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Prueba Triumph Tiger Sport 660 2022: polivalencia innata

Prueba Triumph Tiger Sport 660 2022: polivalencia innata

La Triumph Tiger Sport reúne cualidades que la hacen muy buena en casi cualquier tipo de uso: diario, deportivo, de viaje, acompañado… ¡es muy polivalente!

Josep Armengol
Javier Martínez
22/06/2022
Prueba Triumph Tiger Sport 660 2022: polivalencia innata
Josep Armengol
Javier Martínez

22/06/2022


ASPECTOS POSITIVOS

Motor suave y con empuje
Comportamiento intachable
Precio y garantía

ASPECTOS NEGATIVOS

Asiento pasajero corto
Más chispa en alta (motor)
Sin caballete central

Cilindrada

660cc

Motor

3 cil. EFI DOHC

Potencia

81 CV a 10.250 rpm

Peso

206kg

Carnet

A2

Precio

9.195 €

El corazón de cualquier moto es su motor, y aquí eso cobra más sentido todavía. El día que Triumph decidió “bajar” su motor tricilíndrico pequeño hasta estos 660 centímetros cúbicos (primero para la Trident, luego para esta Tiger Sport) acertó de lleno. Con más de 60 componentes nuevos podemos hablar casi de un motor nuevo, y como veremos en la prueba dinámica marca el carácter de la moto al cien por cien: un carácter muy polivalente porque, igual que el motor está cómodo a cualquier régimen, la Tiger Sport está cómoda en cualquier tipo de uso. Da igual pasear tranquilamente que pilotar al ataque, solo o acompañado… es una moto buena para todo. Pero vayamos por partes.

Triumph Tiger Sport 660

Pocos meses después de lanzar su tricilíndrica “de base”, la naked Trident 660, Triumph anunciaba este modelo: la Tiger Sport se aprovecha del desarrollo de ese mismo motor, pero lo monta en una moto de aspecto trail y filosofía “crossover”, es decir, asfáltica al cien por cien. La receta es bastante sencilla pero como veremos se ha aplicado muy bien, porque es una moto totalmente recomendable.

Prueba Triumph Tiger Sport 660 2022: polivalencia innata

Un chasis doble viga con tubo de acero, suspensiones suficientes con una horquilla invertida Showa delante (sin regulación) y barras de 41 mm, y un basculante de acero estampado detrás con un monoamortiguador que, eso sí, lleva un ajuste remoto de precarga. Esto es algo que merece premio, porque poder ajustar el muelle trasero es imprescindible para que la moto se comporte como está previsto con diferentes cargas: nada que ver un piloto de 70 kg solo, que si va acompañado y con equipaje.

En ruedas y frenos tampoco hay nada extraordinario pero sí bueno, de serie trae neumáticos Michelin Pilot Road 5 que sí es un buen punto. Aderezado con un depósito de 17 litros, electrónica básica con dos modos de pilotaje (y control de tracción) el precio final apenas supera los nueve mil euros. Nuestra unidad de pruebas traía como extras las maletas, luces antiniebla, quilla, paramanos y cambio rápido. Lo primero y lo último nos parece necesario para sacarle provecho. Lástima que ni como opción haya caballete central, teniendo cadena.

3 cilindros: una maravilla de motor

Triumph dispone de bastantes motos con motor de tres cilindros en su catálogo, pero este 660 les ha salido “redondo”. Es un motor en de tres cilindros con un cigüeñal a 240 grados, es decir, perfectamente espaciado o equilibrado (3 por 240 son 720, es decir las dos vueltas de cigüeñal que completan el ciclo 4T). Por debajo de 2000 vueltas es suave como un tetracilíndrico, puedes ir en sexta a 40 km/h y al abrir gas tirará con suavidad y sin titubeos.

A partir de 4000 empieza a roncar de otro modo y se nota que empuja con más fuerza, desde 6 a 7000 empuja más en serio y desde ahí ya estira… pero sin rabia en la zona alta. De hecho, el corte de encendido te sorprende, en torno a 10.500 vueltas, cuando el motor seguía empujando aunque no de forma furiosa. Son 81 CV, que cunden mucho abajo y medio régimen y que rinden bien arriba, pero no es un motor que exija bajar marchas.

