10 claves de la Aprilia RSV4

¿Estamos ante la mejor superdeportiva del mercado? Primero la probamos en Misano y ahora la hemos vuelto a probar en Cheste, un circuito que quizás no sea el más adecuado para una moto de 217 CV… pero es que esta RSV4 ¡Va tan bien!

Máximo Sant
Edu Manzana
14/06/2021
Máximo Sant
Edu Manzana

14/06/2021


Igual que hizo Mariano Urdín precisamente con esta misma moto cuando la probó en Misano voy a comenzar por hacer unas pocas confesiones. Primera, hacía dos años que no rodaba en circuito. La segunda, Cheste no es de los circuitos que más me gustan… y menos con esta caballería, ya os contaré el motivo. Y luego, porque en motos deportivas prefiero -¿o debería de hablar en pasado?- los motores en línea a los motores en V… esto también lo explicaré.

La nueva Aprilia cumple la normativa Euro 5 pese a lo cual consigue la misma potencia que el modelo anterior y, además, más par. ¿El secreto? Pues algunos retoques aquí a allá y, aobre todo, un aumento de cilindrada. Esta Aprilia es ya una 1.100, exactamente cubica 1.099 cc y eso se nota. Y mucho.

10 claves de la Aprilia RSV4

Os decía que en circuito prefiero los motores en línea que en V, siempre me dan la sensación de ser más “progresivos”, más “lineales” y si me apuras, un poco más finos.  Pero esta V4 a 65 grados, con su particular sonido, ofrece una linealidad sorprendente y unos bajos muy utilizables. Mucho tiene que ver con la gestión electrónica de casi todo, en este caso concreto del control de tracción que lo llevaba en un previsor nivel 4 de 8.

Los frenos monobloque de 330 mm tienen mordiente y si tiras a fondo de la maneta, ya puedes agarrarte bien. Confieso que traté de poner a prueba el ABS… sin éxito. Por mucho que tiré de frenos, no hubo manera. Los Pirelli Diablo SuperCorsa hacen bien su trabajo. Son unos neumáticos que me gustan especialmente, pues agarran mucho, pero avisan. Ideales para esta moto.

Pero antes de hablar del chasis voy a hablar del circuito. El trazado de Cheste no me gusta mucho. Me gusta el ambiente, la gente, la gastronomía, pero para una moto de 217 CV se queda pequeño y hay muchas curvas enlazadas, casi todo se hace en segunda y tercera. Pensaba que era un trazado que para una Aprilia RS660 hubiese ido perfecta.

Pero esta RSV4 me ha reconciliado con Cheste. Podría decir que, salvo cuando roscas el puño, parece una 600. Pero mentiría, no recuerdo ninguna 600 que me inspirase tanta confianza ni que me hiciese “tanto caso”. Puedes trazar con tiralíneas y cuando parece que vas a perder el vértice resulta que no, que insistes y llegas, va por donde quieres. Una maravilla.

Algunos dirán que, ¡claro!, depende del ritmo. Pues ya os anticipo que despacio, lo que se dice despacio, no iba. Pero es que además confieso que yo soy “nivel medio” del montón, así que si tu eres de los míos, esta moto te va a hacer “mejor piloto”.

La gran diferencia de la “Factory” es que tiene unas suspensiones muy elaboradas, unas Öhlins NIX electrónicas. Como me dijo un compañero -y si embargo amigo- durante la pruebas, estas suspensiones “piensan por ti”. Pues piensan muy bien, porque si la versión que podríamos denominar estándar me encantó, la Factory me entusiasmó. Creo que realmente Aprilia puede que tenga la mejor moto de la categoría.

10 Claves de la Aprilia RSV4

Ya os he contado muchas cosas, pero estas son, para mí, las claves de por qué esta Aprilia RSV4 va tan bien:

1. Motor. Potente y progresivo.

La banda de revoluciones aprovechable es enorme. Empuja con fuerza casi desde 2.000 rpm, aunque yo prefería no bajar de unas 4.000 rpm.  Ha aumentado solo la carrera y ya sabéis que los motores de carrera larga suelen tener más bajos y, a mí , me gustan siempre mucho más. ¡Ojo! Decir de “carrera larga” es un eufemismo, es de carrera más larga que antes, pero sigue siendo corta, 53,4 mm frente a un diámetro de 81 mm.

