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Yamaha Tracer 9 GT y Niken: ¡Un Rally de Montecarlo en moto!

Yamaha Tracer 9 GT y Niken: ¡Un Rally de Montecarlo en moto!

Edu Cots y Carles Humet fueron campeones de Rallyes de asfalto con Yamaha… hace 30 años. Han revivido sensaciones rodando con las Tracer 9 GT y Niken por los Alpes
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Redaccion Moto1pro
Edu Cots/Carles Humet
Autor Foto
Edu Cots/Carles Humet
Fecha03/10/2023
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Fecha03/10/2023


El nombre de Edu Cots solo te será familiar si llevas (muchos) años aficionado a las motos… o si escuchaste nuestro podcast en el que contaba la aventura que fue irse con Montesa Impala hasta Tokyo. En su larga trayectoria deportiva hay un nacional de Velocidad (250 cc), de Resistencia y, lo que hoy nos ocupa, de Rallyes. Junto a su “copiloto” Carles Humet propusieron a Yamaha una ruta muy especial para poner a prueba las nuevas Tracer 9 GT y Niken GT: hacer ¡el Rallye de Montecarlo! Dicho y hecho… le damos la palabra para que nos recuerde cómo eran aquellos Rallyes de hace tres décadas y cómo fue esta aventura.

Yamaha Tracer 9 GT y Niken: ¡Un Rally de Montecarlo en moto!

LOS RALLYES EN MOTO

La mayoría de motoristas que piensan hoy en día en rallyes en moto, cree que son pruebas de “regularidad”: tramos de carretera abierta al tráfico que se hacen a un promedio exacto de velocidad. Y estos tramos normalmente están intercalados en carreteras reviradas y puertos de montaña, que sirven de enlace y control horario.

Hoy esto es así en rallyes de motos clásicas, y era así antes del 1989. Pero durante unos años de la década de los 90, se celebraron pruebas de “rallyes de velocidad en tramos de asfalto”, esto es, tramos cronometrados en carreteras cerradas al tráfico donde ganaba el más rápido. Bueno, los más rápidos, porque eran equipos de dos pilotos y se sumaban los tiempos de ambos. ¿El motivo de ir en parejas? Pues imagina un recorrido de 300 o 500 km por carreteras secundarias, a veces “muy secundarias”, en lugares despoblados: si alguien se cae por un barranco ¿quién lo echa en falta al momento? Pues seguro que su compañero de equipo. Es un sistema de seguridad.

El ambiente que se formó en aquella época fue excepcional, espectacular, porque se hicieron eco las revistas de motos y muchos pilotos que habían corrido en carreras de velocidad en circuito, o subidas en cuesta, se apuntaron a aquella locura de ir a saco por carreteras de cerradas curvas, entre árboles, barrancos, muros, con asfalto a veces malo o muy malo…Era muy divertido.

Además la fórmula era muy sencilla, con tu moto de carretera o trail equipada con un rutómetro para seguir el recorrido, un reloj para entrar a los controles horarios, la licencia y un compañero: ya podías presentarte a cualquier competición.

Tal fue el éxito, que entraron con fuerza patrocinadores y las marcas de motos para promocionar sus Trail, que eran las mejores para ir rápido en aquellos variopintos tramos. Se llegaron a formar “equipos de fábrica”, con motos de serie pero preparadas hasta convertirlas en auténticas Supermotard. Para aspirar a ganar un rally había que entrenar los tramos y mejorar las mecánicas, prepararse a fondo porque había que salir a por todo. Competición pura, ritmo escalofriante y mucho público. Pero seguía la camaradería y el buen rollo, que fue algo único en este deporte tan competitivo.

Avanzamos 30 años: decidimos proponer a Yamaha una prueba para motos de Gran Turismo en los extremos tramos de velocidad del rally más famoso del Mundial...

YAMAHA TRACER 9 GT versus YAMAHA NIKEN GT

A Yamaha España le gustó la idea... y ya nos tienes a lomos de una Yamaha Tracer 9GT y la revolucionaria Yamaha Niken GT de tres ruedas. Unas motos ruteras por excelencia, pero no expresamente diseñadas para las estrechas y reviradas carreteras de los Alpes, donde corren los participantes del Rallye de Montecarlo. Decidimos que cada día nos intercambiamos las motos y Edu fue el primero en subirse a la Niken para disfrutar de su pilotaje. Quedó entusiasmado de la facilidad de manejo, la suavidad y la comodidad circulando por la diversidad de carreteras que transcurren por los atractivos pueblos y paisajes de la Provenza francesa, desde el extremo sur de los Alpes a los valles de la Camarga cercanos al Mediterráneo, con sus ricas zonas agrícolas, y los Parques Naturales de Alpilles, Luberon y Verdon, que nos acercan  Montecarlo.

