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Las ventas de motos y scooters eléctricos aumentan un 18,7% hasta julio tras tres años de caídas. El mercado recupera terreno, pero todavía está más de un 42% por debajo de su récord.
Las motos eléctricas vuelven a ganar terreno en Europa. Entre enero y julio de 2026 se han matriculado 48.832 unidades, un 18,7% más que en el mismo periodo del año anterior. Es el primer crecimiento después de tres años consecutivos de descensos y supone un cambio de dirección para un mercado que llevaba tiempo perdiendo fuerza.
Pero conviene poner el dato en contexto. El mercado europeo alcanzó su récord en 2022, con 140.735 matriculaciones, antes de caer hasta las 80.851 unidades de 2025. En ese periodo perdió más del 42% de su volumen máximo. El crecimiento de 2026 es, por tanto, una señal positiva, pero todavía queda mucho camino para recuperar aquellos niveles.

Lo más interesante no es solo que las ventas hayan vuelto a crecer, sino quién está tirando ahora del mercado. Niu lidera las matriculaciones y aumenta sus ventas un 52,2%, mientras Yadea crece un 25,3%. Entre las marcas que más avanzan aparecen además varios fabricantes especializados en motos eléctricas.
Stark Future se dispara un 152,3%, Zero crece un 107,6%, Talaria un 62,4%, Silence un 43,6% y Sur-Ron un 35,2%. Vmoto también aumenta sus ventas un 36,6%.
La recuperación, por tanto, no está apoyada únicamente en uno o dos fabricantes. La mayoría de las principales marcas registran aumentos, una señal más positiva que un simple rebote concentrado en unos pocos actores.

Otro cambio interesante está en la propia composición del mercado. El crecimiento ya no se concentra exclusivamente en los scooters urbanos. Las motos eléctricas de off-road, ocio y prestaciones también están ganando protagonismo, con Stark, Talaria, Sur-Ron y Zero como algunos de los fabricantes que más crecen.
La diversificación puede ser importante para el futuro del sector, porque amplía los usos de la propulsión eléctrica más allá de los desplazamientos urbanos y las distancias cortas.

El contraste con algunos fabricantes tradicionales resulta llamativo. BMW reduce sus matriculaciones eléctricas un 27,4% y Yamaha cae un 38%. Piaggio, en cambio, crece un 9%, mientras Segway aumenta un 2,9%.
La fotografía muestra un mercado especialmente abierto a nuevos fabricantes y especialistas eléctricos. Mientras algunas marcas tradicionales retroceden, otras firmas más centradas en la movilidad eléctrica están creciendo a gran velocidad.

El 18,7% es una excelente noticia, pero sería exagerado hablar todavía de una nueva explosión eléctrica. En 2022 se vendieron 140.735 unidades y en 2025 solo 80.851. Para volver a aquel récord, el mercado tendría que crecer aproximadamente un 74% respecto al volumen registrado en 2025.
Además, el sector continúa afrontando obstáculos como los precios, la infraestructura de recarga, la autonomía, el valor residual y la competencia de las motos y scooters de combustión. La propia MotorCyclesData apunta también a la reducción o modificación de incentivos y a la competencia de los modelos de combustión como factores detrás de la caída de los últimos años.

Pero hay un dato que sí merece atención. Después de tres años consecutivos de caídas, Europa vuelve a comprar más motos eléctricas.
Y esta recuperación tiene una característica interesante. No depende únicamente de los grandes fabricantes tradicionales. Los especialistas eléctricos están creciendo con mucha fuerza y están llevando la propulsión eléctrica hacia nuevos segmentos.
Si la tendencia continúa durante los próximos meses, 2026 puede acabar siendo el año en el que el mercado europeo de la moto eléctrica dejó atrás su larga etapa de retroceso y volvió a crecer.
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