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Prueba Ducati Multistrada V2 S: esencia italiana

Prueba Ducati Multistrada V2 S: esencia italiana

Las Ducati Multistrada han ido creciendo en cilindrada y potencia hasta alcanzar su zénit en la V4. Pero queda hueco para esta magnífica V2, pura esencia.

Marisa Nocea / Josep Armengol
Lluis Llurba
15/06/2022
Prueba Ducati Multistrada V2 S: esencia italiana
Marisa Nocea / Josep Armengol
Lluis Llurba

15/06/2022


ASPECTOS POSITIVOS

Ágil, fácil y noble
Motor con genio y buen empuje
Electrónica de primera

ASPECTOS NEGATIVOS

Manillar muy ancho
Carácter soso versión A2
Precio versión S

Cilindrada

937cc

Motor

2 cil. EFI DOHC

Potencia

113 CV a 9.000 rpm

Peso

202kg

Carnet

A2

Precio

17.690 €

Probamos la más reciente versión de la Ducati Multistrada, el modelo “V2” S es su versión más equipada, y tanto la normal como la limitada a 35 kW para carnet A2. Seguramente gracias a esta “moda” de las motos trail o crossover, Ducati ha encontrado un buen filón con sus modelos Multistrada. Pero no les faltan méritos, al contrario: desde hace varias generaciones han conseguido conquistar muchos corazones pero también con mucha razón.

La evolución y la competencia obligan a ir escalando en potencia, y la Multistrada pasó de su tradicional motor V2 a versiones de éste cada vez más potente hasta dar el salto definitivo a la V4. Por eso pensamos que esta V2 mantiene la esencia original Ducati en la Multistrada, además es una moto muy equilibrada y ¡magnífica!

Prueba Ducati Multistrada V2 S: esencia italiana

Ducati Multistrada V2 S

La llegada de la Multistrada V4 en lugar de las 1260 con motor V2, de algún modo obligó a Ducati a mantener una versión más accesible de su trail, y no fue difícil: ya tenían la 950, y la han puesto al día para convertirla en esta “V2”. Es el tradicional motor bicilíndrico Testastretta con distribución desmodrómica (algo que recordemos la V4 no lleva), aquí con 937 cc, Euro 5 y 113 CV de potencia, también disponible y que de hecho probamos, con 35 kW para carnet A2.

Ducati afirma haber cambiado algunas cosas del motor: embrague (menos discos) y cambio (mejorado), en total rebajando 2 kg al grupo propulsor. Se ha trabajado más en la moto para rebajarla 5 kg, con el objetivo claro de que esta Multistrada V2 sea la más ágil de la familia (con 199 kg en seco, desde luego lo es). Lleva electrónica a la última, con IMU y acelerador electrónico y cuatro modos de pilotaje con uno para campo (Enduro) que desactiva el ABS trasero, aunque con llantas de aleación y un carenado algo expuesto no recomendaría ir más allá de caminos… La versión S, que probamos, va más allá en electrónica y monta las suspensiones “SkyHook” electrónicas ajustables y semiactivas, además de faros LED con luz de curva y cambio QuickShifter. Son cosas que suben el peso a 202 kg en seco y el precio en 2.600 euros (ya algo alto).

Más ágil, más fácil

Aparte de esos 5kg de la báscula, la Ducati Multistrada V2 se ha hecho más estrecha y baja de lo que era la 950 en la zona del asiento, que ha cambiado. Es 10 mm más baja y, con el asiento opcional que pudimos probar en la unidad limitada, baja otros 20 mm. Es, en suma, una moto ágil aunque todavía complicada para quien no pase del 1’70m, como pudo comprobar Marisa con el asiento “bajo” (que todavía, con la precarga trasera el mínimo, dejaba la moto demasiado alta para manejarla cómodamente). En cambio para mí (1,83m) el asiento original incluso  me parece algo bajo: la postura me resultaba algo extraña, sentado bajo y con el manillar anchísimo (le sobran hasta 10 cm por lado para mi gusto, por muy trail que sea). Existe un asiento más alto que, quizás, sería el que yo pondría si fuera mi moto. La pantalla parabrisas fácilmente ajustable protege bien y, al ir sentado bajo, no hace falta subirla mucho.

Lo cierto es que eso, la posición, es lo único que puedo criticar de esta moto que, quitando eso (que es un matiz subjetivo porque no me resultó incómoda sino “extraña”), lo confieso: me enamora. Tiene lo que me gusta de las Multistrada hasta ahora: esa agilidad felina, ese comportamiento muy noble (es larga entre ejes y eso la hace estable)... y sobre todo tiene ese carácter del motor Ducati V2, ese sonido, esa forma de subir de vueltas y empujar desde medio régimen. Le falta la rabia de sus hermanos mayores (1200 o 1260) arriba, pero para una moto que es - o aspira a ser - polivalente, casi mejor así. En modo Urban o Touring, el motor es suave y responde bien, y en modo Sport tiene más “mala leche”. Pero siempre es fácil y tracciona bien, algo a lo que las ayudas no son ajenas.