Es, sinceramente, uno de los motores más agradables del mercado, y solo el aspecto un poco deportivo de la Tiger Sport (“Sport” es eso ¿no?) te hace echar de menos una estirada o potencia final más excitante. De hecho, yo le montaría un desarrollo más largo para aprovechar mejor ese empuje: la sexta tiene unos 20 km/h por cada 1000 rpm y eso significa que, a poco que las condiciones sean favorables, se llega al corte de encendido en esa marcha.

Además, la primera es tan corta que apenas las usas para arrancar… es tan suave que en ciudad callejeas a baja velocidad en tercera o cuarta. Además de todo esto, no gasta mucho: por debajo de 5 litros cada 100 kilómetros sin ir despacio me parece buen resultado, y los 17 litros del depósito permitirán repostar cada 300 kilómetros con buen margen.

Equilibrio general

Ya he comentado lo equilibrado del motor, un prodigio de suavidad, pero es que la Tiger Sport entera es una moto equilibradísima. De comportamiento impecable, es muy ágil y fácil de meter en curva o alterar trazada ya inclinado, y la estabilidad es impecable incluso explotando a fondo sus prestaciones. La electrónica es un poco conservadora: en “Rain” es lo lógico y apuesta a lo seguro, en “Road” es más permisivo pero en cuanto pilotas un poco al ataque verás el testigo avisando que entra en acción (se nota poco el corte). Bueno, si llegas a eso, es que ya vas bastante deprisa...  

La pantalla parabrisas parece un poco estrecha pero desvía perfectamente el viento del casco, además se puede ajustar en marcha (aunque va un poco dura y recomiendo hacerlo parado). No genera turbulencias, y las maletas encajan muy bien en los anclajes previstos, quedando lo más estrechas posible (cabe un integral en cada una de las laterales). Las maletas no perjudican la estabilidad tampoco y el baúl es un respaldo perfecto para el pasajero.

Los frenos ABS no tienen IMU pero no son demasiado intrusivos, y las suspensiones hacen muy bien su trabajo: no son regulables, pero… no las hubiera tocado si lo hubieran sido. Salvo lo comentado de la precarga trasera, que hasta puede tocarse en marcha: bravo.

La verdad es que la Triumph Tiger Sport es de las motos que he probado últimamente que más me ha gustado. Es realmente versátil, como titulé, la reina de la polivalencia, ya sea para uso diario, o irse de viaje a la otra punta del continente. Es muy cómoda (para mi 1,83m perfecta, para menos de 1,70m ya algo alta de asiento). Mira, directamente: es mi nueva referencia como moto media para todo uso. Creo que el precio es muy bueno y le gana la partida a motos muy establecidas pero que no tienen tan buen motor ni equilibrio general. Enhorabuena, Triumph.

La moto al detalle...

Prueba Triumph Tiger Sport 660 2022: polivalencia innata
Cuadro de instrumentos

Totalmente digital que combina bien cifras y gráfica de revoluciones, entre otros datos, es legible y ofrece buena información.

Prueba Triumph Tiger Sport 660 2022: polivalencia innata
Parabrisas ajustable

La (algo estrecha) pantalla parabrisas es ajustable en marcha (de forma algo ruda) pero desvía muy bien el viento del casco.

Prueba Triumph Tiger Sport 660 2022: polivalencia innata
Quilla y paramanos

Dos accesorios extra de nuestra unidad, los paramanos serán útiles con el frío del invierno y la quilla para desviar agua de los pies.

Prueba Triumph Tiger Sport 660 2022: polivalencia innata
Asiento

Muy amplio y versátil para el piloto, y no demasiado alto (pero no es bajo), el espacio para el pasajero es algo justo.

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Motor

Qué maravilla es este motor de tres cilindros: suave, con buen empuje y suficiente potencia, excelente sonido… el corazón de la moto.

Josep Armengol

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Josep Armengol

Josep Armengol

Apasionado de las motos, los aviones y la tecnología, llevo más de 30 años viviendo "desde dentro" la información del mundo del motor en los mejores medios: ahora, en Moto1Pro.

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