2. Electrónica: Cantidad y calidad.

Una auténtica sopa de letras: ATC, AWC, ALC, AQS, APL, ACC, AEB y por supuesto, ABS. Mariano ya explicaba esto en su toma de contacto de Mugello, así que no lo voy a repetir, pero os aconsejo verlo. Aparte de los habituales ABS y control de tracción, tienen un sistema que evita los levantamientos de la rueda delantera, otro de la rueda trasera, otro para evitar oscilaciones de la dirección, otro para hacer arrancadas, otros para no pasar la velocidad en boxes… mucho y bueno.

3. Chasis: Rígido, pero “amable”.

El chasis se puede decir que no ha cambiado, pero sí el basculante, inspirado en la MotoGP, más rígido y más ligero. Lo que más me ha gustado del chasis es que es preciso, pero te inspira seguridad y da confianza.

4. Ergonomía: Para todos los públicos.

Me resultó curioso que pese a que los periodistas invitados éramos muy diferentes en estatura y complexión, todos íbamos a gusto y no hubo que hacer cambios. Las estriberas van 10 mm más bajas y el manillar es relativamente ancho y alto para ser una moto tan deportiva. Todo muy a mano y bien resuelto.

5. Aerodinámica: Confort y estabilidad.

Me encanta que las motos de calle lleven “alerones” como las de MotoGP. En el caso de la Aprilia están muy bien integrados en la carrocería y en la estética de la moto, pese a lo cual generan un apoyo de 8 kg a 120 km/h.

6. Instrumentación: Claro y de todo.

El cuadro de instrumentación es grande, claro, a todo color y se ve venga el sol de donde venga. Eso sí, necesitas echar una buena cantidad de horas si quieres sacar todo el partido que te permite esa pantalla… ten paciencia.

7. Neumáticos: agarre y progresividad.

Las motos que tuvimos en Cheste estaban todas calzadas con estas Pirelli Diablo SuperCorsa SP que como ya os he comentado son unos neumáticos que me gustan mucho pues reúnen dos cualidades que es difícil de encontrar juntas: Tienen el límite muy alto, pero avisan. A mí me dan confianza.

8. Frenada potente y dosificable.

La instalación de frenos con pinzas Brembo Monobloque, comba radial y disco delanteros de 330 mm, es de lujo. Pero además con la tranquilidad del ABS y las ayudad electrónicas daban confianza incluso frenando inclinado, algo en lo que confieso, no soy nada experto y me da respeto. Pero el ABS nunca entró…

9. Compacidad: ¿De verdad es una 1.100?

Para mi este apartado tiene mérito, porque ves la moto, incluso al lado de las 660 y es una moto no diría que pequeña, pero sí muy compacta. Pero luego te subes y a pesar de mi casi 1.90 metros de alto, no me resulta pequeña, al contrario, me siento muy cómodo. Como os decía, me parece algo digno de destacar.

10. Y… ¡que bonita es!

Lo he dejado para el final, pero no lo considero menos importante. Me parece una moto especialmente atractiva y eso que en particular el silencioso, de tamaño grande fruto del Euro 5, no me parece de lo más bonito… pero está muy bien integrado.

Y llegamos al final. Parece que si en una prueba no criticas algo, es que no eres buen periodista. Pues no estoy de acuerdo. Un periodista debe dar datos y opiniones, separando muy bien cuando es una cosa u otra. Y una prueba es básicamente opiniones… si quieres datos, tenemos una sección de fichas técnicas.

Podría decir que, para mi gusto personal, la cúpula podría ser un par de centímetros o tres más alta. Y las estriberas otros 10 mm más bajas. Pero eso sería para mi moto. Pese a lo cual la moto la veía pequeña, pero como os he comentado,  no “la sentía” pequeña. Como veis, me quiero poner crítico y no me sale… y es que criticar a esta moto no es fácil. Es una gran moto. Quizás la mejor de la categoría.

Máximo Sant Ramo

Máximo Sant Ramo

Soy un motero atípico. De pequeño me preguntaban si quería más a mi madre o a mi padre y ahora si me gustan más los coches o las motos. No lo sé, pero me gustan mucho. De hecho llevo casi ¡40 años! en esto del periodismo del motor… y no me aburro.

Número #127: Crossover

En el número 127 de Moto1Pro te ponemos a prueba. ¿Sabes qué es una Crossover? No solo te lo contamos sino que te mostramos cómo está el panorama crossover actual. Además, probamos la BMW S 1000 XR y la Ducati Multistrada V4. Nos equipamos con la Chaqueta Macna Empire NE y viajamos al pasado con el Shoei Glamster. Ponemos a prueba los neumáticos crossover Dunlop Mutant y te traemos la Yamaha YZ 250 de Pol Tarrés ¿Quieres más? Mete 1ª que ¡Arrancamos!