspensión Telelever delantera. Monta una horquilla invertida tradicional, bien rígida (barras de 47 mm) y ajustable en nuestra moto de pruebas electrónicamente, como el amortiguador trasero, gracias a llevar el muy recomendable paquete Dynamic. Por unos 1800 euros este “paquete” incluye frenos mejorados (pinzas radiales mejores), las suspensiones con ajuste dinámico electrónico (puedes regularlas desde el menú y se ajustan en marcha) y, además, el sistema ASA de embrague robotizado (sin maneta) y cambio automático (aunque conserva la palanca y actúa como QuickShifter en modo manual). Si sumas lo que estas cosas cuestan en otras motos de otros fabricantes, verás que esos 1800 euros son una inversión muy buena en esta BMW.

Respecto del motor, pues no hay novedad: el bóxer 1300 de última generación con sus dos pistones de 106,5 mm de diámetro y 145 CV de potencia a unas bastante tranquilas 7750 rpm, con un notable par máximo de 149 Nm que sería el equivalente al empuje de un motor de 1500cc. Gracias a su diseño y el uso de la distribución variable ShiftCam este motor sorprende por su suavidad (no parece bicilíndrico y a bajas vueltas) y no está extento de carácter cuando aceleramos con ganas. La electrónica está muy presente, y la pantalla TFT de perfecta visión y bastante fácil manejo con los controles de las piñas permite tener todo bajo control aunque me gustaría poder elegir entre varios “temas” para, por ejemplo, no tener siempre ese cuentavueltas lineal que tan poco me gusta (prefiero las agujas y fondo circular, aunque sea pintado en un TFT).

Mirando con lupa las fichas técnicas descubrimos algunas sutiles diferencias entre la naked R y la sport RS: la R es ligeramente más corta entre ejes (1511 frente a 1517 mm) y más agresiva también de dirección (27,5 grados de lanzamiento frente a 28 grados) aunque compensa con un avance algo superior (127 mm frente a 122 mm); un discreto amortiguador de dirección mantiene tranquilo el tren delantero. Montan las mismas ruedas, con llantas de fundición ligera y neumáticos en medidas 120/70-17 delante y 190/55-17 detrás. Los seis kilos de diferencia con la RS se justifican con el carenado, aunque la R podría ser más ligera sin las protecciones/embellecedores de los radiadores que nacen en el depósito de gasolina y que, al unirse visualmente a los cilindros, le dan un aspecto menos esbelto (además de algún kilo de más en la báscula). El faro es totalmente LED con una forma algo ”chata” que tampoco contribuye en mi subjetiva opinión a la estética: soy más de naked con faro redondo, o si acaso formas agresivas... mejor conseguidas que éstas. No encontramos a nadie que contradijera nuestra opinión con esto.

Una naked muy deportiva
Nada más subirte a la BMW R 1300 R aprecias ese carácter deportivo de esta naked, antes incluso de arrancar el motor bóxer. Si en la RS teníamos dos semimanillares, pero estaban bien por encima de la tija superior y permitían una posición… “sport”… en la naked el manillar es un tubo mucho más plano (y ancho) que nos lleva más adelantados, más encima de la rueda delantera. Me recuerda a las Ducati Monster originales y no es un recuerdo de una moto cómoda sino algo sacrificada, porque carga más la muñecas y te obliga a una posición, cómo diría, más de “buscar guerra”. Ah, y esos espejos en las puntas del manillar es otra cosa que no me gusta nada, al menos por estos se veía algo pero hacen la moto más ancha (un problema en atascos).

Por eso, en el tráfico urbano o uso diario, esta R 1300 R es menos agradable que su hermana RS, y de viajar mejor no hablemos porque obviamente el viento que desvían faro o panel de instrumentos es mínimo. Si con la RS te pueden pillar a velocidad penal casi sin darte cuenta, en esta tienes que estar buscándolo. A cambio, cuando llegan los tramos de curvas, mejor si son de segunda y tercera, le ves todo el sentido a ese manillar y esa posición de pilotaje. Porque, sí, ya estás pilotando y no conduciendo: la R 1300 R pide esa “guerra” que decíamos más arriba y cuando te aplicas a sus mandos te encuentras mucho más a gusto y entiendes que ésta es su filosofía. En esos momentos, entre curvas, la BMW R 1300 R sí se disfruta, pero... ¿cuánto uso es eso al final?

También la transmisión ASA parece pedir guerra, porque como ya comentamos en la RS el cambio funciona mucho mejor si vas al ataque con cambios rápidos ya sea acelerando o reduciendo (lo hace muy bien). Si vas más de paseo, es más brusco y parece incómodo… sí, el cambio de esta moto también pide guerra. El asiento, por cierto, es el mismo que la RS con su altura de 810 mm (que parecen menos porque es estrecha en ese punto) y que pueden ser 785 o 840 mm según opciones.

Conclusión: nuestra opinión sobre la BMW R 1300 R
No he podido evitar en esta prueba de la naked BMW R 1300 R hacer muchas referencias a su hermana RS, una sport-turismo que tuvimos ocasión de probar poco antes y nos dejó muy buenas sensaciones. Son dos motos muy parecidas, también en precio (poco más de 600 euros de diferencia cerca de los 20.000 no es nada y si no la pagas al contado ya ni hablamos) o peso y características técnicas (casi idénticas). Muchos dirán que son dos motos muy diferentes, y yo estoy muy de acuerdo pero no esperaba la diferencia que encontré: esperaba una naked más tranquila y quizás algo más cómoda, más “asequible” para el piloto. Y resulta que no es así, y que la “usabilidad” de ambas también es muy distinta. Sinceramente con la RS me casaría a ojos cerrados mientras que la R la usaría como mucho algún fin de semana suelto. Si te sirve una moto divertida aunque algo incómoda, y no la vas a usar para viajar o hacer largos recorridos, la naked “R” podría ser tu BMW bóxer, no en vano es la más barata (ojo a los extras que decidas ponerle) y ligera (por poco).
Pero si me preguntas qué BMW bóxer comprar para usar mucho y de forma diversa, desde el paseo hasta el circuito (pero nada de campo, claro), pues lo tengo claro: la R 1300 RS.

La moto al detalle...

El nuevo bóxer 1300 es excelente, lo hemos repetido en cada prueba de una R, y en esta moto más ligera se aprecia más su genio.

El Pack Dynamic que montaba nuestra moto y que recomiendo al cien por cien incluye entre otras cosas el sistema ASA: embrague robotizado (siempre, no hay maneta izquierda) y cambio automático (cuando tú quieras porque está la palanca).

El menú ya tradicional BMW, con visualización “Sport” como en la RS y que merecería más alternativas o mantenerlo cuando entramos en menús. Bien la rueda en la mano izquierda para navegar y configurar.

Delante no hay Telelever sino una excelente horquilla invertida ajustable electrónicamente (paquete Dynamic), y detrás el Paralever actualizado de la generación 1300. En la foto se aprecian las excelentes pinzas de freno mejoradas del pack Dynamic.

No me gustan nada los espejos en las puntas del manillar: son un estorbo en ciudad, no ofrecen mejor visión y se descolocan fácilmente.
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