Cuestión de carácter

Como digo, la Multistrada V2 es una moto perfecta para “casarse con ella”, para usar cada día, hacer salidas ruteras y también para disfrutar a sus mandos cuando toque pilotar. En uso normal el consumo es bajo, en torno a 4,5 litros cada 100 km, lo que combinado con los 20 litros de depósito da muy buena autonomía. Y si le buscas las cosquillas, no llega a 6, que también me parece muy buena cifra… teniendo en cuenta que es una moto capaz de pasar de los 200 km/h con bastante facilidad (en cuarta ya los supera y quedan dos marchas). El desarrollo en sexta (unos 25 km/h por 1000 rpm) lo mueve sin tirones a bajo régimen (no es así en las “gordas”) y se le pueden poner maletas sin herrajes.

¿Y la versión limitada para carnet A2? Pues es exactamente la misma moto, en nuestro caso de color negro y con asiento bajo, pues también era la más equipada “S”. Pero con un motor mucho más dócil, aparte de que no supera esos 35 kW legales (unos 48 CV). La comparación con la normal es injusta porque además en este caso no era la versión limitable (95 CV)  sino directamente la de 113 CV, pero a mí me pareció demasiado sosa. Vaya por delante que yo entiendo que la moto limitada “tiene que ser” más fácil, más amable, pero reconozco que la esperaba “más Ducati”, con más genio. De alguna forma, es como cuando en la deslimitada pones el modo Urban, que todo es más dulce y suave... pero otro paso más en ese sentido. De hecho, hasta en modo Sport la Multistrada V2 para carnet A2, si uno se ha bajado de la “full”… echa de menos todo ese carácter Desmo. A Marisa sí le pareció que la Multistrada V2 era una moto con genio (en Sport) y que corría como otras motos del A2, ni más ni menos, así que nos quedamos con eso.

La opinión de Marisa

Cuando Josep me propuso recoger una de las Multistrada de la prueba, en este caso la versión limitada, tuve sentimientos encontrados: por una parte, nunca había llevado una moto de estas características y lo cierto es que tenía ganas de probarla y, por otro, no pude evitar en pensar si realmente lograría pasar una jornada de pruebas con ella sin algún percance debido a la altura y peso.

Me tranquilizó saber que la versión que llevaría contaría con un asiento rebajado que restaría algo de altura, y aunque ciertamente algo resta, mi sensación sobre ella seguía siendo la de no encontrarme ágil en parado, aunque al menos sí que podía rozar el suelo con la punta de los pies y echar el peso hacia un lado. Mido 1,65 metros.

En marcha me gustó bastante tanto la postura como las sensaciones, siendo suave en el modo Urban pero mostrando una respuesta más agresiva y contundente en el modo Sport. Aunque estaba encantada con ella en marcha, ir por zonas urbanas implica hacer paradas varias (stop, rotondas…), momentos en los que tenía que tener especial cuidado para que la frenada no fuera brusca y poder mantener controlada la situación al echarme hacia un lado para llegar al suelo.

En mi caso particular, necesitaría sentir mayor seguridad en situaciones en parado para apostar por una moto de estas características, por mucho que me guste y muy bien que vaya. Por supuesto, estoy segura de que muchas personas de mi estatura (e incluso menor) sí que cuentan con la habilidad para manejarse con una Multistrada V2, incluso quizás sin necesidad de rebajar la altura del asiento. Pero yo, por el momento y teniendo en cuenta que vivo en una zona céntrica, sigo viendo necesario sentirme ágil en parado para dominar cualquier situación que se me pueda presentar, y para ello llegar de una forma algo menos justa al suelo me parece indispensable.

La moto al detalle...

Prueba Ducati Multistrada V2 S: esencia italiana
Cuadro de instrumentos

La V2 S lleva el magnífico cuadro TFT de 5 pulgadas con el sistema Hands Free de conectividad y menús fáciles de usar cuando ya los conoces. La información a la vista es exhaustiva, perfecta.

Prueba Ducati Multistrada V2 S: esencia italiana
Parabrisas ajustable

No es muy ancha pero sí lo bastante para desviar el aire de casco y hombros: al ir sentados algo bajos respecto a ella no hace falta subirla mucho (muy fácil en marcha).

Prueba Ducati Multistrada V2 S: esencia italiana
Cambio rápido

Otro gadget de serie en la “S” y opcional en la versión normal, debo decir que en nuestra moto quizás por poco rodaje no era tan suave como esperábamos tras las modificaciones declaradas en el motor.

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Asiento

Dos piezas, a simple vista se aprecia el trabajo realizado para hacerlo más estrecho y bajo para el piloto. Para algunos será demasiado bajo, para otros todavía muy alto.

Prueba Ducati Multistrada V2 S: esencia italiana
V2 Desmo

Aquí está todo el genio de esta moto: genial cuando lo usas a diario por su suavidad y bajo consumo, genial cuando quieres pilotar por su carácter, respuesta y prestaciones. Por favor, que nunca dejen de fabricarlo.

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Bajo control

Para controlar todas las funciones y posibilidades es necesario unas piñas “densas”, pero Ducati consigue hacerlo de forma entendible y fácil en marcha. Además, iluminadas.

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