En este viaje nos acompañaban cuatro amigos con cuatro motos diferentes: Honda África Twin, BMW F800GS, BMW R1000GS y Honda CB500X, que también nos ayudaron a comparar.

Llegamos al principal objetivo de esta prueba, 1200 kilómetros de enlace por reviradas carreteras, algunas rápidas de buen asfalto, otras lentas con asfalto irregular, estrechas, algunas resbaladizas, con gravilla y ángulos de 180º cerradísimos, que los franceses llaman “Lacets”, surcando paisajes espectaculares de los Alpes Marítimos, Altos Alpes y la región del Drôme. Y en este enlace tenemos intercalados doce de los más famosos tramos del rally de Montecarlo...

PRIMER DÍA

Lo dividimos en cuatro días y tres tramos cada día. Para empezar teníamos el famosísimo Col de Turini además de Utelle / La Tour, al norte de Niza, y Roubion / Beuil ya en los Altos Alpes, que además nos permiten afrontar varios interesantes puertos de montaña, como el Col de Valberg.

El Col de Turini estaba genial de asfalto, teníamos sol y elevada temperatura, o más bien calor extremo. Con nuestros compañeros señalizando, pudimos afrontar al máximo alguna curva. Las dos motos aplomadas, sin ningún extraño. La Tracer es una buenísima trail, súper probada, que no deja atrás a la Niken, y ya de entrada empezamos a entender que es una moto pionera en un nuevo estilo, que aporta la seguridad de que no “se irá” de delante (subviraje), con las mismas prestaciones que una moto tradicional. Veremos más adelante.

Para pernoctar en esta zona es interesante la opción de las “Gites”, que son apartamentos en una casa rural, donde viven los dueños y sin intermediarios. Cerca de Guillaumes, en la aldea de Villeplane, encontramos una EcoGite a la que se llega por una preciosa ruta con impresionantes vistas a la “Clue d’Amen” y las “Gorges de Daluis”.

SEGUNDO DÍA

El segundo día vamos de nuevo al sur y paramos en el bello pueblo de Entreveaux, que destaca por la muralla construida por el marqués de Vauban, ingeniero y arquitecto militar del siglo XVII famoso por sus “fortalezas inexpugnables”. De este enclave sale la carretera D911 que sube hasta el Col de Félines y después sigue por el Val de Chalvagnes hasta La Rochette. Un tramo precioso de 25 km por una estrecha carretera de asfalto aceptable, que transcurre por entre bosques y prados con decenas de “Lacets”.

Una suerte fue el encontrarnos un grupo de profesionales entrenando en el segundo tramo del día, Consegudes. Lo tenían muy bien organizado, con tramos de un km cerrados al poco tráfico presente, que dejaban pasar cuando acababa la tanda el piloto, y personal con walkis que indicaban cualquier novedad al responsable de abrir o cerrar el tramo.

Les explicamos la prueba que estábamos haciendo y si nos dejarían pasar con tramo cerrado ¡Y accedieron! Eso sí, no aceptando ninguna responsabilidad. Alucinante cómo va la Niken. Aquí, sin contemplaciones, en los tramos estrechos y cerradas curvas, pilotamos las motos como si fuera una enduro. Un revival de lo que hacíamos en rallyes... Quedamos maravillados de la manejabilidad que ofrece la Niken. Las dos motos llegaron juntas, porque la Tracer se aprovecha en las rectas de su menor peso, y por tanto el mismo motor transmite mayor aceleración.

En el último tramo paramos en el famoso “Pont d'Aiglun”, para probar en una zona muy lenta y con algo de gravilla que tal se comportaba la Niken. Primera velocidad, modo sport y gas. Solo un pequeño deslizamiento de atrás (sobreviraje) y aplomada de delante. La seguridad que transmite es impresionante.

TERCER DÍA

De Castellane nos dirigimos al norte por la D955, que bordea el Lac du Castillon, hasta St Julien du Verdon. De aquí a la población de Annot y seguimos hasta Le Fugeret, donde empieza el tramo que finaliza en Thorame Haute. Es un tramo largo, rapidísimo en alguna zona, de asfalto cambiante, también la anchura de la calzada. Es muy difícil mantener la concentración para ir rápido y es mejor tomarlo con calma y prudencia, porque la velocidad puede llegar a ser muy alta. Y el paisaje merece la pena.

Seguimos hacia Col d'Allos, pero al llegar a la estación de esquí la Foux d'Allos, nos comunican que el puerto está cerrado. Este contratiempo nos obliga a un cambio de planes, que a la postre nos lleva a disfrutar de un día fantástico. Bajamos hasta la pintoresca población medieval de Colmars, que se encuentra a 1250 metros de altitud, a orillas de las tumultuosas aguas del río Verdon. De allí sale la D2 hacia el Col des Champs, un paso de alta montaña a 2.087 m de altitud que une los valles del río Var y el río Verdon. Los 12 kilómetros de subida son para disfrutar y los 16 de bajada hasta St Martin d’ Entraumes todavía más, de la ruta, el paisaje y el espléndido día. Nos queda grabado para repetir en otra ocasión. Seguimos por la ruta que sigue el cañón del río Var hasta Barcelonette. Son 50 kilómetros sin desperdicio. Muy recomendable.

Como anécdota, a la altura de Estenc, nos paramos en un semáforo de obras en la carretera y detrás nos apercibimos que tenemos un Porsche: por delante, una carretera secundaria muy revirada, y no pensamos que el coche pudiera ir rápido por la estrechez de la calzada... Salimos a fondo, respetando nuestra derecha… ¡y el Porche pegado a rueda!. Seguimos así, escuchando el ronquido del motor del Porche y las frenadas durante unos 15 km ¡Inexplicable! En moto tenemos la ventaja del tamaño del vehículo y nosotros no invadimos el sentido contrario, el Porche no lo sabemos... Al parar nos presentamos y resultó ser un ex piloto del campeonato alemán de turismos. Un tipo tranquilo y afable. Pero al volante, ¡brutal!

Finalizamos con el tramo del Col de Moissière, entre las poblaciones de La Batieu Neuve y Saint Léger les Mélèzes. Será novedad en el Montecarlo de 2024 porque se aseguran que haya nieve, algo que escasea los últimos años. Empieza con una carretera amplia, buen asfalto, a tramos rápida, para luego entrar al interior de un bosque, muy revirado con una calzada estrecha y alguna curva con pinaza en el asfalto. Disfrutamos con las dos motos, sin ningún sobresalto, aunque como ya sabemos, la Niken aporta seguridad y permite “no pensar” en las zonas más resbaladizas.

CUARTO DIA

Salimos de Gap en dirección b, para después de unos kilómetros desviarnos al oeste y entrar en la preciosa zona de Le Dévoluy, a la que accedemos por el Col du Noyer. Hacemos el tramo de Agnières en Dévoluy, ubicado en un encantador valle protegido por dos impresionantes Sierras montañosas. Paramos en varias ocasiones para disfrutar de aquel paisaje, la tranquilidad, el contraste de colores con un luminoso cielo azul y el aire  que se respiraba.

A partir de aquí dejamos atrás los Altos Alpes y entramos en la región montañosa del Drôme, una zona que debe su encanto a los pequeños pueblos que lucen encaramados en las laderas de las montañas. Y por las calles de uno de estos pueblos, La Piarre, pasa uno de los tramos más famosos del rally de Montecarlo, de Sigottier a Valdrôme. A la salida del pueblo encaramos una estrecha y revirada carretera con la pared de la montaña a un lado y un muro en el otro, que asciende hasta el Col de Carabès. No encontramos ni un solo vehículo en todo el tramo y la adrenalina fluía a raudales.

Para finalizar otro tramo espectacular, de Laborel a Montauban sur l’Ouveze, también con nula circulación, en esta región que se estaba “vaciando” y ahora está resurgiendo gracias a la restauración de estos pueblos abandonados.

Conclusiones

Esperamos que cada uno saque sus conclusiones, pero nuestra opinión es que la Niken GT es un nuevo concepto de moto, apta tanto para pilotos noveles como muy experimentados, que ofrece un altísimo grado de seguridad, lo que permite acelerar antes, frenar más tarde, inclinar más… impresionante, y sorprendente si no la has probado.

Agradecemos la confianza de Yamaha que nos ha cedido estas fantásticas motos para rememorar aquellos tiempos de los rallys de velocidad en asfalto. Muy especialmente a Adam Pastor, responsable de Marketing, y a Cristóbal, responsable del departamento de postventa. También Motocard se ha volcado en este “Revival” vistiéndonos de pies a cabeza. ¡Gracias a todos!